Un día en 1992, Ken Stewart estaba generando una lluvia de ideas para lo que esperaba que se convirtiera en el próximo gran comercial de Coca-Cola, cuando la inspiración de cuatro patas llegó a su oficina en Los Ángeles. Su fiel Labrador Retriever, Morgan, le dio la chispa creativa que había estado buscando.

"Rápidamente, mi cerebro empezó a producir", recuerda Stewart. "Siempre había pensado que Morgan parecía un oso polar...Solía llamarlo el cachorro de oso polar o el osito polar. Y entonces pensé: "¡Vaya, oso polar. Coca-Cola...fría, refrescante. Estupendo. Tengo que conectar los osos polares a esto de alguna forma. "

Y el resto, como dicen, es historia.

El anuncio "Always Coca-Cola" (“Siempre Coca-Cola”), conocido como "Northern Lights" debutó en febrero de 1993 durante la transmisión de los premios de la Academia y fue un éxito instantáneo con los fans de todo el mundo, quienes se sintieron atraídos por la historia simple y auténtica del spot y por la animación digital, adelantada para su tiempo, que le dio vida a los queridos osos.

Visitamos a Stewart en su casa de Beverly Hills para conocer más acerca de cómo se dio el comercial de los osos polares de Coca-Cola, y por qué "Northern Lights" es ampliamente considerado como uno de los mejores anuncios de Coca Cola de todos los tiempos.

A continuación, ofrecemos una versión editada de nuestra conversación, con un comentario adicional del archivista de Coca-Cola, Ted Ryan.

Ken Stewart: Peter Sealey había sido el Director de Marketing y Distribución de Columbia Pictures, donde yo ocupaba el cargo de Vicepresidente Senior y Director de Publicidad Creativa. Él se fue de Columbia cuando Coca-Cola la vendió, y regresó a Coca-Cola para trabajar en marketing. Él quería probar algo diferente y me preguntó si estaría interesado en presentar algunas ideas. Y pensé: "¡Vaya, qué oportunidad tan increíble!"

Le pedí a Peter un reel de anuncios de Coca-Cola para la televisión de los anteriores 15 o 20 años. Los revisé, buscando lo que podría terminar siendo mi misión. El que siempre se destacó para mí, como para muchas personas, fue el comercial de "Mean Joe Greene". Tenía tal corazón y calidez, y una historia tan simple pero poderosa. Quería devolverle esa emoción a la publicidad de Coca-Cola, que como muchas cosas en los años 80, se había convertido en muy MTV-esca con un montón de cortes rápidos. Yo pensaba que Coca-Cola debía volver al lado emocional.

Stewart llamaba cariñosamente a su labrador amarillo, Morgan, un "cachorro de oso polar".

Así que traté de descubrir cómo hacerlo de una manera nueva. Y créanme, ¡no se me ocurrió de la noche a la mañana! Después de horas de ver comerciales y tomar apuntes, Morgan finalmente me dio la inspiración que necesitaba. Tengo que darle el crédito. Lo miré y me dije: "Si pudiera poner en ese comercial mis sentimientos hacia ese perro, habría un nuevo 'Mean Joe Greene'".

En el primer comercial, los osos polares miran la aurora boreal (The Northern Lights) y disfrutan una Coca-Cola bien fría.

 

Entonces pensé, ¿qué harían los osos en el anuncio? Cuando bebo una Coca-Cola, normalmente estoy viendo una película en el cine. Entonces, ¿qué harían los osos polares que pudiera ser similar a esa experiencia? Pensé: "Ah, sí, estarían pasando el rato en grupo en el Ártico observando la aurora boreal y tomándose una Coca-Cola". Y eso es, más o menos.

Se me había metido en la cabeza que esto debía ser algo verdaderamente revolucionario. Y llegó la animación...pero no la animación de dibujos animados. Es por eso que fui con la compañía de animación digital Rhythm & Hues, que tenía una gran trayectoria en ese sentido. Me dijeron algo mágico. "Podemos hacer pelaje". Y yo dije: "¿Pueden hacer pieles?. Eso es genial. Pueden hacer que parezca que el viento está soplando a través de su pelaje...y no pelaje como el de los dibujos animados, ¿sino de verdad?" Y ellos dijeron: "Sí, podemos hacer eso".

Usando guiones gráficos creados por el ilustrador Eugene Yelchin, Stewart y Creative Artists Agency (CAA), Rhythm & Hues creó dibujos a lápiz de los osos. Luego, un escultor creó un modelo 3D de arcilla de la cabeza del oso, que fue digitalizado y almacenado en software avanzado de gráficos por computadora.

Contrataron a un escultor, e hicimos un modelo de arcilla de una cabeza de oso polar, basada en Morgan. Lo llevé a él y a esta foto (la sostiene en la mano) al estudio. Señalaron esos puntos con láser para poder animarlo.

El creador Ken Stewart contó con la ayuda de Rhythm & Hues para animar los anuncios, usando lo que se consideraba en ese momento como lo último en gráficos por computadora.

 


No quería dar a los osos demasiada definición, por lo que no hay diálogo en el comercial. Eso habría puesto una voz en las cabezas de las personas. No sería producto de su imaginación...sería alguien dándoselas. Este fue un viaje a un mundo místico. Para mí, Coca-Cola era un sentimiento más que un producto. Coca-Cola tenía una cierta mitología. Yo quería continuar una narrativa que apoyara ese sentido mítico y mágico de lo que es Coca-Cola.

Un animador de Rhythm & Hues trazó puntos en el cuerpo del oso modelo hasta que apareció un esquema en la pantalla. Una vez que la imagen se refinara y cargara en la memoria, el oso podría moverse.

 


Durante cuatro meses, 16 personas tuvieron que trabajar mucho y a tiempo completo para crear un spot de 30 segundos. Se parecía mucho al lanzamiento de un cohete a la Luna. Todos creían que podíamos llegar a la Luna. Pero hubo muchos accidentes en la plataforma de lanzamiento antes de llegar allí.

Ryan: Devuélvete a 1993...el Internet aún no funcionaba completamente. No contabas con todas las herramientas que tienes hoy, donde cualquiera puede hacer una película en su computadora casera. El trabajo de Rhythm & Hues para animar esos osos fue una labor innovadora.

Stewart: Yo pensaba, y aún creo, que menos es más. El comercial no estaba sobrecargado. Los espectadores no se sentirían como si estuvieran siendo manipulados. Se sentirían como si vivieran una experiencia genuina y humana que asociaban con Coca Cola. Si lo hiciera de nuevo, lo haría exactamente de la misma manera.

Los osos polares animados debutaron en 1993 como parte de la campaña 'Siempre Coca-Cola'.

 

Opté por no tener voces humanas, solo efectos de sonido. En el 93, eso no era algo a lo que estabas acostumbrado con los comerciales. Los anuncios estaban llenos de sonido, con hero shots al principio, en el medio y al final. Este comercial no era  así. Este intentaba acabar con la saturación. Y lo hicimos, curiosamente, con una cantidad mínima de sonido.

Primero oyes el gruñido del oso y el crujir de la nieve, pero no sabes que son esos sonidos. El sonido debe entrar al cuadro para poder identificarlo. Y cuando lo haces, es un oso polar. Así que te basas en sonidos naturales fuera de la cámara, y luego te dirigen directamente a este mundo místico.

"Yo pensaba, y aun creo, que menos es más", dijo Stewart sobre su enfoque acerca de los osos polares. ‘Si lo hiciera de nuevo, lo haría exactamente de la misma manera’.

Yo soy la voz de los osos originales. Eso ocurrió por accidente. Habíamos buscado gruñidos de osos, pero ninguno coincidía con las inflexiones de los osos en el comercial. Así que grabé una pista temporal como una forma de decir: "Esto es lo que necesitamos". Los sonidos son yo pensando como un oso polar y haciendo sonidos...gruñidos guturales emocionales que intentaban transmitir la emoción asociada al movimiento. Al final, todo el mundo pareció decir: "Eso sirve, así que dejémoslo."

Ryan: La respuesta al primer anuncio del oso polar fue instantánea y vehemente. En la rueda de prensa en Nueva York, los medios de comunicación realmente lo aplaudieron. Así que Coca-Cola sabía que tenía un éxito en sus manos. Y la percepción del público era exactamente la misma.

Stewart: Peter Sealey me llamó, deben haber sido las 6:30 de la mañana en Los Ángeles. Él estaba absolutamente entusiasmado y me dijo, "Ken, ¿recibes The New York Times? Y le dije," Sí. "Y él dijo:" Bueno, ve a buscar el periódico de hoy y mira la sección de negocios. "En la primera página de la sección había una foto de los osos polares. Él reía y reía.  Se sentía tan feliz por mí.

Stewart: Coca-Cola regresó y dijo: "Queremos tres anuncios más para diciembre de 1993." Tuve que ampliar el mundo de los osos polares, lo cual fue genial. En realidad, incorporamos por primera vez un Santa en vivo en la animación. E hicimos un comercial con cachorros gemelos empujando un árbol de Navidad hacia una colina.

Ryan: Tuvieron que volver a hacer magia. ¿Y cómo rehacer la magia cuando tuviste éxito la primera vez? Pero lo hicieron. Ken Stewart y Rhythm & Hues hicieron una serie de anuncios, incluyendo uno para los Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer de 1994, donde el oso baja en un luge (trineo especial que se utiliza en una disciplina parte de los Juegos Olímpicos de Invierno).

En esta campaña de 1996, un osezno polar de Coca-Cola comparte una pelota con un cachorro de foca.

 

Stewart: Ahora recuerda, fueron necesarios cuatro meses y 16 personas para lograr un spot de 30 segundos, así que, ¡uff!. Pero lo hicimos. Ese año hicimos tres más... Eventualmente agregué una foca a los personajes porque los osos polares y las focas son enemigos naturales. Los osos polares cazan focas. Así que pensé: "Tal vez aquí hay otro punto emocional que se puede lograr cuando dos enemigos naturales se convierten en amigos con una Coca-Cola".

Ryan: En cada uno de estos anuncios, la familia de osos se agranda, pero sigue siendo la misma esencia de diversión, unión, alegría e informalidad. El universo del oso es feliz y quieres pertenecer a él.

El oso polar es un icono como 'Mean Joe Greene' y 'Hilltop', porque son anuncios que comunican a todos. Ellos cuentan una historia simple y la cuentan bien. Entiendes que el oso camina por la nieve para estar con sus amigos y ver la aurora boreal. Con 'Mean Joe Greene', entiendes la sensibilidad de lanzar la camiseta a un niño y crear un héroe. Y con 'Hilltop', entiendes la unidad y el mensaje de amor. En este caso, la animación y los osos traen una historia sencilla de unión. Puedes verlo hoy y todavía entender su carácter distintivo.

Stewart: Lo que más me enorgullece es su autenticidad emocional. Cuando puedes dar en ese blanco y lo haces a un nivel emocional, perdura para siempre.