Todos conocemos a alguien que le gusta ignorar las reglas un poco. Esa persona a la que se le dice que haga algo de una forma, pero inmediatamente pregunta "¿Por qué?". Alguien que oye "no", pero lo hace de todos modos.

Gregory Bentley y Leyton Hardwick son dos personas de esas, cuya curiosidad e impulso para hacer algo diferente los llevó a la recientemente diseñada botella de Fanta.

Fanta, que apareció por primera vez en los anaqueles en 1940, es la marca más grande de la Compañía Coca-Cola, después de Coca Cola. Como cualquier gran producto, Fanta ha evolucionado a través de los años, con algunos cuantos re-diseños en la botella en su haber. Pero hasta ahora, las botellas siempre han tenido una cosa en común: han sido simétricas.

"El proceso de diseñar una botella como esta es muy, muy restrictivo. Debemos pensar en las distintas líneas de producción de embotellado valoradas en millones de libras. Estás trabajando con una forma de tubo previamente acordada, si quitas capacidad de un punto, debes añadirla a otro. No puedes quitarla, sin incorporarla en otra parte", dice Bentley, innovador de empaques en Coca-Cola Gran Bretaña. "Y por supuesto, con una bebida carbonatada, la botella tiene que ser simétrica, o se doblará."

Hay más presión en la botella de una bebida carbonatada que en un neumático de automóvil. En cuanto hay una deformación, o una diferencia en la fuerza del plástico PET, las secciones se debilitan y pueden reventarse o deformarse.

La nueva botella de Fanta en forma de espiral no es simétrica en absoluto. La nueva botella, inspirada en la acción de torcer y exprimir una naranja para extraer su jugo y sabor, tiene una serie de "costillas", con una torsión en la mitad inferior.

El concepto de incorporar la "torsión" o "squeeze" surgió en la sesión inicial, organizada por la agencia de diseño Drink Works.

"Cómo las personas interactúan con un producto es el punto de partida de nuestros proyectos”, dijo Hardwick, Director Creativo de Drink Works. "Llevamos a los jóvenes a una habitación, les dimos fruta, herramientas para esculpir, plastilina, juegos de mesa, bolígrafos, papel, y les dijimos que solamente jugaran, ¡que no lo tomaran en serio! Observar a las personas hacer lo que se les ocurre de forma natural cuando están pensando en una bebida y en naranjas como esta fue increíblemente esclarecedor".

Este nuevo proceso de diseño comenzó en 2012. Algunos mercados habían descubierto que la anterior botella Fanta "splash" se había convertido en algo de una categoría estándar y que Fanta ya no se destacaba. El diseño torcido fue uno de los primeros favoritos, pero contradecía completamente las instrucciones; para que fuera de alguna manera práctico, tenía que ser simétrico. Bentley y Hardwick dicen que pasaron por cientos de iteraciones, haciendo modelos de espuma, desarrollando dibujos estructurales y modelos huecos.

"Desde un inicio, la realidad era que todos sabíamos cuál queríamos. Todos teníamos el mismo favorito. El problema era que había muchas personas que decían que no serviría", admite Bentley.

Un momento trascendental llegó en 2013.

A pesar de producir miles de imágenes para realizar pruebas con los consumidores, con ilustraciones para botellas pequeñas y grandes en diferentes países, en las pruebas de registro visual (en las que a los consumidores se les monitorea por lo que ven primero), el nuevo diseño 2D no fue lo suficientemente atractivo. Lo primero que las personas buscaban era el diseño actual.

"No fue suficiente", dijo Bentley. "Los resultados no fueron concluyentes. Habíamos pasado años desafiando todo y simplemente, el proyecto había muerto. Me sentía abatido”.

Gregory Bentley con la botella espiral de Fanta, en los Archivos de Diseño de Coca-Cola

Pero, como todos los grandes dramas que regresan de un momento culminante, esta historia, por supuesto, continúa. Por casualidad en 2015, un colega italiano de Bentley, Marco Beggiora, estaba buscando un nuevo diseño para botella, y el mercado estaba dispuesto a hacer una prueba aislada, a pequeña escala. En ocho meses, el diseño espiral revivió, y en la línea de llenado en Sicilia. Durante una comparación de volumen de ventas, la nueva botella sobresalió. A los consumidores les encantaba.

Desde ese primer programa piloto, el diseño continuó evolucionando, tanto desde la perspectiva de marketing de marca, liderada por Delia Maloney, como desde el punto de vista de empaque, donde el experto Roger Moore trabajó muy de cerca con equipos y embotelladores locales para revisar los aspectos técnicos. La nueva botella también tiene una etiqueta renovada que se ha colocado más arriba, hacia el cuello de la botella, de alguna manera para alinearse con Coca-Cola y Sprite. Tiene la ventaja adicional de no estar colocada donde los estantes, o las unidades apiladas, terminan cubriéndola.

Hoy, la botella se vende en Italia, Polonia, Malta, Serbia, Finlandia y Rumania, y hay planes para expandir la producción a nivel mundial en los próximos meses. En Gran Bretaña, las nuevas botellas han estado en los estantes desde abril.

La botella espiral ahora se encuentra en los archivos de diseño de Coca-Cola, junto con el puñado de diseños que han pasado antes. Cada uno es diferente, al haber desafiado los límites del diseño a su modo. Sin embargo, sólo éste tiene el galardón de ser verdaderamente único en el mundo de los diseños de empaques PET para  carbonatados. Eso es lo que sucede cuando ignoras las reglas.