Mientras me preparaba para participar en la Reunión Global del Foro de Mujeres que se llevó a cabo en Deauville, Francia, el año pasado, me hice una pregunta que a menudo me hacen los demás: ¿Por qué soy feminista?

Mi respuesta tiene dos aristas. Por un lado, trabajar para fomentar la igualdad de género es algo que se debe hacer. Como un asunto más práctico, también es bueno para los negocios y para el progreso económico y social alrededor del mundo.

Siempre he creído que las mujeres deberían tener todas las oportunidades que se les conceden a los hombres para aprender, crecer y triunfar. Y aunque las mujeres han ganado terreno significativo en las últimas décadas, todavía nos queda un largo camino por recorrer para lograr la verdadera igualdad de género.

A nivel mundial, debemos acelerar el avance hacia la igualdad de las mujeres y su empoderamiento económico. No sólo porque es lo que se debe hacer, sino también porque el progreso que logremos juntos mejorará la vida de millones de mujeres y sus familias, comunidades y países.

A nivel práctico, la apertura de oportunidades para las mujeres tiene la capacidad de acelerar el crecimiento y mejorar las perspectivas a futuro para las empresas individuales, entidades sin fines de lucro y organizaciones del sector público.

Como líder de negocios, sé que nuestra compañía no puede alcanzar su máximo potencial a menos que reclutemos, contratemos, desarrollemos y retengamos a nuestras asociadas como parte de una fuerza de trabajo diversa y multicultural.

‘Una y otra vez, los estudios han encontrado evidencia de una correlación directa entre el empoderamiento de las mujeres y el crecimiento del PIB, el desarrollo del negocio, la sostenibilidad ambiental, la mejora de la salud humana, y otros impactos positivos. Y esto no es una sorpresa, ya que las mujeres invierten el 90 por ciento de sus ingresos en sus familias y comunidades’.

Y no debes tener estudios académicos para ver el por qué. Solamente necesitas la lógica simple que te diría que cualquier organización se está preparando para el fracaso si no está acogiendo la experiencia y la pericia de la mitad de la población mundial.

En Coca-Cola, hemos sido parte de una jornada para atraer y retener a más asociadas y mujeres líderes. Para nosotros, esto es particularmente importante porque las mujeres representan una parte desigual de las personas que compran nuestras bebidas.

Hemos progresado en los últimos años, pero no nos sentimos totalmente satisfechos. Sabemos que podemos hacer más. Y estamos trabajando en varios frentes para hacerlo.

Sólo un ejemplo. En 2017, estaremos ofreciendo a las mamás (y papás) en Estados Unidos una licencia más extensa cuando tienen un hijo o adoptan uno. Los nuevos padres se beneficiarán, y nuestro negocio también, al ayudarnos a construir una fuerza laboral más sólida en los próximos años.

Las comunidades y los países también salen adelante cuando las mujeres cuentan con más oportunidades.

Una y otra vez, los estudios han encontrado evidencia de una correlación directa entre el empoderamiento de las mujeres y el crecimiento del PIB, el desarrollo del negocio, la sostenibilidad ambiental, la mejora de la salud humana, y otros impactos positivos. Y esto no es una sorpresa, ya que las mujeres invierten el 90 por ciento de sus ingresos en sus familias y comunidades’.

De izquierda a derecha: Nang Lang Kham, Directora Ejecutiva de Grupo KBZ; Claire Doole, ex corresponsal de BBC; Muhtar Kent, Presidente y Director Ejecutivo, The Coca-Cola Company; Brandi DeCarli, socia fundadora, Farm from a Box.

Las mujeres ya constituyen la fuerza económica más dinámica y de más rápido crecimiento en el mundo. En la actualidad, las mujeres controlan más de 20 billones de dólares en el gasto mundial. Eso significa que ellas tienen un impacto económico 50 por ciento mayor que el de Estados Unidos, y más del doble del tamaño de las economías de China e India, combinadas.

Actualmente en Estados Unidos, las compañías cuyas propietarias son mujeres representan casi 3 billones de dólares del producto interno bruto. De hecho, si las mujeres estadounidenses fueran medidas como un país separado, ¡representarían la quinta economía más grande del mundo!

Coca-Cola está trabajando con otras compañías y oficinas públicas para ayudar a generar más oportunidades para las mujeres empresarias a través de 5by20, una iniciativa global para ayudar a capacitar a 5 millones de mujeres empresarias durante esta década.

Para finales de 2015, les habíamos facilitado a 1,2 millones de mujeres empresarias en todo el mundo un mejor acceso a la formación, mentorías y préstamos comerciales. Y seguiremos amplificando los mejores enfoques en nuestro camino con el fin de llegar, para el año 2020, a 5 millones de mujeres en todo el mundo.

A nivel personal, he aprendido algunas de las lecciones más valiosas de mi vida de mi madre, mi esposa y mi hija, así como de profesoras, compañeras de clase y colegas de trabajo.

Yo exhortaría a todos los hombres que pudieran pensar que no tienen una participación verdadera y permanente en el empoderamiento femenino, a que consideren el tipo de mundo que quieren para sus familiares, amigas y colegas.

Hombres, ¿no queremos que las mujeres y las jóvenes que conocemos y respetamos tengan todas las oportunidades para aprender, crecer y triunfar?

Si nuestra respuesta es sí, debemos hacer oír nuestras voces en pro de la defensa de la igualdad de las mujeres y su empoderamiento económico. En otras palabras, nosotros también necesitamos ser feministas. Esto dará como resultado un mundo mejor para todos nosotros.

Muhtar Kent es el Presidente y Director Ejecutivo de la Compañía Coca-Cola.