El pasado 4 de noviembre Bogotá se vistió de rojo para recibir a unos invitados muy especiales: los amantes del coleccionismo Coca-Cola. En medio de una multitud de visitantes, los más originales coleccionistas de Colombia y otras partes del mundo se realizó la primera Convención Internacional de Coleccionistas Coca-Cola en Colombia.

El evento mostró colecciones de botellas, chapas y muchos otros objetos representativos de la marca. El Presidente del Club de coleccionistas de Colombia, Rafael Contreras dijo que 48 coleccionistas de Colombia y de diferentes países del mundo se hicieron presentes con sus colecciones.

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Las naciones participantes fueron México, Perú, Venezuela, Chile y Ecuador, y cada coleccionista tuvo la oportunidad de exhibir su colección a 7 mil visitantes que estuvieron en Calima Centro Comercial.

Ante tal cantidad y variedad de artículos era difícil decir cuáles se destacaban más, pero las botellas y los autos fueron los que se robaron la mayor cantidad de miradas. Uno de los objetos más llamativos del evento fue un camión repartidor de época de Coca-Cola que aún funciona.

En cuanto a la organización de un evento de esta magnitud, Rafael Contreras comentó que “lo más complicado fue coordinar todas las dependencias de Coca-Cola en la región de Colombia”, así como la organización y logística con el centro comercial donde se llevó a cabo el encuentro.



Un coleccionista sin fronteras

Detrás de cada botella o artículo coleccionable existe la historia de una pasión que no conoce límites. Entre los amantes del coleccionismo que vinieron desde otros países conversamos con Marcel Suárez, un venezolano que decidió viajar con sus colecciones alrededor del mundo.

Suárez ha estado en 10 reuniones de coleccionistas en diferentes países, y en cada viaje se enfrenta al reto de llevar sus preciadas botellas, toda una odisea por lo delicado de estar transportando vidrio en los diferentes aeropuertos.

Ante la pregunta de cómo mantener un equilibrio entre la familia, el trabajo y el coleccionismo, Suárez reconoció que es un poco complicado, pero que vale la pena y es parte de la pasión del coleccionismo.

“La convención ha estado buenísima y la organización excelente” comentó Suárez con entusiasmo, mientras miles de personas circulaban efervescentemente por los stands.

Las ganas de conocer la marca Coca-Cola fue el común denominador por el cual las personas entraron al gran salón.

“Vine al evento porque se ven cosas diferentes de otros países, los diseños entre países son distintos y es interesante ver las diferencias que hay entre un país a otro” comentó una de las visitantes.  

El evento representó la segunda reunión de coleccionistas que se realiza en Colombia en menos de un mes y la gran cantidad de público hace pensar que la próxima convención internacional está más cerca de lo pensado.