Llevar en orden la economía familiar es mucho más que una tarea doméstica. Organizarla con la ayuda de conceptos y herramientas del mundo de las finanzas puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Para eso entrevistamos a Miguel Acuña, Director Financiero para Centroamérica y el Caribe en The Coca-Cola Company, quien nos recuerda algunos conceptos fundamentales, pero también pasos concretos para llevar adelante una buena gestión de la economía familiar.

¿Son comparables en algún punto los desafíos financieros de una empresa con los de una familia o persona?

La familia es la empresa más importante (Entendiendo también por familia a los hogares de una sola persona), y un aspecto fundamental para su éxito es tener unas finanzas saludables. No se trata de cuánto dinero se genere, pues los ingresos de cada familia son diferentes, sino de la capacidad que tenemos para ahorrar con el fin de poder garantizar nuestro sustento de corto plazo y el de las próximas generaciones.

Como cualquier empresa, la familia debe estar siempre tratando de mejorar sus ingresos, no solo a través de aumento de salario (actividad principal), sino también con actividades secundarias (como inversiones en activos, emprendimientos paralelos, etc). Por otro lado, generando eficiencias para reducir sus gastos, de tal forma que se incrementa constantemente su capacidad de ahorro.

De igual forma, para un adecuado manejo de las finanzas personales, es ideal tener “estados financieros”, para poder medir cuánto ingresa al hogar y cuánto se gasta, y un “balance”, para saber cuáles son los activos con los que se cuenta y las deudas.

Además, al igual que cualquier empresa, es importante cada año fijarse metas de ahorro, pues esto nos permitirá tomar las acciones en pos de lograr esos resultados. Ahora bien, estos objetivos (como los de una empresa) deben ser siempre alcanzables, pues de lo contrario, pueden generar un estrés innecesario en la pareja y los hijos.

¿Si tuviera que definir los principales pilares de las finanzas personales cuáles serían?

-No gastar más de lo que se gana y medir correctamente el nivel de endeudamiento según los ingresos.

-Contar con varias fuentes de ingresos.  Como se dice coloquialmente, no debemos poner todos los huevos en la misma canasta.

-Ahorrar o invertir en activos financieros (acciones, bonos, etc) o reales (inmuebles). Tener siempre un correcto balance entre activos fácilmente liquidables e inversiones que requieren un mayor tiempo para su venta, para que ante una emergencia podamos venderlos rápidamente sin perder dinero.

-Asegurar los principales activos y a uno mismo. Muchas veces los seguros se perciben como un gasto innecesario, pero en el largo plazo nos protegen de diferentes eventualidades.

- Eliminar los vicios y llevar una vida sana. No caer en situaciones que generen un gasto excesivo (ejemplo: presupuesto asignado para compra de lotería). De igual forma, una vida sana reduce en el largo plazo las probabilidades de tener enfermedades y por ende, la necesidad de invertir dinero en el rubro salud.

La vieja frase ¨El ahorro la base de la fortuna¨ es un dicho más o tiene verdadera vigencia. ¿Que otra buena práctica  nos recomienda?

Existe una regla muy difundida denominada “50/20/30” que explica que las familias deberían dedicar como máximo el 50% de sus ingresos a cubrir sus costos fijos, un 20% al ahorro y un 30% al gasto flexible. Entendiendo por costos fijos aquellos que son de primera necesidad (alimentación, servicios públicos, salud) y necesarios (vestuario, educación, pago de créditos); y los gastos flexibles están relacionados principalmente con el entretenimiento.

Miguel Acuña es Director Financiero para Centroamérica y el Caribe en The Coca-Cola Company.


Es importante notar que su orden es 50/20/30, porque en teoría, deberíamos tratar de garantizar siempre primero el ahorro. Ahora bien, al respecto debemos tener en cuenta dos observaciones. (i) Es una recomendación que debemos tratar de aplicar, sin embargo, no debe convertirse en una camisa de fuerza que genere conflicto en el núcleo familiar y (ii) en los gastos flexibles es importante siempre permitir que todos los integrantes de la familia dispongan de cierta cantidad de dinero para consumo individual, pues los proyectos familiares no pueden truncar las metas personales.

 ¿Cuál es la mayor enseñanza que su profesión le ha dejado, hasta ahora, a nivel de sus finanzas personales? ¿Las ha puesto en práctica? ¿Ha obtenido resultados?

Con el tiempo me he dado cuenta que no solo las enseñanzas a nivel profesional se pueden aplicar a la vida personal, sino que también hay elementos de la vida personal que se pueden llevar a la profesional. Mi experiencia profesional me ha servicio para:

  • Reconocer la importancia de tener objetivos claros, medibles y logrables para mis finanzas personales. Cuando en la compañía tenemos objetivos bien definidos normalmente llegamos a ellos, pues al tener claridad de los mismos, se puede fácilmente tomar las medidas correctivas sobre la marcha.

  • Entender bien la estructura de mis gastos y el peso que estos tienen sobre mis ingresos. Así como hace una compañía, yo trato de entender cuánto pesa cada rubro (alimentos, entretenimiento, etc) como porcentaje de mis ingresos, y aplicando la regla 50/20/30. Debo entender en dónde gasto más (principalmente en los gastos básicos que componen el 50%) y por ende, enfocar allí mis esfuerzos para reducirlos, para poder incrementar el 20% de ahorro, pero también el 30% para gastos como viajes, entretenimiento, etc. Como hemos hablado, no se trata solo de vivir para ahorrar, sino también hay que dejar espacio para el esparcimiento.

¿Recuerda algún caso paradigmático del mundo empresarial que pueda dejarnos una buena lección para nuestras finanzas personales?

Cuando uno realiza consultas sobre finanzas personales, siempre aparece como referencia Warren Buffett, quien creo que es un buen ejemplo, pues aparte de ser un accionista relevante de nuestra compañía, es ampliamente reconocido por su habilidad para los negocios y su aporte a la filantropía. Por esto, creo que es útil compartir sus 5 consejos:

 

  1. Nunca dependas de una fuente única de ingresos. Utiliza la inversión para crear una segunda fuente.

  2. Si compras cosas que no necesitas, pronto tendrás que vender cosas que necesitas.

  3. No ahorres lo que queda después de los gastos, gasta lo que queda después de ahorrar.

  4. Nunca compruebes la profundidad de un río con ambos pies

  5. No pongas todos los huevos en la misma cesta.