En Venezuela existe una bebida única, producida y vendida solamente en ese país. La Frescolita por más de 59 años ha llevado su color, olor y sabor a las casas venezolanas y actualmente forma parte del portafolio de colas saborizadas de Coca-Cola Venezuela.  


La Frescolita nació como “Crema Roja”, un refresco con sabor a frutas que no comercializaba muy bien. En 1956 decidieron hacer algunos ajustes y se cambió el color rojo a ámbar y el sabor a tutti fruti lo sustituyó uno más vainillado, más popular en esa época.


Después de un estudio en el país, las investigaciones demostraron que los consumidores no pedían refrescos por la marca, sino por su sabor como “un fresco de piña” por ejemplo, por esto se entendió que era necesario cambiar el nombre y por eso comenzó a llamarse “Frescolita”.

Además del cambio de imagen y sabor, se hizo un estudio con las tres colitas más vendidas del país para conocer los gustos del mercado y con los conocimientos se desarrolló un concentrado que terminó siendo la esencia de la Frescolita.

Se convirtió así en una una bebida pensada y creada para los venezolanos, y que con el tiempo se convirtió en el sabor de las comidas en familia.

Todo venezolano con más de 25 años recuerda el “Glú, glú, glú… fres, fres, Frescolita. Me gusta fres, es más colita” y a los Fresco Locos que inicialmente eran marionetas y se convirtieron en dibujos animados.

Fue tal el efecto de Frescolita en los venezolanos que el uso del adjetivo “fresco” hacia los venezolanos ha sido ligado con el sabor de la bebida.


Desde el 96, Frescolita forma parte del portafolio de bebidas de la Compañía Coca-Cola Venezuela. Actualmente es una bebida única para el venezolano y uno de los sabores que más se echan de menos al vivir en el exterior.

Hoy, con una imagen remozada y versión Sin Calorías, Frescolita sigue en el corazón de la venezolaneidad.