Austin es la capital del gran estado de Texas y, durante 10 días en marzo, el hogar de miles de mentes creativas de todo el mundo en el festival SXSW (South by Southwest – Al Sur por el Suroeste). SXSW, o "Al Sur por", como muchos lo llaman, es una convergencia de creatividad, donde líderes de opinión de los campos de la música, el cine y la interactividad se reúnen para conocerse, aprender y compartir ideas.

Mi viaje al SXSW comenzó a principios de febrero con una solicitud para ser parte de un panel sobre el Internet de las Cosas y cómo lo hacemos posible a través de las máquinas expendedoras de Coca-Cola. Recuerdo pensar que la asistencia a un panel a las 9 a.m. un sábado sería muy escasa, en una ciudad conocida por su gran vida nocturna. Sin embargo, 40 días después, me di cuenta rápidamente de que estaba equivocado cuando entré a un salón con cientos de asistentes llenos de cafeína y deseosos de aprender.

Mucha gente piensa en las máquinas expendedoras simplemente como "equipo", pero éstas representan la tienda minorista de las marcas de bebidas más queridas del mundo. Con millones de localidades en casi todos los continentes del mundo, nuestra Internet de las Cosas es inmensa. Pero no se trata sólo de extensión; cada segundo, vendemos más de 100 bebidas en todo el mundo, llevando una frecuencia incomparable. Es cuando combinas la increíble extensión y la frecuencia que el valor potencial del Internet de las Cosas se hace notable.

Las máquinas expendedoras de Coca-Cola están bien posicionadas para llevar a cabo ese valor desde una flotilla inteligente conectada que llama a casa todos los días, hasta la entrega de un pago y una lealtad constantes con billeteras móviles, y una plataforma de contenido digital habilitada para comunicar mensajes que son personalmente relevantes y de utilidad inmediata.

Una de mis experiencias favoritas involucra aprovechar un viaje de noche al gimnasio. Imagina que vas de camino y pasas por una máquina expendedora de Coca-Cola. Por medio de bluetooh beacons y de la tecnología de billetera móvil, podemos saber si es la primera vez que pasas por esa máquina ese día y darte el mensaje de que Powerade puede suministrarte la energía y la hidratación que te ayude a sacar el máximo provecho a tu entrenamiento. Cuando hayas terminado tu sesión de ejercicios, podemos utilizar ese mismo beacon para entregarte un mensaje acerca de cómo Core Power puede aprovechar al máximo tu recuperación, brindándote proteínas para ayudarte a maximizar tus beneficios. Con ese tipo de mensajes personales, hacemos la transacción sin problemas con tu teléfono inteligente, donde un solo toque te permite pagar y ganar premios.

Ese es tan sólo un ejemplo de cómo vamos a aprovechar el Internet de las Cosas y nuestras marcas para enriquecer las vidas de millones de personas. Pero es sólo el comienzo: con las mentes increíbles de Coca-Cola y de los que están en el SXSW, todos estamos muy preparados para redefinir la grandeza diariamente.

Derek Myers es Director de Grupo, Estrategia y Comercialización, Coca-Cola Norteamérica.