Tom Juliano estaba en casa para pasar las vacaciones de Navidad de la universidad, y le parecía que su madre estaba trabajando demasiado. Ella seguía trabajando en un proyecto, haciéndole ajustes antes de la fecha límite. El guión de un vídeo para el trabajo. Algo sobre liderazgo.

Seis meses después, Tom, de 19 años, comenzó a trabajar durante el verano como comerciante de Coca-Cola en North Metro Atlanta. Durante una reunión con el equipo, los gerentes le dijeron a él y a sus nuevos colegas que "Todo el mundo en Coca-Cola es líder", y que deben pensar en la compañía como si ellos fueran los dueños. Luego, vieron un video. Algo sobre el liderazgo…y a Tom le pareció familiar.

"Le envié un mensaje a mi madre y le pregunté:" ¿Tuviste algo que ver con esto?”, Tom recuerda. "Ella, muy emocionado, me dijo: “¡Sí, yo estuve en el equipo que se encargó de eso! '"

La madre de Tom, Sylva Juliano, no podría haber estado más contenta. Como Directora de Grupo de Desarrollo Ejecutivo y Liderazgo de Bottling Investments Group (BIG) de Coca-Cola, ella ayudó a desarrollar materiales de comunicación sobre las cinco conductas de liderazgo de la compañía: 1) Actúa como dueño; 2) Inspira a otros; 3) Desarróllate a ti mismo y a los demás; 4) Colabora con el sistema Coca-Cola, los clientes y las partes clave interesadas; y 5) Impulsa la innovación.

Su trabajo no sólo llegó a los empleados; le había llegado a su propio hijo.

"¡Fue fantástico!", Sylva recuerda. "Fue un momento increíble."

"Es mi tienda"

Las lecciones sobre conductas de liderazgo hicieron eco en las clases de negocios de Tom en la Universidad de Redlands en California. Éstas también humanizaron los conceptos importantes de asumir responsabilidad de sí mismo, de su trabajo y de su compañía.

"No lo había pensado antes como ser mi propio líder o propietario", dice. "Yo lo había pensado como en vender Coca-Cola, como trabajar para Coca-Cola. Ahora pienso en ello como si fuera el dueño de la tienda donde estoy acomodando nuestros productos en los estantes".

El supervisor de Tom, Maurice Heyliger, es un veterano con siete años en la compañía, quien cree en la autenticidad de las conductas de liderazgo.

"Cuando empiezas a decirles a los comerciantes que actúen como si fueran los dueños, esas son palabras de gran alcance", dice. "Miro el nombre de la compañía como una insignia de honor... nadie quiere comprar un producto que está mal exhibido en una tienda."

Tom concuerda en que es una forma grandiosa de motivar a los trabajadores, y el entusiasmo también se desborda en casa con su madre. "En muchas ocasiones, mientras cenamos, le pregunto todo sobre la estructura de la compañía", dice. "Hablamos durante horas."