Hacernos conscientes de nuestro cuerpo parece ser la primer premisa en cuanto a nuestra manera de usar el cuerpo en el lugar de trabajo. Adoptar una postura correcta a la hora de sentarnos, hacer estiramiento e interrumpir el trabajo con pausas activas, son algunas de recomendaciones generales que escuchamos todos los días, pero en concreto no sabemos qué hacer. Para tener más herramientas sobre el tema le pedimos consejos a la especialista Natalia Chaverri Madden, Fisioterapeuta y Terapeuta Holística.

Según explica Chaverri, quien también es instructora de Watsu, Yoga y Balance Integral, estamos habituados a mover solo el 10% de nuestro cuerpo, es decir, que si nos piden voltear la cabeza, giramos únicamente el cuello.

¨Una forma diferente de movernos, es utilizar el 90% de nuestro cuerpo, es decir, al voltear la cabeza de un lado hacia el otro, utilizamos el movimiento consciente desde los pies para girar todo nuestro cuerpo. A esto le llamamos movimiento inteligente, lo cual nos ayuda a mantenernos activos moviendo todo nuestro cuerpo y no solamente una articulación específica o una parte del mismo¨, concluye.

Una buena manera de entender esto es observar a las personas que van por la calle caminando, ¨de inmediato vemos el poco movimiento de brazos que realizan¨, dice Chaverri y añade:  ¨Si movemos más los brazos hacia adelante y hacia atrás, hacemos un excelente balance entre la cintura pélvica y la cintura escapular. Esto no solamente mejora la postura, al sentirse más erguido y con mayor movilidad en todo el cuerpo, sino que brinda un efecto positivo a nivel emocional, ya que la persona se siente mucho más joven, con más dinamismo y más satisfacción¨.

¿Cómo moverse en la oficina?

Una de las mayores preocupaciones de los que trabajamos sentados frente a una pantalla es el tiempo que estamos quietos. Por eso Chaverri nos dejó la siguiente lista práctica de recomendaciones para romper con el sedentarismo.

-Antes de salir de casa puedes hacer un ejercicio simple y sencillo que tarda dos minutos: Pies abiertos al ancho de caderas, rodillas semiflexionadas y mueves los brazos hacia los lados una y otra vez, dejando que la cabeza gire al ritmo del tronco y acompañando la respiración con el movimiento. Esto se hace como parte de la medicina oriental en China para activar la circulación de todo el cuerpo, mantener una columna saludable y despertar la energía del cuerpo.

-Si tienes que elegir entre ascensor o escaleras, sube caminando.

-Ordena tu escritorio de tal forma que puedas cambiar de postura constantemente mientras realizas diferentes labores.

-Después de cada 45 minutos sentado, tómate 2 minutos de tu tiempo para ponerte de pie, llevar los brazos por encima de la cabeza como si quisieras tocar el cielo, toma una respiración consciente y profunda, llevando la mirada hacia los brazos y sintiendo que se estira desde la punta de los pies hasta la punta de la cabeza. Se puede realizar este movimiento de 3 a 10 veces si es necesario.

-Ingiere algún tipo de líquido para mantenerte hidratado. Esto ayuda a eliminar toxinas de tu cuerpo y te mantiene con más movilidad cada vez que te levantas para ir al servicio sanitario.

-Mientras estás sentado frente a la computadora, puedes levantar un pie y hacer flexo-extensión (extender y flexionar) del mismo, 10 veces cada pie en series de 3.

-Levanta los hombros cerca de las orejas como diciendo “yo no sé” durante 3 segundos y déjalos caer suavemente con la exhalación. Puedes repetir este movimiento tres veces para distinguir la diferencia entre hombros tensos y hombros relajados.

-Gira la cabeza mirando hacia arriba pensando en el movimento inteligente que hablamos al inicio, no únicamente moviendo la articulación del cuello, sino que realizando el movimiento desde la pelvis. Al inhalar miras hacia arriba, haciendo una extensión de tu espalda y al exhalar lleva el mentón al pecho flexionando la espalda, como una curva de la columna y repite el movimiento varias veces.

-Gira la cabeza mirando hacia un lado y luego hacia el otro, moviendo todo tu cuerpo, desde los pies hasta la cabeza y uniendo la respiración con el movimiento durante varias veces.

-Procura no almorzar en tu escritorio, date el tiempo para preparar tu comida en un lugar agradable o salir a comer. Aprovecha este desplazamiento para prestar atención al movimiento libre de tus brazos al caminar.

-Al finalizar la jornada laboral, realiza de nuevo los ejercicios de la mañana; pies abiertos al ancho de caderas, rodillas semiflexionadas, moviendo los brazos de un lado al otro, dejando que la cabeza siga el movimiento y acompañando la respiración, sintiendo libertad y dinamismo en el cuerpo y en la mente.

En resumen, romper con el sedentarismo y movernos en el trabajo es la regla general que mejora nuestra calidad de vida, pero si lo hacemos de manera inteligente podemos mejorarla mucho más. Sigue el plan cuéntanos los resultados.