Sacar tiempo para disfrutar las vacaciones es relajante, pero llegar a tu destino es otra historia. Las largas horas que pasas apretado en un asiento de avión o pegado al volante pueden dejarte dolorido, con una sensación de rigidez y sin energía, y eso puede hacer menos agradables tus vacaciones, explica Jenn Zerling, MS, entrenador personal certificado y propietario de JZFitness, una compañía de entrenamiento personal y bienestar, con sede en Los Ángeles. Por suerte, existe una solución vigorizante, para quemar calorías. Mientras estás en tránsito, mueve tu cuerpo cuando sea y donde sea posible. Los cinco movimientos simples que te presentamos a continuación se pueden realizar en el aeropuerto, en una parada de descanso, o incluso mientras estás sentado. Haz uno cada 20 minutos más o menos durante el viaje (e incluso incorpora un poco de música con el radio de tu auto o el iPod, para que sea más inspirador), y llegarás listo y motivado para la diversión de las vacaciones.

  1. Marcha en el lugar donde estás

Cuando te encuentras en un espacio reducido y no hay espacio para caminar, marchar en el lugar en intervalos de tan solo 10 segundos será parecido a un mini entrenamiento cardio, y además aumentará la circulación y te permitirá estirar los músculos de las piernas, lo que a la vez alivia la tensión que se acumula en la espalda baja. Para deshacer los nudos en el cuello y en los hombros, mueve los brazos al mismo tiempo, como si estuvieras trotando.

  1. Giro de torso sentado

Este ejercicio es perfecto para cuando estás en el auto, detenido en medio del tráfico, o en un avión, cuando la luz del cinturón de seguridad aún está encendida. Sentado, con la espalda recta y los brazos y las piernas quietos, gira el torso tantas veces como puedas, como si estuvieras haciendo girar un aro invisible de hula-hula. Procura hacer 10 giros, y tu espalda y músculos abdominales inferiores se sentirán mucho más flojos.

  1. Mini saludos al Sol

Para esta versión de la clásica postura de yoga, vas a necesitar un poco de espacio. Ponte de pie, erguido, con los pies juntos, los codos doblados para que los antebrazos estén paralelos al piso, y las manos en posición de oración. Arquea los brazos sobre tu cabeza, y hacia los lados, como haciendo un círculo grande. A continuación, junta las palmas de las manos, presionándolas, y extiéndelas hacia el cielo. Aprieta los músculos del estómago y levanta ligeramente los dedos del pie, lo que hará que tus pantorrillas se estiren. Exhala y afloja para volver a la posición inicial. Repite entre 5 y 10 veces.

  1. Estiramiento simple de cuádriceps

Coloca la mano izquierda sobre una pared o en el respaldar de un asiento para mantener el equilibrio, flexiona la rodilla derecha y toma el tobillo con la mano derecha. Apunta con tu rodilla directamente hacia el piso y sostén esta posición al menos por tres segundos, con lo que sentirás un lento y profundo estiramiento en los músculos cuádriceps. Cuando estás sentado o de pie, los cuádriceps se ponen muy tensos, lo que puede causar dolor en la espalda baja. La repetición de este estiramiento dos veces en cada lado, evita que eso suceda.

  1. Círculos con los brazos flexionados

Aumenta tu frecuencia cardíaca y relaja los hombros uno a uno (o ambas cosas juntas, si cuentas con el espacio) con este movimiento súper fácil. Flexiona el codo derecho y coloca tu mano derecha en la parte superior de tu hombro derecho. Haz 10 círculos con ese brazo, empezando con círculos pequeños y luego más grandes, si es posible, y luego haz el movimiento a la inversa otras 10 veces, antes de repetirlo con el otro brazo.