Permítanme aclarar (como he tenido que hacerlo con mi familia durante el último año), qué significa que no voy a volver a la universidad... todavía.

Más bien, me estoy tomando un año sabático.

¿Un año sabático? Eh, ¿eso no es lo que los hacen los chicos cuando no logran ingresar a la universidad que querían? ¿O simplemente quieren viajar por todo el mundo sin ninguna responsabilidad? ¿O quedarse en casa trabajando en una cafetería o algo así?

Tal vez, pero en realidad no. Los estudiantes en Europa, Australia, Israel y otras partes del mundo, durante años han tomado años sabáticos como una forma de madurar y prepararse mejor para sacarle el máximo provecho a su experiencia en la universidad, una vez que regresan a ella. En otras culturas, las pasantías son más comunes que la universidad de pregrado, donde los jóvenes pueden probar diferentes trayectorias profesionales, aprender de los expertos vivenciales en esos campos (no sólo de los expertos metodológicos), y recibir una paga o al menos tener un receso durante el tiempo que dura el entrenamiento. Luego, si se requieren grados académicos, regresan a la universidad, mejor preparados para beneficiarse de un plan de estudios universitarios.

Personalmente, tengo mis propias razones para no volver a la universidad en este momento.

1. A ningún joven de 18 años de edad debe confiársele una inversión de $ 100.000.

En realidad, hay unas cuantas excepciones, pero la mayoría de los jóvenes de 18 años de edad en Estados Unidos (donde este punto de debate es más frecuente), no están listos para hacer una inversión inteligente de esa magnitud. Para la mayoría de nuestra sociedad, esa es la segunda inversión individual más cara que una persona tendrá que hacer durante su vida (comprar una vivienda es la primera), por lo que no se debe hacer para "encontrarse a sí mismo”. Demasiadas personas deciden ir a la universidad sin pensar críticamente  en el por qué. ¿Por qué debo ir a la universidad? ¿Por qué es una buena inversión de mi dinero y tiempo? ¿Cómo afectará esto mi futuro en los próximos 5, 10, 20 años, si tengo que tomar préstamos estudiantiles?

Desafortunadamente, la mayoría de las personas que asisten a la universidad eligen una carrera que no ha explorado o con la que no ha experimentado. Si alguien quiere ser abogado, lo más probable es que no haya pasado un día observando a un abogado local para ver lo que es en realidad... y ahora está dispuesto a sacrificar los próximos cuatro a ocho años de su vida y miles de dólares que no tiene, para convertirse en abogado.

¿Invertirías en una compañía sin hacer la debida diligencia? Cientos de miles de familias lo hacen cada año. Ellos hacen la segunda inversión más grande de la vida de sus hijos sin ayudarles a establecer un plan de acción puntual para sacar el máximo provecho de esa inversión. Sí, los planes pueden cambiar, pero algo debe establecerse en esas apuestas.

Y, para las familias que pueden darse el lujo de enviar a sus hijos a la universidad sin tener que sacar préstamos estudiantiles, ¿es la universidad la mejor inversión del dinero que te has ganado con esfuerzo si tú o tu hijo no se han tomado el tiempo para pensar seriamente,  experimentar y planificar  antes de depositar el dinero que guardaste toda tu vida para poder "darles lo mejor a tus hijos?" ¿Serán sus vidas funcionales, incluso si haces esa inversión y ellos no emplean ese grado académico? Probablemente. ¿Podrías tal vez darles a tus hijos esos mismos $ 100.000 (o $ 50.000 o $ 25.000, o incluso $ 10,000) para empezar un negocio que les permitirá hacer mucho dinero y tener libertad financiera y ser dueños de su tiempo, o darles la experiencia de aprendizaje más increíble de sus vidas?

Por supuesto.

Mira, no te estoy diciendo que no vayas a la universidad. Pero tal vez consideres tomar un año sabático para probar diversas pasantías, cursos en línea, trabajos, etc., antes de hacer la segunda inversión más grande de tu vida. Haz tu debida diligencia. Cuando vuelvas a la universidad, si decides hacerlo, sacarás mucho más provecho de tu inversión educativa. Y eso es inteligente.

Hablando de inteligente…

2. Los mejores maestros están FUERA de cualquier escuela.

Antes de Internet, si querías aprender de los mejores maestros, había que estudiar en las mejores universidades.

Hoy en día, puedes encontrar a los mejores profesores en diversas materias en línea, sin importar en qué parte del mundo se encuentren. Además, la mayoría de ellos tiene más incentivos para enseñar fuera de las instituciones educativas en blogs, compañías, libros, etc.

Y los mejores maestros en la vida podrían estar fuera de la universidad en la que acabas de empezar a estudiar.

Cuando quiero aprender algo, por ejemplo, cómo iniciar un negocio, cómo escribir un libro, cómo perder peso y estar saludable, cómo tener una mejor relación, o lo que sea, puedo llegar a los expertos en esos campos, sin importar en qué parte del mundo se encuentren. Y, si están demasiado ocupados para responderte, o no puedes acceder a ellos, siempre hay libros para leer, artículos para descifrar y cursos que tomar, hechos por algunas de las mentes más inteligentes en cualquiera que sea tu área de consulta o interés, que te costarán menos que la clase de grado que estás tomando en la universidad en este momento para cumplir con un rígido cronograma de créditos.

De hecho, hace poco le pregunté a algunos de mis maestros, amigos y mentores (por cierto, tener mentores en la vida es tan, tan, tan importante) qué cosas se hubieran enseñado a sí mismos cuando tenían 18 años de edad para tener más éxito y recibí algunos de los consejos más valiosos de parte de Tony Hsieh, de 6 de los autores más ventas del NYT, de un par de atletas profesionales, de un deportista Olímpico, del creador de la Fundación Make-A-Wish, y otros... ¡de forma gratuita, sin una calificación, en mi tiempo libre, y sobre temas que realmente me importan! (Es cierto que tres personas en la lista eran profesores universitarios, pero ninguno de ellos dijo que "ir a la universidad", fuera la clave del éxito a los 18 años, y todos ellos enseñan en diferentes universidades).

Puede que tengas o no acceso a ese tipo de personas a diario, pero asistir a varios eventos en el área laboral de tu interés, leer libros, conseguir pasantías, o simplemente seguir los blogs o tweets de las personas que te inspiran a ser como ellas y aprender de ellas, te da acceso a un fondo mundial de conocimientos que ninguna universidad puede igualar en términos de valor, y muchos menos en cuanto a costos.

3. La universidad no es el mejor lugar para desarrollar habilidades sociales.

Si realmente deseas desarrollar habilidades sociales, colócate en una posición en la que te veas obligado a hacer amigos. Al tomar un año sabático de la universidad, viajar por tu cuenta, o mudarte a una nueva ciudad, etc., te ves en la necesidad de hacer amigos o serás un triste solitario (¡y es horrible!). Aunque muchas personas enaltecen a la universidad por las habilidades sociales que ayuda a crear, asistir a la universidad te limita a un grupo de amigos, ya que debes permanecer físicamente en un sólo lugar durante cuatro años o más, con la misma gente (a menos que te cambies de universidad, por supuesto y entonces literalmente te conviertas en el chico nuevo), de la misma edad promedio, de una situación socioeconómica similar (todos cubrieron el costo de la matrícula de alguna manera, a través de becas, mucho dinero, o una mezcla de los dos, ¿no?) y el mismo nivel general de inteligencia.

La universidad no te enseñará las habilidades sociales necesarias para mantener conversaciones de negocios con personas mucho mayores que tú, con más recursos monetarios y más inteligentes que tú. No te va a enseñar cómo tener una conversación con cualquier persona, de cualquier edad, en cualquier momento. No te enseñará cómo escribir (una de las habilidades más importantes en el mundo de los negocios), o comunicarse de manera efectiva. Claro, aprenderás algunas habilidades sociales, pero al ponerte en una posición en la que debas crear tu propia vida social con los pocos recursos que te rodean, como tomar un año sabático o viajar sólo, te ayudará a acelerar el ritmo con el que construyes habilidades sociales perdurables que podrás aplicar mientras estés en la universidad, así como durante el resto de tu vida.

4. La universidad es competitiva

Hay cientos de miles de chicos como tú en todo el país que alternan sus días entre el estudio y la fiesta. Y todos ellos van a necesitar un trabajo después de graduarse.

¿Cómo vas a sobresalir? Si haces algo así como iniciar un negocio o tomarte un año sabático, de repente estás minimizando la competencia. A veces, incluso puedes ingresar en un entorno de colaboración donde estás haciendo alianzas, tutorías, y comunidades, donde cada uno sale adelante por medio de la colaboración. Tomar un año sabático puede ser una gran manera de salirte rápidamente de la competencia, y te da la oportunidad de crear experiencias y ofertas para otros a tu alrededor donde estás en tu propia clase.

Y cuando estás en tu propia clase, no perderás... Nadie más puede "ganar", y el éxito se convierte en más que un juego de suma cero... Así todos pueden "ganar".

En la universidad, no puedes equivocarte. No tienes permiso para hacerlo. Si fallas una prueba, no consigues el grado, el trabajo, el estilo de vida que deseas. Y eso es terrible. El fracaso es a veces (y la mayoría de las veces)  necesario para crecer y madurar, y desafortunadamente, la universidad no fomentará el permiso y espacio necesario para equivocarse y beneficiarse de ello.

5. No se necesita un título en algunos ámbitos laborales.

Al igual que en el punto anterior, si dependes solamente de un pedazo de papel para conseguir un trabajo y avanzar en tu carrera más allá de ese punto, estás condenado. A menos que quieras ser abogado, médico, profesor u otra profesión en la que tener un título académico es un requisito absoluto, la mayoría de posiciones laborales pueden desempeñarse sin tener uno.

A pesar de que estoy predestinado a ser un empresario, para lo que no se requiere de un grado, aún así he tenido múltiples y respetables trabajos sin siquiera poner un pie en un aula universitaria. Debido a que me ocupé de obtener un trabajo de forma diferente a la mayoría, tuve la oportunidad de trabajar para dos nuevas empresas tecnológicas en Silicon Valley, y como consultor para uno de los principales autores y oradores del mundo de los negocios antes de graduarme de la escuela secundaria.

¿Cómo? Conseguí mis propios trabajos. Trabajé de gratis, y me pagaron más tarde. Envié los correos electrónicos que nadie más pensaba enviar. Hice el trabajo.

Nunca me pidieron que mostrara un trozo del brillante título universitario para poder obtener algún tipo de sello de aprobación de mis varios jefes antes de empezar a trabajar. Acabo de empezar a trabajar.

Si andas buscando un trabajo como todos los demás, probablemente no tendrás mucha suerte de todos modos. Así que, en lugar de centrar toda tu atención en ese trozo de papel, enfócate en las habilidades que podrías estar desarrollando para ti mismo, utilizando los recursos de la universidad (o durante el tiempo fuera de la universidad), las conexiones que podrías estar haciendo en la comunidad y con los profesores más acreditados en el campus, o con los compañeros de clase que podrían contratarte en 10 años cuando se hayan convertido en los VPs o fundadores de las compañías para las que quieres trabajar, o las pasantías que una escuela puede ayudarte a obtener. Esas cosas serán mucho más valiosas para conseguirte un trabajo en el futuro, ya sea que tomes o no un año sabático, y si alguna vez te gradúas o no.

Una vez más, no estoy diciendo que no voy a volver a la universidad finalmente…

Sin embargo, primero me voy a tomar un año sabático para crecer personal, profesional y socialmente, antes de decidir si vuelvo a la universidad o continúo mi jornada y proyectos en el "mundo real".

Y, no sólo eso, sino que voy a documentar todas mis experiencias en un nuevo blog llamado “The Gap Year Experiment” para que puedas ver si progreso durante mi año sabático, o fracaso miserablemente. Mientras tomo un año sabático y aprendo de algunos de los principales expertos del mundo sobre todas las áreas, desde construir flujos de ingresos pasivos, cómo desarrollar mis músculo tan rápido como lo hacen los mejores fisicoculturistas del mundo, hasta sobre carros de carreras, voy a compartir mis ideas para que puedas tomar el control de tu propia educación, sea que estés pensando en ir a la universidad un día, en tomar un año sabático, ya estés en la universidad, o te encuentres trabajando.

A fin de cuentas, de todos modos, ¿qué es un año?

Bueno, podría ser ... todo.

Este articulo fue publicado originalmente en www.gapyearexperiment.com

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Jared Kleinert
 Jared Kleinert es un joven de 18 años, cofundador y coautor de 2 Billion Under 20, una comunidad de Millennials que está redefiniendo  el éxito, rompiendo barreras, y cambiando el mundo. Para saber más acerca de su próximo y revelador libro, visita el sitio www.2billionunder20.com.