A menos que durante la última década hayas estado evitando el internet, sin duda alguna te has topado con al menos uno de los sumamente populares videos que muestran las reacciones explosivas que se producen cuando un caramelo Mentos se coloca dentro de una botella de Diet Coke / Coca-Cola Light o Coca-Cola Zero.

Actualmente, casi una década después de que el primer video que mostraba al combo caramelo-cola se volviera viral, personas en todo el mundo siguen abriendo bien sus ojos para ver cómo productos de Coca-Cola espumean en forma de potentes géiseres, baños burbujeantes, o incluso sirven como combustible para impulsar carros. Una rápida búsqueda en YouTube revela cientos de miles de experimentos de este tipo, algunos de los cuales tienen una alta tendencia en redes sociales, incluso hoy en día.

Se le atribuye a Lee Marek, un profesor de química de la Universidad de Illinois en Chicago, la popularización inicial del fenómeno, cuando en 1999 causó sensación en la audiencia televisiva de un programa nocturno.

Pero fueron el artista de circo, Fritz Grobe, y el abogado, Stephen Voltz, quienes captaron la atención del mundo en 2006 cuando transformaron 100 botellas de dos litros de Diet Coke y 500 caramelos en una exhibición deslumbrante y espumosa. Desde entonces, el clip de tres minutos, llamado “Experiment #137,” ha sido visto más de 100 millones de veces en todas las plataformas, y hace poco fue denominado el cuarto video más icónico de YouTube de todos los tiempos.


"Pensamos que habíamos hecho algo realmente genial", dice Voltz ", pero no había manera de predecir cuánto se iba a extender por todo el mundo."

Después del increíble éxito de ese video, Grobe y Voltz, formaron la compañía productora EepyBird Studios, para atender las solicitudes de medios y las llamadas de compañías que querían su ayuda para crear sus propios vídeos virales. "Fue sorprendente cómo en menos de 48 horas se convirtió en un nuevo trabajo a tiempo completo para los dos", dice Grobe.

Aunque desde entonces el dúo ha tenido éxito trabajando con otras marcas de consumo, los productos de Coca-Cola también han participado en sus éxitos virales posteriores, desde su secuela inspirada en el dominó, “Experiment #214,” en el cual se utilizan 250 botellas de Diet Coke, hasta el rítmico video de 2014 en el que se muestra la botella de Coca-Cola amigable con el ambiente, PlantBottle.

 

Eepybird rocket

El lanzamiento de un mini-vehículo propulsado por Coca-Cola Zero y Mentos.

Eepybird


Grobe y Voltz continúan realizando su acto en vivo y en persona en festivales alrededor del mundo, donde han establecido récords mundiales debido al número de géiseres impulsados con Coca-Cola involucrados, incluyendo uno que contó con la participación de 2,850 personas en las Filipinas. Según sus propios cálculos, el equipo EepyBird ha utilizado unas 10.000 botellas de productos de Coca Cola en sus actuaciones a través de los años. Dichas botellas han sido posteriormente recicladas.

Detrás de la magia

Al considerar sus antecedentes, al principio podría parecer que Grobe y Voltz constituyen un dúo poco probable, capaz de “incendiar” el internet cómo lo han hecho.

Grobe, el tipo de barba y el más pequeño de los dos, estaba de gira como malabarista profesional cuando se reunió con Voltz, quien ejercía como abogado en ese momento, en un taller de teatro en el sur de París, Maine. Después de entablar una amistad, se dieron cuenta que tenían gustos y estilos similares a la hora de actuar. Luego, aprovecharon la idea de convertir la combinación de Diet Coke y Mentos en un acto que realizarían ante una audiencia en el Teatro Oddfellow en la ciudad.

A pesar de que pasaron horas preparando la coreografía y los elementos que utilizarían en su show, Grobe y Voltz admiten que no tuvieron el cuidado de pensar en los trajes hasta el último minuto. Luego, a medida que rebuscaban tras bastidores opciones que podrían servirles, encontraron “oro”: dos gabachas blancas de carnicero de la tienda general de al lado.

"Pensamos que si nos poníamos esas gabachas pareceríamos científicos," dice Grobe, agregando que él y Voltz han mantenido el mismo aspecto, con gafas, desde entonces.

Eepybird headshot

Stephen Voltz (izquierda) y Fritz Grobe, el dúo tras Eepybird.


Cuando miran el camino que han recorrido juntos, Grobe y Voltz apuntan a un solo elemento que ayuda a explicar su éxito: sus vídeos crean una conexión emocional con los espectadores.

"Hemos recibido correos electrónicos de personas en todo el mundo, desde Ucrania hasta Brasil, en los que nos cuentan que ver nuestros videos ha dibujado una sonrisa en sus rostros, incluso en los momentos más difíciles", dice Grobe, co-autor con Voltz del libro The Viral Video Manifesto. "Simplemente, queríamos crear algo divertido que atrajera a las personas. Pero saber que hemos ayudado a algunas personas a sonreír nos ha impactado profundamente”.

Grobe y Voltz también dicen que están muy contentos de haber inspirado a muchos otros a crear sus propios géiseres impulsados por Coca-Cola.

"Nos encanta ver a las personas haciendo locuras", dice Voltz. "El hecho de que queramos que las personas hagan este tipo cosas por sí mismos es parte de nuestro ADN. Eso es lo que lo hace tan divertido".