Hace poco tuve la oportunidad de compartir y presentar a las mujeres ganadoras de #MujerReconcilia. Mujeres que buscan transformar sus mundos y el de sus comunidades, lograr sueños y sobre todo salir adelante en un ambiente en donde el emprendimiento no es algo fácil.

Si no conoce sobre Mujer Reconcilia, pueden leer sobre el proyecto aquí

No puedo explicarles la emoción y las lágrimas (de orgullo) que querían salir cada vez que se anunciaba a una de las ganadoras y cada una pasaba a contar su historia. Desde la mujer que quería demostrar a su pueblo que sí hay trabajo en la zona rural y que sus hijos no deben desplazarse a la zona urbana para poder obtener un trabajo, hasta las que desafían día a día las probabilidades y crean nuevos productos con frutos locales.

Una y otra vez solo podía pensar: ¡estas son mujeres reales, cambiando sus mundos y sus comunidades!


 

Mujeres empoderadas con sus propios proyectos que en asociación con sus familias y colaboradoras presentaron sus proyectos que además fueron elegidos de entre 142 proyectos de emprendimiento de 43 municipios en algunas de las regiones más afectadas del país.

Cada mujer realmente merece ser resaltada por cada uno de estos logros, porque si emprender es difícil por sí solo, aún mayor es el mérito cuando todo esto se logra en zonas posconflicto que han visto la violencia de cerca y que ahora quieren reconciliar, sanar y convertirse en un ejemplo para todo Colombia.

Y por ello ellas no solo merecen un aplauso, sino toda la ayuda que podamos brindarles.


Aunque todos los proyectos y las mujeres son increíbles, quisiera rescatar algunos como Masái, de la Asociación de Mujeres del Municipio de Quibdo quienes son 25 beneficiarias y todas han sido víctimas del conflicto armado. Ellas vieron la necesidad de que sus clientes tuvieran una bebida con el sabor de las frutas típicas del Chocó y ahora podrán poner un producto nuevo en la mesa de sus clientes.

O también la Red Departamental de Mujeres Chocoanas que tiene 100 beneficiarias también afectadas por el conflicto armado y que decidieron crear productos basados en los frutos autóctonos de Chocó.

O Corpociencias que integra a la mujer con el agro y busca la innovación en el proceso productivo y en la comercialización del mismo.

Y podría seguir hablando de todos y cada uno de esos proyectos porque así se debe ver una red de apoyo, así se es parte de un cambio positivo hacia el futuro. ¡Y me emociona ser parte de este cambio!. Te invito a conocer más de estas iniciativas aquí

Pueden conocer todos los proyectos aquí:


 

Me emociona aún más saber que estas acciones no solo son locales, actualmente en la Compañía Coca-Cola trabajamos bajo una plataforma que gira en torno tres compromisos globales: Me, We, World (Yo, Nosotros, El Mundo), y desde el pilar que se identifica con un ‘nosotros’ nos hemos trazado un ambicioso objetivo global: empoderar social y económicamente a 5 millones de mujeres en el mundo para el 2020.

Adicional a este proyecto, estramos trabajando en otras iniciativas como el programa Emprendamos Junt@s -de la cual hablé en una columna hace poco- que tiene como objetivo potenciar el carácter y liderazgo de 9000 mujeres en la región. Y muchos otros programas que actualmente están en acción o están por iniciar el próximo año.

Sí podemos hacer un cambio, sí podemos apoyarnos. Sí podemos cambiar el mundo, una mujer a la vez. Solo nos faltan las herramientas para lograrlo, y eso es lo que estamos intentando brindar.

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Ángela Zuluaga es VP de Asuntos Públicos y Comunicación para la Compañía Coca-Colaen Centroamérica, Caribe, Colombia, Venezuela y Ecuador.

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