Para muchos de nosotros, el mini-golf es una actividad recreativa que se juega en circos o en campos de golf en movidas tardes de verano durante las vacaciones en la infancia. Cualquier hoyo-en-uno, anotado con bolas de colores fluorescentes, es un accidente del destino digno de admirar después, mientras comemos helado y estamos cerca de las máquinas de videojuegos.

Pero para los profesionales como Matt McCaslin, que jugó su primera ronda con sus hermanos mayores cuando estaba en kindergarten, en su barrio en Memphis, Tennessee, el mini-golf es mucho más: es un deporte competitivo en regla, completo, con sesiones de entrenamiento, torneos y bolsas de dinero que valen miles de dólares. 

Y los campos de golf son más que espectáculos de carnaval. "La gente imagina que los torneos se deben jugar con molinetes y payasos y todo eso, pero en realidad, nuestros campos de golf son similares a los campos tradicionales, con ondulaciones, rocas, plantas tropicales, palmeras y bancos de arena," dice Bob Detwiler, Presidente de United States ProMiniGolf Association (USPMGA), en cuyo campo Hawaiian Rumble en North Myrtle Beach, Carolina del Sur, se lleva a cabo el torneo deportivo Master’s Tournament, creado por Detwiler en la década de 1990. "Somos como el Augusta del mini-golf."

Pero a diferencia de The Masters Tournament, que se juega en Augusta National Golf Club en Georgia, las competencias de mini golf incluyen todos los géneros, edades y nacionalidades. Y para "ser un profesional", solo hay que unirse a USPMGA, inscribirse en un torneo y poner el dinero. De hecho, Olivia Prokopova, una joven de 17 años procedente de República Checa, ganó el Masters de este deporte en 2013. En 2014, McCaslin ganó el US Open, llevándose alrededor de $ 4.000 de una bolsa de $ 12,000, el mayor premio en el Open hasta el momento.


Cualquier persona puede participar en el torneo principal, pero también hay divisiones junior, senior y súper senior (65+), así como competencias para mujeres y aficionados. "El mini-golf abre la puerta para las personas que tienen el deseo y la determinación de ser buenos en un deporte, pero que no pesan 200 libras y no son musculosos," dice Detwiler. "Tenemos gente de todas las profesiones y ocupaciones: médicos, abogados, maestros, choferes de camiones, lo que quieras."

Claramente, el mini-golf es más que diversión y partidos.

¿Quién se convierte en un profesional?

Matt McCaslin es un jugador bastante típico en el circuito del mini golf: durante el día (o, en realidad, por la noche), trabaja como bartender en un hotel Marriott en Raleigh, Carolina del Norte. (A pesar de que ha ganado cerca de 30 torneos en los últimos 12 años, el dinero de los premios no es suficiente para vivir.)


Para McCaslin, el mini golf fue amor al primer golpe corto, e incluso cuando era un niño pequeño, él lo practicaba con intensidad, -permanecía en campos de golf por períodos de seis horas-, y compitió en los torneos Junior Putt-Putt y “Super Saturday”. A diferencia del golf tradicional, el cual nunca le ha interesado, el mini golf siempre fue una pasión.


En la década de 1990, McCaslin estuvo mayormente inactivo. Pero en 2002, supo del Master’s, que se estaba jugando a tan sólo tres horas de distancia en Myrtle Beach y decidió darle un vistazo. Inmediatamente, McCaslin se enganchó. "Tengo un espíritu competitivo", explica. Y al parecer esa cualidad es de familia, pues sus dos hermanos también son campeones de mini golf. "Ves a muchas de las mismas personas cada vez que hay una partida, y eso es porque a todos nos encanta el juego."

Los matices del deporte

Como muchos otros, McCaslin juega en los circuitos de USPMGA y de Professional Putters Association (PPA). Y, sí, hay una diferencia entre el putt-putt y el mini-golf, aunque es sutil.


Básicamente, putt-putt (que fue particularmente popular desde la década de 1960 hasta 1990) está diseñado para el mayor número de "ases" o puntuaciones de hoyo-en-uno como sea posible. "Putt-Putt, que comenzó a finales de los años 50 en Fayetteville, Carolina del Norte, es lo que me llevó al mini-golf", explica McCaslin. Y en cuanto a la diferencia entre los dos deportes: "En el mini-golf habrá ladrillos o piedras y, en vez de alfombra, AstroTurf de buena calidad. Es un poco más complicado: estás tratando de acercar la bola al agujero, mientras que en putt-putt deseas hacer de 9 a 12 hoyos-en-uno por ronda. "Aún así, admite, "en ambos casos estás metiendo una pelota en un hoyo, por lo que es básicamente la misma cosa”.

Día de entrenamiento

A diferencia de la mayoría de los atletas profesionales, los expertos en mini-golf no necesariamente practican P90X o van al gimnasio muchas horas al día. McCaslin dice que en ambos circuitos hay personas de todas las contexturas físicas y estaturas. En su caso particular, él se mantiene en forma jugando baloncesto recreativo y estando de pie mientras trabaja.

Pero la nutrición puede hacer la diferencia en el campo de golf, especialmente durante los torneos que pueden llegar a extenderse 12 rondas durante tres días. “Estás ahí de pie todo el día, agachado, recogiendo pelotas”, dice. “Debes comer decentemente: en un día de torneo, típicamente puedo desayunar omelette, banano, yogurt y jugo de naranja”.

Qué sigue

McCaslin y sus compañeros de juego se están preparando para al menos otros tres torneos este año: The Southern Putting Tour Championship en Goldsboro, Carolina del Norte, The Putt Putt National Championship en Lake Charles, Louisiana (donde el primer lugar recibe $ 10.000) y, por supuesto, The Master’s.

Mientras tanto, el deporte sigue creciendo: "Más y más gente nos está viendo", dice Detwiler entusiasmado. "Es muy divertido, y conoces personas de todo el mundo. Estamos a punto de conseguir un patrocinador principal, y nos encontramos trabajando en un programa de televisión y en una película. Está a punto de ser muy grande".

La práctica hace al maestro


2014 US Open of Mini Golf

 

Matt McCaslin en el hoyo 18 del US Open USGA 2014. McCaslin ganó en esta edición, convirtiéndose este en su 14° torneo US Open desde el año 2000.

No importa cuánto mini golf has jugado, la práctica sigue siendo importante, dice McCaslin, quien ofrece estos consejos a los mini-golfistas para su vida diaria:

  • Conoce el campo de golf. "Antes de un gran torneo, por lo general voy un día o dos al campo y practico alrededor de ocho horas al día," dice McCaslin.

  • Aprende exactamente hacia dónde debes dirigir un tiro. "Ya se trate de un riel de aluminio o de un tipo de ladrillo, a través de la práctica aprendes hacia dónde dirigir el tiro para lograr que la bola responda como quieres."

  • Presta atención a tu velocidad. "Una de las partes más importantes de meter la pelota es la velocidad. Esto es cierto para los hoyos difíciles y para los fáciles. En un agujero dificultoso, es imprescindible tener la velocidad que se estima es la correcta, porque si fallas tienes un segundo intento fácil. Puedes convertir un hoyo sencillo en una situación acongojante si golpeas la pelota con demasiada o poca fuerza”.

Y entonces, es hora del espectáculo. Una vez que comienza la competencia, explica McCaslin, tienes que "poner todos los elementos juntos - alcanzar la velocidad adecuada y golpear la pelota exactamente donde lo deseas - para tener éxito". Y tal vez, con la práctica y la habilidad, ganarás el campeonato - o al menos una ronda de nachos en el bar después del partido.