México tiene la ‘siesta’ y España tiene la ‘comida’, un almuerzo que incluye varios platillos y que abarca varias horas de la tarde. ¿Y el resto de nosotros, abejas obreras? Muchos de nosotros almorzamos en el mismo espacio donde trabajamos...y eso no nos hace felices.

"Detesto comer en mi escritorio", dice Cheryl Aronson, gerente para una oficina de bienes raíces comerciales en Long Island, N.Y. "Nadie se da cuenta de que estoy 'en mi tiempo de almuerzo’, y no quiero que me molesten con cosas de trabajo”.

Para intentar tomar un descanso, Aronson cuelga un cartel en la parte posterior de la silla que dice "Salí a almorzar".

"La verdad es que no funciona", admite.

Pero aunque las interrupciones no se pueden impedir, sí podemos evitar que almorzar en el escritorio sea mediocre. Te presentamos cinco formas de quitarle el aburrimiento a almorzar frente a la pantalla de la computadora.

  1. Usa un plato: La comida sabe mejor cuando la comemos de un plato de verdad. "No hago nada lujoso, pero en nuestra    oficina hay una porcelana antigua que voy a usar para comer", dice Aronson. A veces, ella empaca su almuerzo en una    caja bento (bento box). "Me hace sentir un poco" hipster'", dice ella. "También sirvo bastante de lo que estoy comiendo    para que todos puedan probar, y lo sirvo todo en la vajilla." Es difícil sentirse solitario con todas esas manos en tu comida.
  2. Haz un corte: Aunque tus compañeros de trabajo se burlen, guarda en tu escritorio una tabla para cortar y un cuchillo de tamaño razonable. Si guardas cualquier cosa más grande que una rebanadora pequeña, es probable que debas dar explicaciones a RRHH. ¿Qué uso puede tener una tabla para cortar en tu escritorio? Rebanar melones pequeños para el desayuno. Agrega un poco de salami, y tendrás una tabla de embutidos del tamaño del escritorio. Y hay algo reconfortante en poder cortar un trozo de queso, mientras elaboras tu enésima hoja de cálculo. Es como un pequeño picnic para tu escritorio.
  3. Dale sabor: ¿Qué es mejor que unos pequeños paquetes de pimienta molida rancia? La verdad, cualquier cosa. Es agradable tener un frasco pequeño de sal marina a la mano para cuando tu sopa no sabe a nada, y es incluso mejor tener un poco de pimienta decente en un pequeño molino. Es más, no te darás cuenta de cuánto necesitaste tener un poco de salsa picante en la gaveta de tu escritorio hasta que lo pruebes. ¿Qué tal un poco de nuez moscada en tu café? ¿O una pizca de canela? Llena tu escritorio con lo que te hace feliz
  4. ¡Fuera microondas!: Se aproxima el verano, y simplemente no hay necesidad de pensar en almuerzos calientes. Más bien, trata de preparar ensaladas frías con fideos asiáticos, hirviendo unos fideos soba o espaguetis de trigo el domingo. Luego, a lo largo de la semana, mezcla los fideos con aderezo asiático, vegetales crudos y semillas de sésamo, camarón, o cualquier otra cosa que se te antoje. O bien, haz ensalada de pasta penne con hierbas frescas, pollo desmenuzado, cebollinos, aceite de oliva y vinagre.
  5. Ante todo, planea con anticipación: Nadie quiere meter la comida en la lonchera mientras va tarde para el trabajo. Para que eso no te suceda, utiliza unas horas durante el fin de semana para organizarte para la ajetreada semana de trabajo que tienes por delante. El domingo, prepara una gran cantidad de granos, luego distribúyelos para ensaladas durante la semana. O prepara una porción grande de guiso el domingo, y luego coge un poco para el almuerzo todos los días. Después de cenar, aparta un poco de esos restos de pollo asado para preparar sándwiches.

Es un hábito invaluable, que podría ayudarte a hacer que el "triste almuerzo de escritorio" sea cosa del pasado.