Con partes iguales de gracia y seriedad, Andrew Young mantuvo a una multitud de asociados de Coca-Cola absorta mientras hablaba de la relación que ha tenido durante toda su vida con la marca.

"Fue parte de mi vida," dijo. «Yo sigo a Coca-Cola. He estado en todo el mundo, y sin embargo, no creo haber estado en algún lugar, en 152 países, donde al haber pedido una Coca-Cola no la haya conseguido...y la Compañía ha estado haciendo algo bueno durante mucho tiempo."

El pionero de los derechos civiles en los Estados Unidos, congresista, embajador de las Naciones Unidas, ex alcalde de Atlanta, y co-autor de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y de la Ley de Derecho al Voto de 1965, visitó la sede de Coca-Cola en Atlanta a finales de febrero de este año, como parte de una presentación especial durante el Mes de la Historia Negra.

La actividad fue conducida por Lisa Borders, VP de Asuntos Comunitarios Globales para Coca-Cola, y patrocinada por el Grupo Afro-Americano de Recursos de Negocio de la Compañía.

Creciendo en una nación segregada

El Embajador Young habló sobre su experiencia al crecer en el Sur durante la época de la segregación. Criado en una familia que profesaba una fuerte fe y valores, Young aprendió desde una edad temprana a no enojarse ante la ignorancia y el odio.

Las lecciones de no violencia fueron plantadas en él cuando tenía tan sólo cuatro años. Su padre hablaba sobre el poder de la resistencia pacífica, algo que le serviría a Young también como líder del Movimiento por los Derechos Civiles.

"Cuando estés en un conflicto, no te enojes, se más inteligente," recuerda Young que su padre le decía. "Jamás podrás vencer a todo el mundo con tus puños. Podrías correr más rápido que un montón de gente...pero no te sentirás bien luchando o corriendo. La única forma en que vas a lograrlo en este mundo...es usando la cabeza”.

Hallando su vocación

El padre del Embajador Young era dentista, pero él supo desde temprano que no estaba interesado en una carrera que le obligara a estar confinado a una oficina todo el día.

Young considera que un "poder superior" lo llamó a llevar una vida de gran propósito, y que todos los actores clave en el Movimiento por los Derechos Civiles fueron inspirados por su fe.

"Fue un espíritu que ninguno de nosotros entendió completamente", recordó.

El Movimiento por los Derechos Civiles

Junto con iconos como el Dr. Martin Luther King, Jr., John Lewis y Joseph Lowery, el Embajador Young contribuyó con el avance de los Derechos Civiles en Estados Unidos. Él tenía un don para conectarse con el público de todas las razas y orígenes. En una reunión tras otra, él compartió la filosofía del movimiento de la no violencia y ayudó a la audiencia blanca a comprender los esfuerzos para generar un cambio, simplemente no adhiriéndose a políticas segregacionistas. Esta negativa predominantemente pacífica de gastar dinero en establecimientos segregados (tiendas, restaurantes, teatros y otros puntos de venta populares), comenzó a reformar las opiniones de muchos líderes de negocios locales, que finalmente ayudaron a poner fin a la segregación en Birmingham, Alabama.

Embajador ante la ONU

Young fue el primer embajador de EE.UU., de origen afroamericano, ante las Naciones Unidas. Fue nombrado por el Presidente Jimmy Carter en 1977 y ejerció el cargo hasta 1979.

Él sabía que la construcción de relaciones era clave para la efectividad diplomática.

Desde jugar tenis con el embajador ruso ante la ONU hasta pedirle a su madre que cocinara una comida sureña casera para el nuevo embajador chino ante la ONU, Young describió cómo esas conexiones son más significativas de lo que a simple vista parecen.

"No me he perdido una sola de las fiestas de la ONU", dijo Young. "Debes asistir a todas ellas porque aprendes más sobre este lugar en la fiesta que yendo a las reuniones. En las reuniones, las personas leen lo que alguien les dijo que dijeran. En la fiesta, te enteras de lo que realmente está sucediendo”.

El panorama de los derechos civiles en nuestros días

Cuando alguien le preguntó al Embajador Young sobre el clima actual con respecto a la diversidad y la inclusión en Estados Unidos, él describió el progreso que se ha logrado desde las primeras luchas por los derechos civiles y el trabajo que queda por hacer.

"Creo que el racismo legal está muerto", respondió Young. "¿La gente todavía tienen problemas con la raza? Sí, pero no es legal para nadie. Sin embargo, la única área en la que no hemos progresado mucho es la pobreza".

"Enfrentamos desafíos culturales en todas partes", agregó. "Todavía vivimos en un mundo muy complejo."