El 16 de abril del 2016, un terremoto de 7.8 grados en la escala Richter sacudió a Ecuador creando miles de pérdidas monetarias y cientos de heridos y muertos. Pocos pueden olvidar dónde estaban ese momento o qué hacían esa noche. Sin embargo en medio de la tragedia pequeños héroes se aventuraron a inspirarnos y recordarnos que al final la solidaridad es lo más importante.

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“El efecto que tuvo el terremoto fue devastador, nadie se lo esperaba, era un momento en que estábamos tranquilos, un fin de semana, y causó una de las desgracias más grandes que haya sufrido el país”,  comenta Giussepe Hurtado Marsillo, un poblador de la localidad de Jama que se convertiría en un importante punto de apoyo para toda la comunidad.

Giussepe es uno de los cientos de habitantes de Jama en la Provincia de Manabí, una de las más afectadas por el terremoto. En su taller de reparaciones, ahora rehace su vida y la de su familia. Su aptitudes polifacéticas (Plomero, electricista, capaz de reparar casi cualquier cosa) y empuje emprendedor, lo llevaron a tomar un rol protagónico en las tareas de ayuda y reconstrucción después del desastre.

“Mi esposa que estaba detrás mío escuchó cuando se cayó la casa de la vecina, gritaba “Se cayó la casa de las Portilla”. Pero cuando paró el movimiento fue la desolación total”, agrega Giussepe.

“Estábamos allí, habíamos sobrevivido. No nos íbamos a ir. Nos tocaba soportar lo peor, pero íbamos a seguir adelante”, reflexiona ahora Giuseppe .

A poco más de un año, Jama sigue reconstruyendo su pueblo, los héroes que se mantienen en esta comunidad continúan trabajando para que todo vuelva a ser como antes.

En el caso de Giuseppe, después del terremoto se transformó en líder de la comunidad de Jama y gestor activo para todas las acciones de ayuda.

No obstante, uno de las principales necesidades de la comunidad sigue siendo el mejoramiento del agua potable de calidad para el consumo humano, el mismo problema que aqueja a otras comunidades de Manabí.

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Como parte de sus acciones de apoyo y solidaridad, El Sistema Coca-Cola en Ecuador, a través de Fundación Coca-Cola, junto con aliados como Ekocenter, Care, Sustainable Desing Studio y los Gobiernos Autónomos Descentralizados, lograron instalar 3 plantas de agua que tienen la capacidad de brindar de 400 a 800 litros por hora (dependiendo de su tamaño), potabilizando el agua necesaria para más de 300 personas al día en la provincia de Manabí.

“Lo interesante de este proyecto es que se logró construir un vínculo verdadero con las personas que fueron afectadas por el terremoto”, explica Paola Palacios, Coordinadora de la Fundación Coca-Cola de Ecuador.

Estas 3 plantas potabilizadoras de agua están ubicadas en las comunidades de San Felipe del Cantón San Vicente, en la Cabecera Cantonal de Jama y en la comunidad de Tabuga del Cantón de Jama, para asegurar el acceso al agua potable de calidad.

“Es importante el proyecto porque nace de nuestras necesidades y porque beneficia a toda la comunidad de Jama. Para nosotros es muy positivo y beneficioso”, concluye Giuseppe.