Es común referirse a Raymond Loewy como el "padre del diseño moderno". Loewy desempeñó un papel importante en el diseño de muchos de los elementos clásicos del siglo XX. Entre algunos de sus diseños más conocidos se encuentran la locomotora S1, el refrigerador Sears Coldspot, el autobus Greyhound Scenicruiser y el distintivo diseño azul y blanco para el avión presidencial  Air Force One. Loewy se destacó por sus diseños elegantes y limpios; y en 1949, apareció en la portada de la revista Time.

Dándole a Coca-Cola una apariencia moderna

Loewy también tuvo un rol en el diseño de algunos de los clásicos de la Compañía Coca-Cola. La Compañía contrató a Loewy por primera vez para que modernizara su equipo vending, pero él también trabajó en varios artículos que ahora se consideran clásicos, desde el enfriador optimizado y la máquina fountain Dole Deluxe, hasta el diseño de la carrocería del camión Hobbs.

En 1940, Loewy le hizo modificaciones al refrigerador de Coca-Cola, pero debido al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, los cambios no se concretaron. Pero al final de la guerra, Coca-Cola contrató a Loewy para que reinventara su refrigerador. Su diseño ofrecía líneas amplias y esquinas redondeadas, junto con varias mejoras funcionales. Las tapas estaban diseñadas para abrirse al frente en lugar de hacerlo hacia los lados, lo que le facilitaba al comerciante el acomodo del producto y le simplificaba al cliente el acceso al mismo. Loewy añadió un abridor de botellas en la parte delantera del enfriador con un recipiente para depositar las tapas e incluso colocó en la puerta el mensaje "Toma una Coca-Cola" (‘Have a Coke’). La Compañía presentó al mercado el moderno enfriador en 1947.

Loewy también actualizó la fuente de soda, dándole al dispensador un aspecto moderno y mejorando los equipos para que pudieran verter más porciones por galón. Los anuncios de la época promocionaban el hecho de que la máquina optimizada también aumentaría los beneficios para la fuente de soda. Cuando se introdujo la máquina fountain Dole Deluxe en 1947, se convirtió en un clásico instantáneo.

Pero Raymond Loewy y su firma de diseño no habían terminado. También rediseñaron el camión repartidor de Coca-Cola, incorporando en el diseño los comentarios del Comité de Estandarización de Coca-Cola, que llevó a cabo una encuesta nacional entre los embotelladores de Coca-Cola, con el fin de determinar las características esenciales de un vehículo de reparto. Al igual que con sus otros proyectos, Loewy renovó el diseño de la carrocería, añadiendo una apariencia curvada. Sin embargo, el mayor cambio, fue el uso de puertas en la parte superior, que podían quitarse durante el verano. La nueva puerta permitió un aumento de la capacidad de carga y disminuyó la altura máxima para el almacenamiento de las cajas, facilitando así la labor de los repartidores. Loewy incluso incorporó en el camión un espacio resistente a la intemperie para guardar el material publicitario que se entregaba a las tiendas. Hace algunos años, la Oficina de Archivos de Coca-Cola adquirió una camioneta blanca Motor Company de 1949, que tenía el diseño de Loewy. El camión estuvo en exhibición en el Mundo de Coca-Cola por un tiempo, y la Compañía está buscando nuevas oportunidades para volverlo a exhibir.

La verdad sobre la afamada botella contour Coca-Cola

Loewy creó varios diseños adicionales para la Compañía (incluyendo el de la botella de Fanta original), pero ninguna discusión sobre la grandiosidad de sus diseños estaría completa si no nos referimos a la famosa botella contour. De forma errónea, muchas personas le han atribuido a Loewy el diseño de la botella. Él no jugó un papel en el diseño de la botella original de 1915, que fue ideado por The Root Glass Company, pero sí fue parte del equipo que creó los envases King Size y Family Size en 1955, y en la década de 1960, trabajó para afinar el envase de un cuarto de litro.

Loewy compartió sus ideas sobre la icónica botella: En una carta que él escribió a la Compañía Coca-Cola, describió la botella contour de la siguiente manera, "La botella de Coca-Cola es una obra maestra de la planificación científica y funcional. En términos más simples, yo describiría la botella como bien pensada, lógica, que aprovecha bien el material y que es agradable a la vista. La 'envoltura de líquido' con más perfección y uno de los clásicos en la historia del empaque”.