El camino que recorre Coca-Cola para convertirse en una compañía total de bebidas incluye su respaldo a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que señala que las personas restrinjan los azúcares añadidos al 10 por ciento de su ingesta calórica diaria. Y, según el Presidente y CEO James Quincey, la compañía ve en estas recomendaciones una oportunidad de crecimiento "exponencial”.

"Para impulsar el crecimiento sostenible y rentable de nuestras marcas, también debemos exhortar a nuestros consumidores a que controlen el consumo de azúcares añadidos, y ayudarles a hacerlo", dijo Quincey. "Estamos haciendo un esfuerzo muy consciente no sólo para ampliar nuestro portafolio, sino para moldearlo de una manera muy determinada".

La compañía está disminuyendo la cantidad de azúcar en sus bebidas gaseosas al reformular sus bebidas existentes, a la vez que conserva el sabor que los consumidores aman, y por medio del lanzamiento de Coca-Cola Zero Sugar (Coca-Cola Cero Azúcar) y otras marcas bajas en azúcar / sin azúcar en todo el mundo. La expansión de la disponibilidad de envases más pequeños como las mini latas, y la inversión en alternativas para el azúcar son también prioridades clave. "A las personas todavía les encanta la categoría de gaseosas, y esta sigue creciendo en términos de ingresos", expresó Quincey. "Pero sabemos que debemos hacer las cosas de manera diferente para ayudar a las personas a moderar el consumo de azúcares añadidos".

En 2016, la Compañía Coca-Cola redujo el azúcar en más de 200 bebidas alrededor del mundo. Y este año, la compañía hará lo mismo en más de 500 bebidas a nivel global, que se sumarán a sus más de 1.100 bebidas bajas en azúcar o sin azúcar.

Los envases más pequeños de Coca-Cola y otras marcas de gaseosas, que les permiten a los consumidores controlar su consumo de azúcares añadidos, ahora se venden en 140 países alrededor del mundo. Las mini latas y otros envases más pequeños representan el 15 por ciento de las transacciones de bebidas gaseosas de la compañía en Norteamérica.

"Los gustos y las preferencias de las personas están cambiando, y nosotros también. Estamos escuchando atentamente y trabajando para asegurarnos de que los consumidores estén firmemente en el centro de nuestro negocio, y así, poder seguir creciendo responsablemente. Estamos totalmente comprometidos a ayudar a los consumidores a controlar mejor la cantidad de azúcar que obtienen de nuestras bebidas, sin que tengan que renunciar a los maravillosos sabores que conocen y aman”.

 


La compañía también está acrecentando la visibilidad de sus bebidas bajas en azúcar y sin azúcar, y continúa incluyendo en los envases información nutricional clara y fácil de encontrar para ayudar a los compradores a tomar decisiones informadas.

Y los esfuerzos de Coca-Cola van más allá de la categoría de bebidas gaseosas. La compañía sigue brindando otras bebidas como té orgánico, agua de coco, café listo para llevar, jugos, y agua purificada a más personas, en más lugares.

"Los gustos y las preferencias de las personas están cambiando, y nosotros también”, dijo Quincey. “Estamos escuchando atentamente y trabajando para nos de que los consumidores estén firmemente en el centro de nuestro negocio, y así, poder seguir creciendo responsablemente. Estamos totalmente comprometidos a ayudar a los consumidores a controlar mejor la cantidad de azúcar que obtienen de nuestras bebidas sin que tengan que renunciar a los maravillosos sabores que conocen y aman”.

La persona promedio en el mundo consume ocho 8 onzas de bebidas al día, y Coca-Cola representa sólo una pequeña parte de ello a nivel global.

"Evidentemente podemos aspirar - con un portafolio - a no sólo satisfacer, participar y ofrecer un gran sabor para un día entero de bebidas, sino a hacerlo dentro de una dieta sana y equilibrada", dijo Quincey. "Este es un camino posible a mayor escala para esta compañía".