Desde finales de 1940 hasta la década de 1970, Estados Unidos, al igual que la mayoría de los países del mundo, cambió a un ritmo sin precedentes. Desde la llegada del embotellado a finales de la década de 1890, la Compañía Coca-Cola también experimentó sus cambios más dramáticos en las áreas del marketing y el merchandising. La Segunda Guerra Mundial había transformado al mundo, y la Compañía le hacía frente a un mercado global nuevo y más complejo.

Empaques 

Hasta mediados de la década de los años 50, el mundo de Coca-Cola fue definido por una botella de 6 ½ onzas,  conocida como hobble-skirt, o por un vaso en forma de campana que se usaba en las fuentes de soda. Pero a medida que los consumidores exigían una mayor variedad de opciones, la Compañía respondió con empaques innovadores, nuevas tecnologías y nuevos productos.

En 1955, la Compañía introdujo las botellas de tamaño extra grande y familiar de 10, 12 y 26 onzas, las cuales fueron un éxito inmediatamente. Las latas de metal, que habían sido desarrolladas en primera instancia para las fuerzas armadas que se encontraban en el extranjero, llegaron al mercado estadounidense en 1960. Luego, tras años de investigación sobre el uso de las botellas de plástico en bebidas gaseosas, la Compañía introdujo el envase PET (Polietileno Tereftalato) en 1977, en el tamaño de 2 litros.

Productos

La Compañía también introdujo nuevas bebidas para satisfacer la creciente variedad de gustos. Fanta®, que tuvo su origen en Alemania, llegó a Estados Unidos en 1960. Actualmente, la familia Fanta de bebidas gaseosas saborizadas, se ha convertido en una de las marcas más vendidas en el mundo. En 1961, le siguió la bebida de lima-limón, Sprite®, y en 1963 la compañía introdujo Tab®, su primera bebida baja en calorías.

El cambio durante la década de 1960 fue más que nuevos refrescos. En 1960, la Corporación Minute Maid se fusionó con la Compañía, incorporando las marcas Minute Maid® y Hi-C® a la gran variedad de bebidas de la Compañía.

Publicidad

A través de los años, diversos jingles y eslóganes han marcado el ritmo de la publicidad de Coca-Cola. En 1929, uno de los eslóganes publicitarios más famosos del mundo, “La pausa que refresca” (“Pause That Refreshes"), apareció por primera vez en The Saturday Evening Post.

Siguieron muchos eslóganes célebres, incluyendo “Todo va mejor con Coca-Cola” ("Things Go Better with Coke") en 1963. El eslogan “La chispa de la vida” ("It’s the Real Thing”), que se utilizó por primera vez en 1942, fue revivido en 1969 para apoyar una nueva postura de merchandising, tremendamente exitosa para Coca-Cola.

Bellas ilustraciones de los principales artistas, como Norman Rockwell, se presentaron en anuncios a colores que proyectaban la imagen del producto en las revistas más importantes. Los populares “retratos” de Papá Noel que el reconocido artista Haddon Sundblom empezó a pintar en la década de 1930, siguieron presentes en la publicidad navideña hasta principios de 1960.

Desde mediados de la década de los años 20, la radio había sido el medio de comunicación más importante para Coca-Cola. En la década de 1960, el popular jingle “Todo va mejor con Coca-Cola” ("Things Go Better with Coke") fue todo un éxito en la radio, en las voces de renombrados grupos que cantaban el jingle en sus propios estilos musicales.

La publicidad de la Compañía cambió con el mundo, llegando a nuevos grupos de consumidores a través de nuevos canales, sobre todo la televisión. El Día de Acción de Gracias de 1950, Edgar Bergen y su compañero, Charlie McCarthy, aparecieron en el primer show en vivo para una cadena de televisión patrocinado por la Compañía Coca-Cola. A medida que el medio evolucionaba del patrocinio de programas a comerciales que se transmitían en diferentes espectáculos, muchos personajes famosos le hacían publicidad a la Coca-Cola.

A través de los años, la publicidad de Coca-Cola ha cambiado de múltiples formas, pero el mensaje, al igual que la marca, sigue siendo el mismo.