Meta:

Para el año 2020, mejorar el uso eficiente del agua en las operaciones de manufactura en un 25%, en comparación con la línea de base del año 2010.

Avance: 

En camino. En 2015, mejoramos nuestro uso eficiente del agua en un 2,5 por ciento, siendo esta la primera vez que el sistema Coca-Cola logra una proporción de uso del agua menor a 2,0. Se trata de una mejora total del 12% desde 2010, y del 27% desde 2004, cuando comenzamos a informar sobre los avances en eficiencia como sistema global.

Durante 13 años consecutivos, nuestro uso eficiente del agua ha mejorado a través de todo el sistema. Cuando comenzamos esta jornada en 2004, utilizábamos 2,7 litros de agua para hacer 1 litro de producto. Esto significa que había 1 litro de agua en el producto y 1,7 litros se utilizaba en el proceso de producción, sobre todo para mantener el equipo limpio. Hoy en día, usamos 1,98 litros de agua para hacer 1 litro de producto, y estamos trabajando para reducirlo a 1,7 litros de agua por litro de producto (una mejora del 25%) para el año 2020. Pero, ¿qué significa eso?

En 2015, usamos alrededor de 30.19 mil millones de litros de agua para producir aproximadamente 151,100 millones de litros de producto (Coca-Cola, Diet Coke, y Coca-Cola Zero), que les vendimos a los consumidores en más de 200 países y territorios en todo el mundo. Eso significa 151,100 mil millones de litros de agua que son parte de nuestros productos y que llegan a los consumidores. Y hemos utilizado 149,09 mil millones de litros de agua en nuestro proceso de manufactura para producir esos 151,100 mil millones de litros de producto en nuestras operaciones1.Por lo tanto, esa es la definición de uso eficiente del agua: la cantidad de agua que se necesita para hacer nuestros productos.

Nuestro objetivo para el año 2020 es agresivo La buena noticia es que vamos por buen camino en cuanto a su cumplimiento, y en muchas partes del mundo, vamos por delante de lo programado. De hecho, en Estados Unidos, México, Pacífico Sur, Europa Occidental, y Turquía, tenemos plantas embotelladoras que ya están utilizando 1,7 litros de agua, o menos, para hacer un litro de producto. Algunos están operando con un nivel tan bajo como 1,4 litros de agua por litro de producto. Según un reciente informe comparativo que realizó The Beverage Industry Environmental Roundtable, nuestro progreso en el uso eficiente del agua nos coloca entre las compañías líderes en la industria de bebidas.


Entendiendo nuestra huella hídrica

El elemento clave para mejorar la eficiencia en el uso del agua es reducir o eliminar el uso de este recurso en nuestros procesos de manufactura. A través de los años, hemos hecho inversiones significativas en nuevas tecnologías y procedimientos operativos que sustituyen o disminuyen el uso del agua. Con el fin de ampliar tales mejoras, debemos entender dónde se utiliza el agua y dónde hay oportunidades para mejorar.

La huella hídrica, un enfoque para evaluar el volumen total de agua utilizado en la fabricación de un producto, nos ayuda a extender nuestra visión de cómo usamos el agua a través de nuestros procesos de manufactura y cadena de suministro. Nuestros estudios han demostrado que alrededor del 80 por ciento de la huella hídrica total de nuestros productos se encuentra en nuestra cadena de suministro de ingredientes agrícolas. Como socio fundador de Water Footprint Network, hemos trabajado con WWF, The Nature Conservancy y otros para contabilizar el agua de nuestros productos, empaques e ingredientes, para poder entender mejor las implicaciones para nuestro negocio, y trabajar para reducir el impacto.

En 2010, en colaboración con The Nature Conservancy, emitimos el informe Product Water Footprint Assessments: Practical Application in Corporate Water Stewardship, en el cual se explora la utilidad y la aplicación práctica de la metodología de la huella hídrica para entender nuestro uso del agua en toda la cadena de valor, e identificar el impacto de ese uso y las acciones de respuesta asociadas.

Se hicieron estudios sobre la huella hídrica en relación con los siguientes productos e ingredientes de Coca-Cola:

  • Coca-Cola® en botella PET de 0,5 litros, producida en los Países Bajos;

  • El azúcar de remolacha que se suministra a las plantas embotelladoras de Coca-Cola Europa; y

  • El jugo de naranja que se produce para el mercado norteamericano.

La mayor parte de la huella hídrica de los productos evaluados como parte de estos estudios se encontró en el campo, no en las fábricas, lo cual demostró la importante oportunidad de involucrarnos más directamente con nuestros proveedores de ingredientes agrícolas en la promoción del uso sostenible del agua. Guiados en parte por estas evaluaciones, a la fecha, hemos enfocado los estudios en las huellas hídricas etiquetadas con los colores “azul”, “verde” y “gris” de la remolacha azucarera, el jugo de naranja y Coca-Cola®, para ayudarnos a precisar el impacto potencial sobre la sostenibilidad en regiones de cultivo específicas .

Abordar la cantidad de agua utilizada para el cultivo de los ingredientes de nuestros productos no es suficiente, también necesitamos abordar el impacto de ese uso. Entender el impacto es importante, porque las grandes huellas hídricas pueden ser sostenibles en zonas donde el agua abunda, mientras que las huellas hídricas muy pequeñas podrían representar un riesgo para la sostenibilidad en los lugares donde el agua es escasa. Comprender claramente el impacto tiene buen sentido ambiental y nos orienta mejor para priorizar las áreas de interés. Coca-Cola Europa ha propuesto una metodología para evaluar la sostenibilidad de la huella hídrica, la cual toma en cuenta el impacto, así como la cantidad de agua. Lee más sobre esto aquí.  Además, te puedes remitir a la sección adjunta Sustainable Agriculture de nuestro Informe de Sostenibilidad para conocer más detalles sobre nuestros esfuerzos con los proveedores.

Enfocándonos en prácticas de agricultura sostenible
En julio de 2013, nos comprometimos públicamente a obtener de forma sostenible nuestros ingredientes agrícolas clave: azúcar de caña, azúcar de remolacha, jarabe de maíz alto en fructosa, té, café, naranjas, limones, uvas, manzanas, mangos, pulpa y fibra de papel, aceite de palma y soya. Al mismo tiempo, hemos anunciado públicamente nuestros Principios Rectores para Agricultura Sostenible (SAGP por su sigla en inglés), desarrollados durante varios años en colaboración con nuestros socios de ONGs, embotelladores y proveedores. Debido a que la cadena de suministro agrícola es compleja y cada ingrediente es diferente, los SAGPs explican en términos generales nuestras expectativas para toda la cadena de suministro, de acuerdo con nuestro objetivo para el año 2020.


1 El agua que utilizamos en  nuestro proceso de producción es luego tratada adecuadamente y devuelta a la naturaleza con un nivel que permite la vida acuática. A través de proyectos comunitarios (acceso al agua potable, reforestación, etc.), buscamos devolver el agua que usamos en nuestros productos.