“Eres un erudito. Por lo tanto, vamos a comer y beber… ¿Coca-Cola?”

Así no es exactamente como Sir Toby Belch termina su conocida línea en Noche de Reyes (Twelfth Night), pero ¿quién puede decir que William Shakespeare no hubiera escrito de esa forma si se hubiera quedado por aquí unos cuantos siglos más?

Al menos eso es lo que las mentes de marketing de Coca-Cola podrían sugerir.

En ocasión del 400 aniversario de la muerte de Shakespeare, vale la pena recordar cómo Coca-Cola aprovechó el atractivo universal del Bardo en su mercadeo.

Un ejemplo se encuentra actualmente en exhibición en “America's Shakespeare,", una exposición gratuita que se llevó a cabo hasta el 24 de julio en la Biblioteca Folger Shakespeare en Washington, D.C. El galardonado anuncio muestra la leyenda "La sed también busca calidad" (“Thirst, too, seeks quality”), debajo de una hermosa pintura de Hananiah Harari, artista semi-abstracto de Rochester, NY.


-American de 1949, ubicado detrás del libro de Shakespeare, resalta otro mensaje importante que Coca-Cola comunica: que es una bebida democratizadora, sin limitaciones en cuanto a donde se puede disfrutar. Es tan buena en el hogar y en la ópera, como lo es en un estadio de béisbol.

"El anuncio sugiere que Coca-Cola es una parte de nuestra historia, que es monumental", dice Ziegler. "Es estadounidense; lo es tanto como nuestro fútbol" (En referencia al conocido ‘futbol americano’).

Pero, por supuesto, Shakespeare no es americano como el fútbol, lo que plantea la siguiente pregunta: ¿Por qué una compañía estadounidense se auto-mercadearía con la ayuda de un inglés?

"Shakespeare fue parte sumamente importante del idioma y la conversación americanas a inicios del siglo XX", dice Ziegler. Sus obras se actuaban en todo el país, dice ella, en ambas costas, y en Chicago y St. Louis. Y mientras que en el siglo 19, los escolares sólo leían pasajes y discursos, ahora estaban leyendo todas sus obras de teatro.

Entonces, tiene sentido que Coca-Cola, que estaba siempre a la vanguardia del mercadeo, aprovechara la creciente fascinación de Estados Unidos con el Bardo.

En 1928, Coca-Cola realizó una serie de 10 anuncios en la revista LIFE y varias publicaciones en medios universitarios bajo el título ¿Qué dice Shakespeare sobre Coca-Cola? La idea era tomar una cita de Shakespeare y re-imaginarla antojadizamente de forma que tuviera algo que ver con la tan querida bebida. Por ejemplo, en un anuncio, Bruto, de Julio César, levanta un vaso de Coca-Cola, y se refiere a él como "un manjar para los dioses."

En otra, Ofelia de Hamlet levanta su propio vaso de Coca-Cola, y se cita su famoso discurso en el Acto III: "La copa de la moda y el molde de la forma..." El anuncio indica en tono de broma, que incluso si el Bardo no estuvo plenamente consciente de ello, él debe haber tenido a Coca-Cola en mente cuando escribió estas líneas.

"Cada uno de los anuncios tomaría un pequeño trozo de una cita de Shakespeare, y luego lo colocaría en un clásico de los años 1920, e imagina a un grupo de niños sentados juntos en Princeton, hablando de ello", dice Ted Ryan, Archivista de Coca-Cola.

Dale un vistazo a algunas imágenes de la serie de 1928 aquí.

Los anuncios fueron creados por la Compañía publicitaria D'Arcy, la cual había estado trabajando con Coca-Cola desde 1906. Según cuenta Ryan, el Director Creativo de D'Arcy en 1928 era Archie Lee, quien, un año más tarde, desarrolló el famoso eslogan: "La pausa que refresca" (The Pause that Refreshes”).

Ryan dice que los anuncios de Shakespeare fueron cuidadosamente colocados, con el objetivo de atraer a los “lectores eruditos de LIFE" y a "filósofos en edad universitaria" que leen publicaciones en medios universitarios. De hecho, una carta enviada desde el departamento de publicidad anunciando la serie,  afirmaba que las imágenes "tienen un humor particularmente atractivo para los jóvenes en edad universitaria."

Existen diferencias notables, sobre todo en el tono, entre la pintura de 1949 hecha por Harari y el anuncio en la revista publicado dos décadas antes. Si bien el anuncio de mediados de siglo es sutil con sus imágenes, "los anuncios de 1920 son un poco raros", dice Ziegler. "Como que te golpean en la cabeza, pero ese es más o menos el espíritu de la época: rápido y ligero. Esas historietas lo sugieren".

Lo que los anuncios de Coca-Cola de ambas décadas tienen en común es que todos ellos se apoyan en el carácter famoso y de celebridad de Shakespeare.

Como dice Ziegler, "Shakespeare le da prestigio a cualquier cosa que estés vendiendo."