Si estás por entrar o estás en los días iniciales de tu primer trabajo es muy probable que pertenezcas a la llamada generación Millennial. Esto te pone en una doble exigencia: primero es que mucho que se ha dicho de ti y segundo, eres igualmente inexperto que cualquier otra generación que va a su primer trabajo. La puntualidad, la actitud proactiva frente a los desafíos y una vestimenta adecuada son algunos de los aspectos que los especialistas en recursos humanos recomiendan cuidar.

Puntualidad: La puntualidad es un principio básico de presentación, seas de la generación que seas. Practícala siempre, mucho más en tus primeros días y pronto reconocerás los buenos resultados. Llegar 5 minutos antes es ser puntual.

Presentación:¨No hay una segunda oportunidad para una primer impresión¨, solía decir sarcástico el escritor irlandés Oscar Wilde. Vístete teniendo en cuenta dos variables: primero tu puesto, tu ropa dirá mucho sobre lo que puedes dar, que debe ser acorde a tu actividad y a lo que se espera de ti. En segundo lugar, investiga los códigos de vestimenta de la compañía, eso te ayudará a no desentonar.

Formalidad: Más allá de las características de tu trabajo, debes ser formal en el trato y apegado a los buenas costumbres, siempre, y mucho más en tus primeros días de trabajo. Esto no quiere decir que tienes que ser aburrido, pero una broma se puede interpretar mal (Mucho más cuando nadie te conoce). Un gesto desafortunado o el exceso de informalidad te pueden causar daños a tu investidura profesional, que apenas está comenzando a formarse.

Adaptación: Tómate algún tiempo para estudiar y reconocer la cultura organizacional de la compañía a la que te incorporas. Esto te servirá para adaptar tu discurso y tus acciones, y no desentonar en los primero días. Recuerda, eres un extraño que debe incorporarse a una cultura.

Factor sorpresa: Hay muchos clichés y lugares comunes en torno a la descripción de los millennials. Sorprende a los que te rodean reforzando esos rasgos positivos de tu generación y rechazando los negativos. Enséñales que tu eres más que un millennial, que tienes una personalidad propia.

Trabaja duro: Eso nunca fallará. Seguro te han seleccionado por tu talento, pero también por tu nivel de compromiso y cumplimiento. La milla extra sigue siendo un valor añadido y es lo mínimo que se esperara en tus primeros días de tu trabajo.

Y recuerda, actitud mata curriculum. Este dicho resume lo que debes hacer en tus primeros días de trabajo, y seguir haciéndolo siempre. Así como lograste tu primer trabajo dejando una excelente impresión en tu entrevista, ahora debes mantenerla y hacerla crecer para construir tu carrera profesional a partir de ella. Eso sí, acompaña tus buenas intenciones con claridad profesional, plantéate tus objetivos y ve directo hacia lo que quieres.