Diego Delfino pasó de tener una página de Facebook con 100 amigos cercanos que leían las bromas que colocaba, a tener alrededor de 20 mil seguidores con alcances de entre 400 y 800 mil personas en una semana, todo con el fin de dar un impacto positivo.

Él es periodista en Costa Rica, después de comenzar la carrera de derecho, decidió dejarlo todo para dedicarse a lo que realmente le gusta: escribir y comunicar. Trabajó como editor en revistas, escribió la novela "Mi novia se cayó en un pozo seco" y ahora se dedica a tiempo completo a su nuevo medio “Contexto”.

Para Diego, más que la cantidad de seguidores o su alcance en redes, lo que le importa es utilizar todos los medios como una herramienta que incentive una cultura más positiva.

“Lo que estoy tratando es hacer de lo importante algo interesante, y plantearlo de modo tal que la información pueda generar un impacto. Desde redes sociales y desde Internet se puede hacer una diferencia significativa, cualquiera puede ponerse un medio”, comenta Diego. 

Crackear al sistema

Su meta es crackear al sistema, es decir ser disruptivo en las redes para comunicar las noticias y eventos culturales de una manera distinta, lograr que el contenido que se lo merece se reproduzca orgánicamente a través de Facebook. Un medio tradicional como un periódico puede alcanzar a 140-300 mil personas en un país como Costa Rica, por medio de las redes Diego puede alcanzar a muchos más en una semana.

“No soy una figura pública, no salgo en tele y no hay razón para que la gente me siga. No se trata de contar chistes, es de buscar un propósito y hacer el ejercicio de mantener el vínculo constante con una audiencia”, cuenta el escritor.

A pesar de esto, en menos de tres años Diego se convirtió en una persona cuyo impacto alcanza a miles y en un referente de redes sociales y cultura. 

“Hay un ejercicio de mantener el vínculo constante que no se puede abandonar y perder vigencia y relevancia para que un contenido se reproduzca"

Diego empezó con un proyecto de curaduría de enlaces que buscaban generar interacción, una audiencia pequeña pero leal a sí misma en donde pueda generar un impacto. 

Facebook, la evolución de las redes y Diego.

En tres años, las redes han evolucionado y capturado a más seguidores, inclusive en las generaciones con más edad. Baby Boomers invadieron redes de adolescentes como Facebook y ellas cambiaron para buscar alcanzar un público distinto.

“Facebook ya no quiere ser cool, quiere ser la persona inteligente que pasa el colegio, llega a la universidad, inventa y cambia el mundo”, explica Diego.

Por esto los jóvenes migraron a otras redes como Snapchat, hechas específicamente para ahuyentar a los mayores, cómo alcanzarlos ha sido la principal duda de los medios y marcas y que este escritor descifró a base de prueba y error.

“Cuando apareció Snapchat dentro del juego, un amigo de 19 años me dijo ‘¿usted usa Snapchat?’, yo le dije que no y él me respondió: ‘¿y usted cómo quiere hablarle a mi generación si no entiende nuestras herramientas?”, ese día empecé a aprender”, cuenta Diego. 

La curva de aprendizaje fue el primer problema, sin embargo una vez superada se encuentró con la pared creativa de “¿qué voy a hacer?”, Diego aprovechó usando un muñeco de “Skeletor (enemigo de la serie He-Man) debido a una experiencia exitosa en el pasado y ahora utiliza la herramienta para contar las noticias con un poco de humor.

“Agarré el resumen de noticias y empecé a hacer esto apenas hace dos meses y ya tiene más de mil seguidores. (…) No hay crisis en el periodismo, sino en la gente que aún no sabe cómo hacerlo. Hay que evolucionar, entender lo nuevo y adaptarse. Si no fuera por internet, no existiría 89decibeles y no podríamos hacer algo que sea diferente y satisfaga lo que uno quiere”, explica.

Para finalizar, Diego Delfino nos brindó tres consejos para todo aquel que quiera ingresar en el mundo de las redes sociales o medios de comunicación:

  • No tomarse tan en serio a uno mismo.
  • El cinismo no deja nada.
  • Lo más importante siempre va a ser la gente.

    “El poder de uno ya está más que subrayado, pero va de la mano con el poder de todos. Nada pasaría si la gente no fuera parte de esto.”, concluye Diego.