ATLANTA - Las compañías mundiales y las organizaciones sin fines de lucro deben trabajar de manera conjunta para hacer frente a los desafíos más apremiantes del mundo, y ayudar a los débiles y vulnerables.

Ese es el mensaje que James Quincey, Presidente y CEO de la Compañía Coca-Cola, pronunció el pasado 13 de junio en el discurso inaugural de la convención de Rotary International en The Georgia World Congress Center, en el centro de Atlanta.

En un escenario que recibió a Bill Gates, al embajador Andrew Young, a la leyenda del golf Jack Nicklaus, al actor Ashton Kutcher, al gobernador de Georgia, Nathan Deal, y al alcalde de Atlanta, Kasim Reed, Quincey argumentó que los negocios y las organizaciones sin fines de lucro como Rotary tienen un poder único para fortalecer a las comunidades y mejorar los esfuerzos humanitarios en una era de rápida transformación, crisis e incertidumbre.

"Hoy en día, los titulares están llenos de una continua avalancha de desafíos que nos impactan a todos en esta sala, y a los sectores más amplios de la sociedad", dijo Quincey. "Retos relacionados con nuestro medio ambiente. Con los derechos humanos y con el sufrimiento. Con conflictos y guerras. Con la educación, el estado de derecho, el cuidado de la salud, y la lista continúa.”

“Tenemos tantas cosas en común. Los Rotarios siempre se han preocupado mucho por las cosas que moldean a sus ciudades y naciones".

 

"Una cosa es clara: ninguna compañía, país u organización puede resolver estos problemas por sí sola. Más que nunca, van a ser necesarias nuestra cooperación, acción y responsabilidad colectivas ", dijo Quincey frente a más de 23.000 Rotarios.

Para influir y lograr un verdadero cambio, compañías como Coca-Cola deben entender claramente las necesidades de las personas a las que sirven, dijo Quincey. También necesitan una estructura y una cultura que les permitan actuar rápida y eficazmente. Y las organizaciones empresariales y cívicas globales, como Rotary, deben encontrar las áreas donde sus capacidades y objetivos únicos se intersectan.

Quincey señaló que el compromiso de Rotary de suministrar agua potable, servir a las madres y los niños, apoyar la educación y combatir enfermedades como la polio, ofrecen una hoja de ruta para avanzar.

“Tenemos tantas cosas en común. Los Rotarios siempre se han preocupado mucho por las cosas que moldean a sus ciudades y naciones".

A partir de una dotación financiera presentada en 1917 en Atlanta, la Fundación Rotaria ha crecido desde la primera contribución de $ 26.50 y ha logrado repartir más de $ 3 mil millones a programas humanitarios en todo el mundo. Mientras tanto, Coca-Cola, la cual se vendió por primera vez en la farmacia Jacobs en Atlanta en 1886, opera hoy en más de 200 países.

Asegurar que la compañía tiene la "licencia social para operar en cada una de las comunidades a las que servimos" es fundamental, dijo Quincey. El "ciclo virtuoso de crecimiento" de Coca-Cola comienza con nuestras marcas centradas en el consumidor, apoyadas por un sistema de distribución mundial omnipresente. El apoyo de las personas que aman a las marcas debido al valor social, económico y ambiental que éstas generan, conduce a una inversión continua en ventas, infraestructura, marketing, desarrollo de personal, innovación y prácticas comerciales sostenibles.

"Cuando hacemos esto y lo hacemos bien, no sólo servimos mejor a nuestros grupos de interés y comunidades, sino que también creamos un negocio más fuerte, eficiente y productivo", dijo Quincey. "Operamos en prácticamente todas las comunidades de más de 200 países. Sin comunidades saludables y sostenibles, no tenemos un negocio saludable y sostenible ".

A medida que la compañía ha crecido, también ha seguido enfocada en su ciudad natal de Atlanta, dijo Quincey.

"Atlanta es importante para nuestra compañía", dijo. "Nuestra fórmula secreta fue inventada aquí, hace más de 131 años. Atlanta es el primer lugar donde establecimos nuestras raíces antes de crecer y convertirnos en un negocio verdaderamente global. Atlanta es nuestro hogar. Es la fuente de gran parte de nuestra creatividad ".

En la última década, la Compañía Coca-Cola y la Fundación Coca-Cola han invertido más de $ 160 millones en Atlanta. En 2016, la compañía y la fundación aportaron más de $ 14 millones a cerca de 100 organizaciones en el área de Atlanta: aproximadamente el 20 por ciento de sus subsidios totales a nivel mundial. En los últimos diez años, los empleados de Coca-Cola han contribuido con decenas de miles de horas de voluntariado en Atlanta. Hoy, más de 40 empleados prestan servicios en los concejos administrativos de aproximadamente 60 organizaciones sin fines de lucro en Atlanta.

Quincey hizo referencia a una iniciativa reciente en Atlanta que aprovechó el poder del trabajo conjunto. El año pasado, la Fundación Coca-Cola, junto con la Fundación Chick-Fil-A y la Ciudad de Atlanta, se comprometieron a apoyar un nuevo programa de capacitación vocacional en la Ciudad de Refuge, una organización que presta servicios a comunidades marginadas.

Más información: "Atlanta Goes Better With Coke"


Agua, mujeres y bienestar comunitario

Quincey explicó que el objetivo de Coca-Cola es alinear sus intereses comerciales con los intereses de las comunidades donde opera, y hacer una diferencia en áreas donde la compañía está más calificada, es más fidedigna y capaz. La compañía está enfocada en crear "valor compartido" en tres áreas cruciales: agua, mujeres y bienestar comunitario.

En 2007, Coca-Cola se comprometió públicamente a ser agua-neutral para el año 2020, devolviéndoles a la naturaleza y a las comunidades cada litro que utiliza en sus bebidas y en la producción de las mismas. La compañía cumplió este objetivo en 2015, cinco años antes de lo previsto.

De forma paralela, la iniciativa 5 by 20 procura capacitar económicamente a 5 millones de mujeres empresarias para el año 2020. Mediante su labor con un grupo de socios alrededor del mundo, Coca-Cola ha llegado a 1,7 millones de mujeres empresarias, brindándoles capacitación empresarial, mentoría y un mejor acceso al capital.

"Cada vez más compañías están descubriendo que tenemos algo más valioso que ofrecer por el bienestar público que dinero en efectivo. Y esa es nuestra experiencia. Nuestro conocimiento. Nuestras fortalezas únicas y específicas.”

El compromiso de Coca-Cola con el bienestar de las comunidades incluye el apoyo a áreas como educación, prevención del VIH / SIDA, acceso al agua potable, y distribución de suministros médicos y otros elementos de primera necesidad. Por ejemplo, por medio de Project Last Mile, Coca-Cola utiliza su logística, cadena de suministro y experiencia en marketing para ayudar a los organismos gubernamentales en África a entregar medicamentos y suministros médicos de forma más eficiente. Recientemente, el programa se extendió a Liberia y Suazilandia.

"Cada vez más compañías están descubriendo que tenemos algo más valioso que ofrecer por el bienestar público que dinero en efectivo. Y esa es nuestra experiencia. Nuestro conocimiento. Nuestras fortalezas únicas y específicas.”

Las compañías y las asociaciones cívicas cimentadas sobre una clara visión, sobre una tendencia a actuar, y un impulso constante hacia la responsabilidad, son el nuevo modelo para el éxito, señaló Quincey.

"Por supuesto, hablar de esto con los Rotarios es, lo sé, predicarle a un converso. De muchas maneras, ya son líderes en unir a las personas y asociarse con otros para construir comunidades más fuertes", dijo Quincey. "Los insto a que sigan sintiéndose incómodos mientras buscan los verdaderos problemas que pueden enfrentar en sus comunidades. Utilicen su credibilidad para impulsar a otros a redoblar esfuerzos y hacer más. Y nunca acepten que las cosas tienen que ser como son.”