Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Coca-Cola se embotellaba en 44 países, incluyendo aquellos que se encontraban en ambos lados del conflicto. Pero lejos de devastar al negocio, la guerra simplemente presentó un nuevo conjunto de retos y oportunidades para todo el sistema Coca-Cola.

La participación de Estados Unidos en la guerra trajo consigo una orden de Robert Woodruff en 1941 "asegurar que todo hombre uniformado reciba una botella de Coca-Cola por 5 centavos, donde quiera que esté y cueste lo que le cuesta a la Compañía."

Cuando se estaba poniendo en marcha este esfuerzo para abastecer de Coca-Cola a las fuerzas armadas, llegó un telegrama urgente del Cuartel Aliado del General Dwight Eisenhower en el norte de África. En el cable, con fecha 29 de junio de 1943, se solicitaba el envío de materiales y equipos para 10 plantas embotelladoras. Precedido por la orden de que los envíos no iban a reemplazar otro tipo de cargamento militar, en el cablegrama también se solicitaba el envío de 3 millones de botellas llenas de Coca-Cola, junto con suministros para producir la misma cantidad dos veces al mes.

En seis meses, un ingeniero de la Compañía había volado a Argel y abrió la primera planta embotelladora, la precursora de 64 plantas que se abrieron en el extranjero durante la Segunda Guerra Mundial. Las plantas se establecieron lo más cerca posible de las zonas de combate en Europa y el Pacífico. Durante la guerra, el personal de servicio militar consumió más de 5 mil millones de botellas de Coca-Cola, además de un sinnúmero de porciones por medio de dispensadores y unidades móviles e independientes en las zonas de combate.

Pero la presencia de Coca-Cola hizo más que levantar la moral de las tropas. En muchas localidades, le dio a las personas la posibilidad de probar la Coca-Cola por primera vez, un sabor que obviamente disfrutaron. Y cuando volvió la paz, el sistema Coca-Cola estaba preparado para un crecimiento mundial sin precedentes. Desde mediados de la década de 1940 hasta 1960, el número de países con operaciones de embotellado casi se duplicó.

A medida que el mundo surgía de un período de conflicto, Coca-Cola emergía como un símbolo mundial de amistad y refrescamiento.