Un viernes con aires navideños llegaba a su fin el pasado 15 de diciembre en el municipio de Mompox, Colombia, un pueblo con menos de 50 mil habitantes del departamento de Bolívar, que sin saber muy bien lo que iba a pasar se preparaba para tener una noche llena de magia que perduraría en el tiempo.

Y sí que fue un día para recordar, la primera Caravana Fluvial de la Navidad Coca-Cola, que seleccionó diferentes puertos en su recorrido por el Río Magdalena, visitaba el pueblo Mompox, patrimonio de la humanidad.

A las 7 de la noche, una inusual combinación de colores navegantes podían verse sobre el río. Era la Caravana que estaba emergiendo detrás del oscuro telón de la noche; el mejor escenario para la luminosa barca que se robaba las miradas de todo el poblado.

Niños y adultos pudieron disfrutar el colorido de las luces que se reflejaban en el agua. Cuando la Caravana se detuvo, la Alcaldesa del municipio, Nubia Isabel Quevedo, dio las gracias a Coca-Cola por la sorpresa que convirtió una noche más en una muy especial para todos sus habitantes. 

Kika y Santi, dos conocidos influencers de Colombia, en el lugar era perfecto para dar las gracias y pasar una noche romántica inolvidable.

Después del agradecimiento, los juegos pirotécnicos cerraron la noche con 30 minutos de explosiones y colores para que este pequeño pueblo recibiera toda la magia de la Navidad Coca-Cola.

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