David Butler es el Vicepresidente de Innovación para Coca-Cola. Su trabajo diario consiste en crear los sistemas, procesos y relaciones necesarias para que la Compañía genere el mayor valor posible por medio de la innovación. Él es también un autoproclamado "geek de los sistemas", surfista y optimista por naturaleza.

    Cuando eras un niño, ¿qué querías ser cuando crecieras?

Lo creas o no, yo quería ser dentista. Es decir, hasta que tomé una clase de diseño gráfico en la secundaria, que lo cambió todo. Inmediatamente supe que quería ser diseñador; me dio mucha claridad sobre la forma en que vi el futuro. Con el apoyo de mis padres, realicé pasantías con varios tipos de compañías de diseño para aprender más sobre este campo: desde arquitectura hasta el desarrollo de productos de ingeniería y diseño de interiores. Me especialicé en comunicación de masas en la universidad, pero estudié economía, medios de comunicación, arte, sociología e incluso meteorología. Yo no lo sabía en ese momento, pero esto me introdujo a un "pensamiento sistémico" holístico y a un amplio enfoque para diseñar y resolver problemas.

He sido director de arte, diseñador, director creativo, profesor adjunto, director, estratega de marca, consultor de negocios y fundador de un par de nuevas empresas pequeñas. No estoy exactamente seguro de lo que soy, pero me encanta mi trabajo... y creo que ese es realmente el punto.

    ¿Cuál fue tu primer trabajo, y qué aprendiste en él?

Mi primer "trabajo de verdad" fuera de la universidad fue como director de arte en una agencia de publicidad. Trabajé allí durante un año y luego me despidieron, lo que realmente me tomó por sorpresa. Básicamente, la agencia perdió la cuenta que se me había asignado, y tuvieron que dejarme ir. Esto me enseñó mucho acerca de cómo se mantiene un negocio en el negocio. Debes hacer un gran trabajo para mantener a tus clientes actuales felices mientras sigues desarrollando un portafolio de nuevos clientes. También aprendí que la naturaleza del negocio es muy dinámica, y que nunca se puede dar nada por sentado. Mirando hacia atrás, ser despedido de mi primer trabajo fue lo mejor que me pudo haber sucedido porque aprendí muchas lecciones importantes muy temprano en mi carrera.

    La mayoría de los asociados de Coca-Cola te conocen por liderar el diseño global. Te has referido a los     diseñadores como "optimistas naturales." ¿Podrías explicarte un poco?

Los diseñadores no vemos los problemas como problemas. Vemos los problemas como oportunidades para hacer algo mejor... nuestras mentes están configuradas de esa manera. El mundo de hoy está más conectado y complicado que nunca antes. Los tipos de problemas que enfrentamos se han convertido en más que complicados, se han transformado en lo que algunos llaman "problemas perversos": son multidimensionales, desafíos no lineales como la obesidad, la escasez de agua, el calentamiento global y la crisis de la deuda externa. Realmente no podemos resolver estos problemas; sólo podemos hacer algo al respecto sin darnos por vencidos. Todos debemos "pensar como diseñadores" con un nuevo nivel de optimismo mientras diseñamos soluciones para un mundo dinámico e incierto.

    Se habla mucho sobre el auge de la clase creativa. ¿Te podrías referir a la creciente importancia de la     creatividad y al "pensamiento con el hemisferio cerebral derecho" en el mundo de los negocios?

Gran parte de nuestro negocio es predecible. En su mayoría, nuestro principal negocio es impulsado por fórmulas, analítica y certeza. Pero nuestro mundo y muchas de las reglas del negocio están cambiando. Ian Bremmer lo dice mejor en su nuevo libro: "Hemos entrado a un período de transición entre el mundo que conocemos, hacia uno cuyo mapa no podemos trazar aún."

Cuando miramos hacia el 2020, el mundo predecible, formulado y analítico que conocemos y hemos operado durante tanto tiempo, está cambiando. Con el fin de sobrevivir y con suerte, prosperar, tenemos que diseñar pensando en adaptabilidad. Y para esto se requieren diferentes habilidades. Por ejemplo, ser capaces de integrar cosas aparentemente sin relación es una habilidad, ya que se utiliza la empatía para diseñar soluciones que pueden adaptarse a las diferentes necesidades de los usuarios, o se usan sistemas de pensamiento para entender cómo crear valor compartido. Algunas personas se refieren a estos como ejemplos de pensamiento con el hemisferio cerebral derecho o pensamiento de diseño. Otros los llaman destrezas creativas. Yo los llamo destrezas de supervivencia. Pero no importa cómo los llamemos: todos tenemos que desarrollar nuestra habilidad en estas áreas para darle a nuestro negocio una mayor capacidad de adaptación.

    ¿Qué te inspira creativamente?

Cuando me hacen esa pregunta, mi respuesta siempre confunde un poco. La verdad es que soy un geek de los sistemas. Me fascina aprender y pensar sobre todos los tipos de sistemas, desde los simples hasta los complejos. Los que más me inspiran son los ecosistemas complejos que se encuentran en la naturaleza: desde los hoyos negros en el espacio, hasta las colonias de abejas. Todos esos son sistemas muy complejos, y me encanta tratar de entender cómo fueron diseñados.

    Tú y tu esposa tienen tres hijas pequeñas. ¿Alguna vez te sientes en desventaja numérica?

¡Todos los días! De hecho, hace poco le dimos la bienvenida a una nueva criaturita: ¡adivinaste: una niña! La llamamos Pickle. Me casé con una mujer fuerte, y estoy muy orgulloso y agradecido por gozar del privilegio de ayudar a criar tres niñas. Las chicas moldearán nuestro futuro. Recientemente, un amigo en Nike me envió este corto video desarrollado por ellos sobre el "efecto chica", el cual, para mí, realmente dio en el blanco.

    Fuera del trabajo, ¿cuáles son tus pasatiempos? ¿Cómo te recargas?

Rara vez tengo tiempo para algo más aparte del trabajo y la familia. Pero cuando tengo tiempo, me encanta leer. Leo varios libros a la vez, lo que crea conexiones diferentes para mí. Y en las raras ocasiones que tengo unos días para mí, por lo general me  voy a la playa a practicar surf. Crecí surfeando y todavía me encanta hacerlo cada vez que puedo. De hecho, mi esposa me acaba de obsequiar una patineta, lo cual también solía practicar hace mucho tiempo.

Me recargo en la naturaleza. Si alguna vez necesito una recarga rápida en la oficina, salgo y doy un paseo rápido. También me encanta ir a las montañas a caminar con mi familia o simplemente relajarnos.

    Tu trabajo te lleva por todo el mundo. ¿Entre todos los lugares que has visitado, hay alguno que sea tu     favorito?

Sin lugar a dudas, Tokio. Me encanta todo lo que he aprendido o experimentado sobre la cultura japonesa, y los amigos que he hecho en Coca-Cola Japón. Para mí, Tokio es tan visionario; parece ir un par de años más adelante del resto del mundo. Apenas aterrizas, todo parece tan adelantado, y eso es refrescante para mí. También me encantan las tradiciones antiguas de la cultura japonesa. Nunca he vivido allí y no hablo el idioma, pero por alguna razón siempre que visito Japón me siento como en casa.

    ¿Cuál es el mejor consejo que has recibido?

Se claro. Una vez alguien me dijo que a menudo los líderes se encuentran en tiempos de incertidumbre en los que no saben cómo seguir adelante. Los malos líderes se permiten quedarse paralizados, y los buenos líderes ofrecen claridad para mantener a todos avanzando. Yo siempre trato de ser claro en lo que llamo "hacer la siguiente cosa correcta", aunque no me sienta muy positivo hacia dónde vamos.

    ¿Cómo describirías tu estilo de liderazgo? Además, pareces un buen tipo. ¿Qué te hace enojar?

Trato de hacer tres cosas: Enfocarme en las fortalezas, predicar con el ejemplo, y dejar que el trabajo hable por sí mismo. Todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades. Siento que siempre debemos aprovechar nuestras fortalezas, así que contrato a los que son más fuertes que yo en aquellas áreas que soy débil. Además, nunca le pido a alguien que haga algo que no haría yo mismo, o al menos lo entiendo lo suficiente para saber lo que le estoy pidiendo que haga. Y en lo que se refiere al trabajo, siento que todo el mundo quiere trabajar en aquellas cosas que tienen un propósito, que son retadoras y que causan impacto. Cuando ese es el caso, la mayoría de las personas se procurará hacer grandes cosas, más allá de lo que podían imaginar. Sé que esto es cierto para mí, y creo que es verdad para todos.

Estoy absolutamente a favor de la eficiencia en el trabajo. Me encantan las reuniones breves, los correos electrónicos cortos, las "presentaciones" de una página y los resúmenes de titulares. Lo contrario a todo esto es lo que me hace enojar. Pero también sé que todos somos diferentes, y que la forma en que a mí me gusta trabajar no es para todos. Así que le pido a mi equipo que me de los titulares primero y luego les pido más detalle, en lugar de hacerlo de la forma contraria.