Amador y Juliano son ilusionistas, sí, dos personas que un día, en distintas circunstancias y etapas de sus vidas decidieron dedicarse al arte de hacer magia. Hace 12 años se conocieron y formaron un equipo, que hoy es Asombro Extremo y que los llevó a ganar el Merlin Magic Award,  el premio de magia más prestigioso del mundo, también llamado los ¨Oscar¨ de la magia.

Además de su amplia agenda de espectáculos por toda América, los magos de Asombro Extremo colaboran en distintos proyectos de Coca-Cola desde el año 2008. Este año hicieron trucos para el lanzamiento de la estrategia de ¨Marca Única¨, pero antes de lograr hacer desaparecer una Coca-Cola sabor original para hacerla aparecer ¨transformada¨ en una sabor ligero, muchas otras cosas pasaron.


El mago que nace, el mago que se hace

Juliano


Juliano (32) comenzó su relación con la magia justamente a raíz de un hecho mágico que sucedió en su niñez.

¨Empecé a hacer magia cuando tenía 12. Nadie en mi familia era mago, yo nunca había visto un mago, ni siquiera en la televisión, ni en una fiesta, nunca. Me enfermé de un padecimiento muy raro y tuve que ir a muchos doctores, ninguno podía descubrir de qué se trataba. Tenía manchas del tamaño de una pelota de tenis por todo el cuerpo y temperatura. Como al quinto doctor yo ya estaba muy asustado, el médico al percibir mis estrés me hizo un truco de magia para que yo me relajara y me comunicara mejor con él. Al día siguiente estaba curado, la enfermedad y sus síntomas habían desaparecido, eso fue muy fuerte para mí, a partir de allí empecé a estudiar magia¨, recuerda.

Amador


El encuentro de Amador (39) con la magia fue más tardío, tenía 17 años, estaba terminando el colegio secundario y ya sabía que no quería estudiar una carrera convencional, pero para decidirse a ser mago aún faltaba algo más. ¨Un día vi a David Copperfield y no lo pensé 2 veces, me puse a estudiar magia, paralelamente al secundario y después a la universidad. De pronto empecé a tener muy claro que quería ser mago. Al principio me dediqué a hacer magia en bares, por propinas, con el tiempo fui creciendo, hasta que me encontré con Juliano¨.

El primer truco, una sensación inolvidable.

Juliano recuerda a la perfección el primer truco que logró realizar, ¨un pañuelo que aparecía y desaparecía¨, pero más que el truco es la sensación única de lo que se logra por primera vez.

¨No lo podía creer, uno dice que el mago empieza a hacer magia porque fue tan fuerte lo que sintió cuando vio un truco que quiere hacerlo para que más gente pueda experimentar lo mismo, pero también el mago se sacrifica, porque desde ese momento nunca más va a sentir eso porque empieza a saber cómo se hacen los trucos¨.

Lo que todo buen truco debe tener

¨Hay un dicho que dice que no hay trucos malos, hay magos buenos y magos malos, depende mucho de la creatividad y el aporte personal", cuenta Amador.

Para este mago consagrado, un buen truco se compone de un 80% de actuación, un 10% de técnica y otro 10% por las herramientas, elementos o tecnología con los que uno cuenta. Pero la actuación es lo más importante ya que es ¨la manera de hacer convincente la experiencia para las personas, que vos te lo creas y se lo hagas creer al espectador, es fundamental, el carisma que vos le pongas¨.

Juliano y Amador en el momento en que reciben el Merlin Magic Award.


La magia como arte, la magia como espectáculo

Para llegar a un buen nivel, los magos tienen que pasar por una preparación fuerte.

"Mucha gente percibe la magia como algo simple y antiguo como un mago con una galera y una barita mágica, pero si uno se lo toma en serio y empieza a estudiar es muy profundo y hay mucho que aprender (...) nosotros tenemos una videoteca con 10 mil videos de magia de 2 horas", cuenta Juliano.

Actualmente, Asombro Extremo trabaja muchos de sus espectáculos usando la tecnología actual, como pantallas, teléfonos o iPads, además llevan al mundo digital las experiencias de magia típicas del mundo físico, lo que los conecta con los hábitos del público de hoy.

Cambiar tu Coca-Cola en un pase de magia.

Comunicar que todas las versiones de Coca-Cola (Sabor Original, Sin Azúcar, Sabor Ligero) iban a tener una misma identidad gráfica tuvo su toque de magia: ¨lo que hicimos fue realizar distintos videos con distintas situaciones, donde la gente pedía una Coca-Cola y nosotros transformábamos la Coca-Cola que pedían en otra, para hacer tangible el hecho de que todas nos generan una misma sensación¨, explica Amador.

Más allá de cuál sea el objeto utilizado en un truco de magia, lo inolvidable es ese momento mágico que se genera, donde la ilusión se transforma en realidad que nos fascina. Aunque son los magos los artífices de esto, también ellos tienen sus sensaciones inexplicables al realizar un truco: ¨es una mezcla de satisfacción, picardía y diversión. Es muy raro porque la magia sucede en la mente de los que están viendo el truco¨, concluye Juliano.