¿Qué hace un adolescente con su teléfono todo el día? Esa fue la pregunta que quisimos contestar con este estudio que abarcó a un total de 700 jóvenes, entre 14 a 19 años de edad, de 7 países de habla hispana: Costa Rica, Colombia, Ecuador, Argentina, Chile, Perú y España.

Gracias a estudios anteriores sabíamos que estas nuevas generaciones de nativos digitales ven el contenido en multipantallas, piensan en 4D, se comunican con imágenes, co-crean con otros adolescentes y forman parte de una consciencia colectiva digital casi inaccesible para nosotros.

Pero para responder la pregunta inicial nos sumergirnos en su mundo virtual para indagar el cómo, el porqué y el para qué usan las redes sociales. Tarea nada sencilla teniendo en cuenta que los adolescentes pueden llegar a tener presencias digitales compuestas por entre 6 y hasta 10 perfiles abiertos y son capaces de utilizar cada uno de ellos con una finalidad específica y a la vez integrada con el resto.

El estudio nos permitió penetrar en ese mundo, desmentir mitos y conocer cosas que nunca antes habían salido a luz sobre los adolescentes, como que son coleccionistas de momentos, su memoria es Google y el fenómeno Instagram les ha hecho desarrollar una nueva ‘memoria anticipada’, debido a que se imaginan el resultado de la experiencia que viven, la foto, incluso antes de que suceda.

Las preferidas

Aunque sabemos que la gran mayoría de los adolescentes están en Facebook, esta red social se ha convertido en una de esas fiestas familiares un poco aburridas que no se pueden evitar. Por eso, los adolescentes no están ahí para publicar, sino para contactar con otros adolescentes, enterarse de lo que pasa y mantenerse informados.

En cambio, nuestros resultados confirmaron que se sienten más cómodos en redes como Instagram, Youtube, Whatsapp, y Snapchat, ya que éstas les permiten ver contenidos segmentados según sus intereses y de una manera más privada. Instagram y snapchat se posicionan primeros a la hora de compartir contenidos.

La hora del entretenimiento

Uno de las cosas que más disfrutan los adolescentes es su tiempo libre, y aunque muchos pensaríamos que entran a Youtube para ver videos graciosos o incluso una serie o película, ahora lo usan para ¨ver música¨.

Por su parte, la mayor parte de su tiempo se consume en Whatsapp, una red que no genera contenido stremeado para ver (veo menos, interactúo más), pero que les permite comunicarse con sus amigos y sacarlos de la realidad en la que están.

Como la música es algo que no puede faltar en sus vidas, Spotify ha logrado posicionarse entre ellos, ubicándose en el primera de este tipo de redes, ya que les permite hacer sus propios playlists o crear el Soundtrack de su vida, que los acompaña en cada momento.

Los buenos amigos son la mejor influencia

Los adolescentes son personas expuestas a muchísima información proveniente de múltiples fuentes, incluso reciben varios contenidos al mismo tiempo, porque han desarrollado la habilidad de ser multipantallas, para así no perderse de nada o FOMO (miedo a perderse algo por sus siglas en inglés).

Esto los ha llevado a crear un sistema de influencia basado en filtros que les ayuda a saber en quién creer y en quién no. Basados en esto, ellos sienten que quienes más los conocen, aunque no son necesariamente los que tiene mayor conocimiento o experiencia, son sus amigos, y creen en ellos antes que en nadie más.

No obstante, confiesan creer en los Influencers cuando les hablan de marcas o productos, en especial los adolescentes de Colombia, quienes son los que presentan la mayor afinidad con este tipo de usuarios de redes sociales.

Sin embargo, si hay algo que no saben y no se atreven a preguntárselo a nadie, saben que la respuesta la encontrarán en Google y Youtube y acuden ahí primero.

¿Me quieren o no me quieren?

Para un adolescente lo más importante es la validación y aceptación por parte de sus amigos. Esta validación la reciben cuando interactúan socialmente entre ellos, ya sea por medios digitales o eventos de la vida real. De cualquier modo, descubrimos que no hay un like, comment, retweet o view que se compare a que los invite a salir el chico o chica que les gusta.

Contrario a lo que pudiéramos pensar, las interacciones entre los adolescentes cuando intentan comenzar una relación no se dan por Tinder, que tiene todas las funcionalidades y está desarrollado para este fin, y tampoco por Snapchat, que tiene la reputación de ser la mejor red para sexting. En cambio, los adolescentes latinoamericanos ligan por Whatsapp.

Hola… ¿Hay alguién ahí?

En conclusión, ¿qué es lo que hacen los adolescentes en su teléfono todo el día? De todo, excepto hablar por teléfono. Para ellos las llamadas telefónicas están muertas.

Se comunican con sus amigos creando contenido único y entretenido con videos e imágenes que comparten a través de nuevas funcionalidades que las redes sociales les ofrecen, como Whatsapp y Snapchat, que cambian rápidamente para seguirle el paso a los adolescentes y que les permiten conservar esa privacidad cada vez más anhelada.

Sobre la autora.

 Iriria Badilla es Regional Social Planner en Findasense desde mayo 2015. Además, trabajó en Leo Burnett, Garnier BBDO, Ogilvy e Intel, como planner digital y project manager.