Sus habitantes la esperan con expectativa, incluso en muchos lugares coordinan sus propios eventos navideños para que coincidan con su llegada y así aprovechar al máximo su despliegue de música y color. La Caravana Navideña Coca-Cola ya tiene 6 años y es todo un clásico llevando el espíritu de la Navidad por distintos pueblos y ciudades del interior de Honduras.

Este año, durante las 3 primeras semanas de diciembre, la Caravana recorrió 1610 kilómetros para llevar la magia de la navidad a Puerto Cortés, La Entrada, Santa Rosa de Copán, La Ceiba, Tela, El Progreso, Comayagua, Siguatepeque, Choluteca y Tegucigalpa.

“Esta idea surge para que también nuestras comunidades del interior puedan recibir la magia de la navidad de una manera diferente, ya que usualmente este tipo de espectáculos suelen experimentarse en grandes ciudades, pero muy pocas veces en el interior”, explica Jina Prince, Gerente de Marca Coca-Cola.

Así es como cada año, la magia navideña se reproduce pueblo tras pueblo: la luminosidad de las carrozas, la lluvia de fuegos artificiales, los personajes y la música transforman el paisaje cotidiano en el mejor escenario para recibir esta fecha que tanto moviliza nuestros sentimientos. Un momento mágico del espectáculo es el baile final de los personajes y la explosión de nieve con la que cierra el show, que descubre la sorpresa en el rostro de espectadores de todas las edades.

“Este conjunto de cosas genera una expresión de “WOW” en la cara de nuestros consumidores, algo que simplemente no tiene precio. ¡Nos enorgullece ser parte de este maravilloso momento en cada navidad!”, expresa Prince.

El espectáculo, que avanza sobre las ruedas de dos carrozas, va contando una historia navideña con la música y la coreografía de sus personajes más emblemáticos como: Santa Claus, la Reina Mágica de la Nieve, el Rey de Hielo, la Chica Navidad, el Soldadito, la Chica de la Luz, la Chica Corazones y los Arlequines Navideños, que reparten globos y dulces durante el recorrido. Al final la explosión de nieve, y 5 minutos de fuegos artificiales terminan de sorprender a chicos y grandes por igual.

Dos camiones de Coca-Cola iluminados cierran la Caravana con el sabor inconfundible de la Navidad; una caravana que “significa alegría, magia, y que contagia el espíritu navideño por las comunidades del interior de Honduras, una fiesta mágica sin duda, como solo Coca-Cola lo sabe hacer¨, concluye Prince.