Seguramente ya los ha visto. Se están infiltrando en la sección news feed, prometiendo una cena rápida y fácil, o al menos, unos pretzels de pizza rellenos de queso.

Los vídeos sobre comida, creados con la técnica llamada time-lapse, y a los cuales The Wall Street Journal ha denominado “thumb-stoppers”, se están apoderando de las redes sociales.

Estos tutoriales POV de un minuto de duración, que se producen para todo, desde Sandcastle Cake hasta Tater Tot Breakfast Bake, demuestran que amasar juntas las palabras "viral" y "comida" no tiene que significar desastre.

Al menos ese es el punto de vista de Buzzfeed, la compañía mediática cuyo canal online de cocina, Tasty, produce en serie videos de comida que reciben gran cantidad de clics. En marzo de 2016, Tasty experimentó un crecimiento en participación online mayor al de cualquier editor de medios en Estados Unidos. El tráfico de Tasty fue impulsado por vídeos de recetas en Facebook, que enfurecerían a Julia Child.

¿Qué hay detrás de la naturaleza contagiosa de estos videos? Tiffany Lo, Productora Supervisora de BuzzFeed Motion Pictures, señala el atractivo universal de la comida y la cocina.

"Diariamente, todas las personas se hacen a sí mismas unas cuantas preguntas fundamentales; una de ellas es, ‘¿Qué voy a comer?'", dice Lo. "Es algo en lo que las personas deben pensar constantemente. ¿Y a quién no le encanta la comida?, sea que te guste cocinar o no.”

Si las redes sociales son la fogata alrededor de la cual las generaciones jóvenes se reúnen cada vez más, estos videos son los bocadillos que se pasan alrededor del círculo. Lo, quien señala que tan solo en unos cuantos días un millón de personas compartieron una receta para Broccoli Tots, piensa que los videos pueden hacer que los libros de cocina se vuelvan obsoletos entre una generación que pasa más tiempo en casa con sus iPhones, que con recetas anotadas en tarjetas amarillentas.

"Con el auge de los teléfonos inteligentes, la capacidad de ver vídeos mientras cocinas se ha vuelto más accesible", dice ella. "También te muestra visualmente cada paso, cómo se supone que deben verse la consistencia o el color, la textura, etc. Esto es algo de lo que carecen los libros de cocina."


Pero Kathleen Purvis, Editora de Alimentos para la publicación Charlotte Observer y autora de Pecans: A Savor the South Cookbook, no está tan segura de que la era de los libros de cocina esté llegando a su fin.

A pesar de las serias advertencias que señalaban que la era de la información digital acabaría con los libros sobre comida, hoy en día hay más libros de cocina que nunca, dice Purvis. "A diferencia de otras áreas editoriales, el sector culinario sigue siendo el lugar donde las personas buscan la asesoría de un autor con trayectoria, así como un registro físico que puedan tener en sus manos", explica.

Aunque Purvis dice que sin duda puede ponerse detrás de la democratización de la cocina, sobre todo para una generación más joven, más dada a buscar su cena en Instagram que a prepararla, ella no está tan entusiasmada con la cultura de la comida chatarra que los vídeos difunden.

"La mayoría de las recetas parecen estar mucho más orientadas hacia la cocina del común denominador más bajo", dice ella.

¿Y el tiempo de ejecución de un minuto de la mayoría de las recetas? "Estas recetas son llamativas a la vista, y pueden hacerte sentir hambre ", dice Purvis. "Pero a fin de cuentas, no es realmente práctico cocinar a partir de algo que se mueve tan rápido y tiene tan poco detalle."

Esa falta de detalle puede resultar muy atractiva desde el punto de vista de la producción, de acuerdo con Joseph Nilo, Director de Post-producción para HiLo Media, que ha creado cientos de vídeos culinarios de YouTube, una serie culinaria de 13 episodios para PBS, y cantidad de filmes cortos sobre cocina, para algunas marcas. "Hacemos muchos vídeos para la web e, independientemente de si se trata de alimentos o no, estamos notando que mientras más corto el video, mejor", dice. "Simplemente consigues ver la técnica y se hace muy rápidamente sin que estorbe un chef famoso”.


Mientras que grabar una sesión tradicional de larga duración sobre la preparación de una receta es un asunto complejo que involucra múltiples cámaras, personajes y sonidos, las tomas de recetas, utilizando la técnica time-lapse, se pueden hacer con una cámara, un par de manos, y una poderosa banda sonora.

"Y pueden ser incluso mis manos, así que hay muchas menos partes móviles involucradas," dice Nilo. "Así que eso es algo que he estado recomendando a mis clientes. Puedo hacer 10-15 vídeos al día, en lugar de buscar un chef y hacer tres o cuatro."

El personal de BuzzFeed también evita el estilo tradicional de videos tutoriales en los que participan muchas personas, Lo explica. "Cada productor presenta la receta, hace la toma y edita el video," dice ella. "Por lo general, creamos 14 videos a la semana, por lo que nuestro flujo de trabajo y tiempo de respuesta es bastante rápido."

Esa prontitud en el tiempo de respuesta mantiene en movimiento a Tasty. Y la naturaleza ágil de la producción asegura que millones de personas se están sintonizando, incluso si no tienen absolutamente ninguna intención más allá de coger una espátula.

"Hay algo muy satisfactorio acerca de ver algo que se hace de principio a fin", dice Lo. "Incluso si no te gusta el platillo, ver el proceso siempre es atractivo."