ATLANTA - Coca-Cola presentó sus resultados para el segundo trimestre de 2017. Nos sentamos con el presidente y CEO, James Quincey, para conocer su opinión sobre el rendimiento de la compañía durante la primera mitad del año y las perspectivas a futuro. Lo invitamos a que le dé un vistazo a nuestra conversación:

¿Cuáles considera usted que son los aportes clave de los resultados de este trimestre?

Al más alto nivel, progresamos bastante en relación con nuestras prioridades estratégicas. Hemos logrado resultados acordes con nuestro plan, y seguimos enfocados en cumplir con nuestros objetivos financieros para el año completo.

Todo nuestro portafolio tuvo un rendimiento balanceado, lo que refleja el éxito temprano en la aceleración de nuestra transformación en una compañía total de bebidas. No sólo vimos un desempeño robusto en las áreas nuevas y emergentes de nuestro negocio, como zumos y batidos en Europa, innocent...El crecimiento orgánico de nuestros ingresos en las bebidas gaseosas fue liderado por la innovación y el apoyo comercial a las opciones bajas en azúcar y sin azúcar, como Coca-Cola Zero Sugar, que se expande rápidamente por todo el mundo.

A nivel mundial, seguimos conquistando el mercado a medida que ganamos valor de participación en la categoría total de bebidas no alcohólicas. Es un tributo a nuestra gente el haber alcanzado estos resultados en un período de cambio organizacional significativo, conforme implementamos nuestra iniciativa de centro corporativo austero.


¿Qué pasa con el hecho de que los ingresos y ganancias reportados disminuyeron significativamente durante el trimestre? ¿Por qué estos números son drásticamente tan diferentes al crecimiento orgánico que ustedes presentaron?

Los resultados que reportamos son impactados de manera significativa por el hecho de que las operaciones de embotellado que son propiedad de la compañía se están refranquiciando rápidamente a nuevos socios, a medida que volvemos a nuestro negocio principal de construir grandes marcas y liderar un sistema global de franquicias.

Mientras tanto, los resultados orgánicos se ajustan a impactos estructurales como el refranquiciamiento de los embotelladores, así como a efectos tales como las adversidades relacionadas con las divisas, para representar una imagen más clara del rendimiento subyacente de nuestro negocio.

En el segundo trimestre, logramos el incremento orgánico de los ingresos (No- GAAP) del 3%, con un crecimiento impulsado por las bebidas gaseosas, y respaldado por el rendimiento equilibrado en las otras áreas de nuestro amplio portafolio de bebidas. Esta es una importante diferencia en la etapa actual de nuestra transformación, ya que estamos completando las partes más importantes de nuestro programa de refranquiciamiento de embotelladores este año, y luego recrearemos esos resultados el próximo año. Esto significa que seguiremos viendo este tipo de diferencias en los resultados presentados y orgánicos durante el próximo año.


¿Cuáles mercados han tenido un desempeño particularmente bueno durante el trimestre? ¿Y cuáles necesitan mejorar aún?

Muchos de nuestros mercados desarrollados, como Norteamérica, Europa y México, siguieron teniendo un buen desempeño. En Norteamérica, mejorar el rendimiento en nuestros territorios de embotellado refranquiciados, junto con un marketing robusto y un enfoque disciplinado para aumentar el valor por encima del volumen, dio lugar a un fuerte crecimiento de los ingresos orgánicos del 5%. En nuestro Grupo de Europa, Medio Oriente y África, el marketing y la innovación robustos, junto con una mejor alineación con nuestros socios embotelladores, dieron como resultado un fuerte crecimiento orgánico del 6% durante el trimestre. Estos resultados representan un rendimiento de primer nivel de los ingresos entre nuestros pares de bienes de consumo en ambas regiones.

Mientras tanto, en algunos mercados en desarrollo como Brasil, Argentina y Venezuela, las dificultades macroeconómicas siguieron generando un entorno operativo difícil para las compañías de productos de consumo como la nuestra. En el más grande de estos mercados, Brasil, estamos viendo señales tempranas de mejora, con ajustes a nuestra arquitectura de precios y de empaques. Pero la demanda global de los consumidores se ha mantenido débil en estos mercados, y sigue presionando nuestro crecimiento de volumen globalmente.

En entrevistas recientes, usted ha hablado sobre la necesidad de que en Coca-Cola haya una cultura más rápida y tolerante al riesgo. ¿Cómo lo logran?

En primer lugar, el tono se define en los niveles superiores, y los directivos deben dar el ejemplo. Tenemos que ser claros y consistentes con nuestra gente. Ellos con razón esperan sinceridad y claridad sobre lo que está ocurriendo. También debemos crear una cultura de la curiosidad, donde constantemente estemos buscando formas de hacer las cosas mejor. Y tenemos que simplificar el trabajo y eliminar la burocracia para poder ser más rápidos y ágiles. Y, por último, debemos impulsar a las personas a tomar riesgos inteligentes. A menudo digo que si no cometemos errores inteligentes, no nos estamos esforzando lo suficiente. Ahora, tenemos que aprender de cada error y no volver a cometerlos de nuevo, pero constantemente debemos estar buscando nuevas ideas y desarrollar la versión 1.0, 2.0 y así sucesivamente. Así es como crecen las compañías del siglo 21, y estamos trabajando arduamente para adoptar esa mentalidad en la compañía, a medida que transformamos nuestro negocio para el crecimiento.

Muchos de los cambios organizacionales que usted anunció recientemente se han centrado en crear un centro corporativo "austero". ¿Significa esto que el rol de la sede central es ahora menos importante para el impulso de los negocios de Coca-Cola a nivel mundial?

A principios de este año, presentamos un nuevo modelo operativo que apoya nuestra estrategia de crecimiento. Un componente clave de ese modelo es un centro corporativo que, en un mundo post-refranquiciamiento, es más rápido, más austero y más ágil, y enfocado en servir a nuestras unidades operativas alrededor del mundo, a la vez que conserva la mejor administración corporativa para la compañía. Ese trabajo se encuentra en marcha y estamos implementando rápidamente nuestra nueva estructura corporativa para apoyar un crecimiento más rápido.

La unidad de negocio local es y seguirá siendo el núcleo de nuestras operaciones. En Japón, eso es en Tokio. En África del Sur y del Este, eso es en Johannesburgo. En Brasil, eso es en Río de Janeiro. Y así sucesivamente. Producimos, comercializamos y distribuimos localmente en todos los países donde vendemos nuestras bebidas, y creemos firmemente que nuestros planes de negocios se construyen mejor cerca de los consumidores y clientes a los que sirven.

¿Qué pasa con el azúcar? ¿Cuáles son las estrategias que están empleando para que las personas, que podrían estar buscando reducir su consumo total de azúcar, beban sus productos?

Durante algún tiempo hemos tenido claro que necesitamos cambiar la forma de la ecuación de crecimiento para reducir nuestra huella total de azúcar, e impulsar el crecimiento de los ingresos, por encima del volumen. Nuevamente este trimestre, la consecuente implementación de esta estrategia dio como resultado el crecimiento de los ingresos de nuestro portafolio de bebidas gaseosas.

Estamos adoptando medidas específicas para ayudar a las personas a consumir menos azúcar de nuestras bebidas. Esto lo hacemos reduciendo el tamaño de los envases, innovando e introduciendo nuevas bebidas cero azúcar y con menos azúcar, y disminuyendo el azúcar en las bebidas disponibles alrededor del mundo.

En Norteamérica, nuestra labor para aumentar la disponibilidad de las bebidas gaseosas en envases más pequeños con menos azúcar, dio como resultado durante el trimestre un crecimiento de dos dígitos en nuestras populares mini latas. A nivel mundial, nuestra nueva y mejorada fórmula para Coca-Cola Zero Sugar ha conservado su impulso positivo y ha ayudado a la marca Coca-Cola Zero a crecer dos dígitos a la fecha, sobre la base de un solo dígito en 2016. La expansión de este producto, como el de otras bebidas bajas en azúcar y sin azúcar, es una parte clave de nuestro trabajo para ayudar a las personas que desean moderar su consumo total de azúcar añadido. Y seguiremos haciendo más.

Nota

Estas Preguntas y Respuestas incluyen ciertas "medidas financieras no-GAAP" según las definen las leyes federales de valores de Estados Unidos. Consulte nuestra publicación sobre las ganancias para el segundo trimestre de 2017, publicada el 26 de julio de 2017, y la información complementaria relacionada, disponible en el sitio web de la Compañía en www.coca-colacompany.com (en la sección "Investors"), para conocer los resultados financieros completos y una conciliación de las medidas financieras no GAAP.

DECLARACIONES PROSPECTIVAS

Este documento de preguntas y respuestas podría contener declaraciones, estimaciones o proyecciones que constituyan "declaraciones prospectivas", según lo definen las leyes federales de valores en Estados Unidos. En general, las palabras "cree", "espera", "pretende", "estima", "anticipa", "proyecta", "hará" y expresiones similares identifican las declaraciones prospectivas, que generalmente no son de naturaleza histórica. Las declaraciones prospectivas están sujetas a ciertos riesgos y fluctuaciones que podrían hacer que los resultados reales difieran materialmente de la experiencia histórica de la Compañía Coca-Cola y de nuestras expectativas o proyecciones actuales. Estos riesgos incluyen, pero no se limitan a, preocupaciones sobre obesidad y otras preocupaciones relacionadas con la salud; escasez del agua y agua de mala calidad; evolución de las preferencias de los consumidores; aumento de la competencia y las capacidades en el mercado; preocupaciones en relación con la seguridad y calidad del producto; existencia de percepciones sobre consecuencias negativas para la salud de ciertos ingredientes, tales como edulcorantes no nutritivos y sustancias derivadas de la biotecnología y de otras sustancias presentes en nuestras bebidas o materiales de empaque; incapacidad de lograr resultados positivos en nuestras actividades de innovación; aumento de la demanda de productos alimenticios y la disminución de la productividad agrícola; cambios en el panorama minorista o la pérdida de clientes clave en el comercio detallista o en el servicio de alimentos; incapacidad para expandir operaciones en los mercados emergentes y en desarrollo; fluctuaciones en los tipos de cambio de moneda extranjera; aumentos de las tasas de interés; incapacidad para mantener buenas relaciones con nuestros socios embotelladores; deterioro de la condición financiera de nuestros socios embotelladores; aumentos en los impuestos a la renta, cambios en las leyes de los impuestos a la renta o resolución desfavorable sobre asuntos fiscales; aumento o nuevos impuestos indirectos en Estados Unidos y alrededor del mundo; aumento de los costos, interrupción del suministro o escasez de energía o combustibles; aumento de los costos, interrupción del suministro o escasez de ingredientes, otras materias primas o materiales de empaque; cambios en las leyes y reglamentos relativos a los empaques de bebidas y envases; importantes requisitos adicionales de etiquetado o advertencias o limitaciones en la comercialización o venta de nuestros productos; incapacidad para proteger nuestros sistemas de información contra la interrupción del servicio, la apropiación indebida de datos o violaciones a la seguridad; condiciones económicas generales desfavorables en Estados Unidos; condiciones económicas y políticas desfavorables en los mercados internacionales; litigios o procedimientos legales; falta de protección adecuada, o litigios relativos a marcas registradas, fórmulas y otros derechos de propiedad intelectual; condiciones climáticas adversas; cambio climático; daño a nuestra imagen de marca y a la reputación corporativa por medio de publicidad negativa, incluso si es injustificada, relacionada con la seguridad del producto o la calidad, los derechos humanos y laborales, obesidad u otros problemas; cambios en, o incumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables a nuestros productos o a las operaciones de nuestro negocio; cambios en las normas de contabilidad; incapacidad para lograr nuestros objetivos generales de crecimiento a largo plazo; deterioro de las condiciones del mercado crediticio a nivel mundial; incumplimiento de parte de o falta por parte de una o más de nuestras instituciones financieras contraparte; incapacidad para renovar los convenios colectivos en condiciones satisfactorias, o que nosotros o nuestros socios embotelladores experimentemos huelgas, paros laborales, o conflictos laborales; cargos por deterioro futuro; obligaciones por planes de retirada de múltiples empleados a futuro; incapacidad para integrar y gestionar de forma exitosa nuestras operaciones de embotellado que son propiedad de la compañía o controladas por la Compañía; incapacidad para manejar exitosamente nuestras actividades de refranquiciamiento; incapacidad para manejar con éxito las posibles consecuencias negativas de nuestras iniciativas de productividad; incapacidad para cumplir una parte significativa de los beneficios previstos de nuestra relación estratégica con Monster; incapacidad para atraer o retener mano de obra altamente calificada; eventos catastróficos globales o regionales, incluyendo actos terroristas, ataques cibernéticos y ataques radiológicos; y otros riesgos que se mencionan en los documentos de nuestra Compañía ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por sus siglas en inglés), incluyendo nuestro Informe Anual en el Formulario 10-K para el año que finalizó el 31 de diciembre de 2016, cuyos documentos están disponibles por parte de SEC. No debes confiar excesivamente en las declaraciones prospectivas, que son válidas únicamente en la fecha en que se hacen. La Compañía Coca-Cola no asume ninguna obligación de actualizar o revisar públicamente en el futuro ninguna declaración prospectiva.