El agua es necesaria como uno de los ingredientes de nuestras bebidas y para su producción. De hecho, la mayoría de todos los productos, más allá de las bebidas, necesitan agua para su proceso de fabricación. Nuestras actividades de producción que involucran el uso de agua incluyen procesar, limpiar y devolver el agua tratada a las comunidades y a la naturaleza. Nos referimos a estas actividades de producción como nuestro programa para el manejo de aguas residuales.

Infografía: ¿Cómo devolvemos el agua que utilizamos?

Para cumplir con nuestra meta global en relación con el agua, es necesario:

  1. Devolver a la naturaleza y a las comunidades el agua que se utiliza en nuestro volumen global de ventas, por medio de proyectos de agua fuera de los límites de nuestras plantas de producción, y

  2. Devolver a las comunidades y a la naturaleza el agua usada en la producción de nuestras bebidas, después de haberla tratado apropiadamente.

La comunidad industrial llama a estas últimas aguas residuales. Por lo tanto, nos referimos a nuestras acciones para procesar, limpiar y devolver esas agua a las comunidades y a la naturaleza, como nuestro programa para el manejo de aguas residuales.

La mayoría del agua que usamos para fabricar nuestras bebidas proviene de sistemas municipales establecidos (piensa en el agua del grifo en los hogares de muchas personas) o de otras fuentes como ríos, embalses, pozos, acuíferos, administrados por las autoridades locales y con rigurosos requisitos internos. El agua que no entra en nuestras bebidas, sino que se utiliza en nuestro proceso de fabricación (aproximadamente 0,98 litros de agua por litro de producto producido en 2015) se trata de acuerdo con nuestros estándares globales de calidad y luego es devuelta a la naturaleza y a los municipios.

Establecemos una meta líder en la industria para exigir a todas nuestras plantas la implementación de estrictos estándares para tratar y devolver a la naturaleza el agua que usamos en nuestro proceso de fabricación, con un nivel que permita la vida acuática, aunque los gobiernos locales y las comunidades no lo exijan o requieran. En muchos casos, este objetivo llevó a nuestras plantas embotelladoras a adoptar procesos y tecnologías para el tratamiento integral de las aguas residuales en nuestras instalaciones, un compromiso e inversión considerables de aproximadamente $ 1 mil millones en nuestro sistema.

Este intenso enfoque ha hecho que el tratamiento de aguas residuales deje de ser un objetivo para convertirse en un requisito operativo estándar, adoptado por el Sistema Coca-Cola. Continuamos esforzándonos por el pleno cumplimiento de nuestras estrictas directrices internas, a medida que se construyen nuevas instalaciones o se unen a nuestro sistema mediante adquisiciones, así como en instalaciones existentes.

De las 863 infraestructuras del sistema Coca-Cola, hay cuatro ubicadas en zonas de conflicto social donde actualmente no podemos construir una planta para el tratamiento de aguas residuales, cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales están en fase de diseño y construcción, y dos están en fase de planificación. Estamos trabajando con plantas no conformes para asegurarnos de que son capaces de alinearse según las condiciones locales lo permitan, y apoyar la adopción de estándares y mejoras que sus sistemas requieren. Tener sólo diez plantas no conformes es una victoria considerable para nuestro sistema y para el medio ambiente, con 145.800 millones de litros de agua totalmente tratados y devueltos directamente desde nuestras plantas embotelladoras, en todo el mundo. En muchos lugares, nuestro tratamiento de aguas residuales fue uno de los primeros, y en ocasiones, aún uno de los pocos en un país dado.

Adicionalmente, estamos madurando nuestros programas de gobierno y apoyo técnico para aguas residuales hacia un modelo basado en el desempeño, que se enfoca en optimizar la eficiencia y mejorar la calidad del agua que descargamos al medio ambiente.

Cómo establecemos nuestros estándares para el tratamiento de las aguas residuales

Hemos definido nuestros estándares para el tratamiento de las aguas residuales a través de un proceso de participación de múltiples etapas y con diversas partes interesadas, que

  • Identificó que había en nuestras aguas residuales mediante el análisis de varias muestras de agua no tratada de diferentes operaciones de manufactura en nuestro sistema.

  • Trabajó con expertos de fuera de nuestro sistema para evaluar la ciencia de la toxicología acuática con el fin de determinar cómo las concentraciones variables de ciertos parámetros de calidad del agua (por ejemplo, acidez, alcalinidad y demanda bioquímica de oxígeno – DBO-) afectan la vida acuática.

  • Revisó las regulaciones sobre aguas residuales en todo el mundo para aprender cómo los gobiernos están abordando esos mismos parámetros.

  • Combinó toda nuestra información para llegar a las concentraciones máximas permitidas para cada parámetro. Nuestras normas internas para el tratamiento de aguas residuales exigen el tratamiento de toda el agua que descargamos en los niveles acordados.