La evolución de la gastronomía como arte culinaria ha alimentado un mito que suele condicionarnos a la hora de cocinar: la buena cocina es algo complicado.

Una clase en Sabores con el Chef Marcos González, especialmente creada para los 20 participantes ganadores de la dinámica en redes sociales “Aprender a cocinar puede ser especial”, nos ayudó a desarmar esta falsa creencia y a descubrir el verdadero valor de la buena cocina: compartir.

“Este es un curso muy práctico para cocineros caseros, sin recetas complejas y para cocinar platos que mariden con Coca-Cola”, señaló el chef Marcos antes de comenzar.

Un menú color rojo y contra el fantasma del poco tiempo

Justamente, y en palabras del propio Marcos, el curso fue diseñado para la estrechez horaria de la vida cotidiana.Para personas que viven solas o mamás y papás que trabajan y necesitan recetas muy prácticas, aunque en este caso con mucho color rojo.

“La salsa que vamos a hacer hoy es una salsa fresca, pero la vamos a tratar como una salsa madre, de modo que podemos hacer una mayor cantidad para poder guardarla y que nos quede lista para preparar un platillo para la familia al llegar del trabajo”, ejemplificaba Marcos minutos antes de empezar la clase.

La clase, comenzó con la preparación de una sopa fría, un gazpacho andaluz, “que es rojo intenso, muy fresco y liviano, y que marida muy bien con los climas cálidos y una Coca-Cola bien fría”.

El plato fuerte fue una pasta, fetuccine con camarones, con una salsa pomodoro y brócoli, también muy práctico y rápido de preparar. “El tomate y el camarón maridan muy bien con Coca-Cola”, apuntó el chef.

Para seguir con el rojo, el postre fue un Parfait, con un salteado de fresas al balsámicos y salsa de chocolate.

Instrucciones básicas para la cocina

Más allá de la elaboración de los platos y sus recetas, durante el curso los participantes recibieron instrucciones básicas para el buen desempeño en la cocina de todos los días: reglas básicas del uso de una cocina, seguridad, aprovechamiento de ingredientes, manejo de utensilios y muchos tips adicionales del Chef: “es muy fácil seguir una receta, ese no es punto de este curso, sino aprender cosas como por qué es importante usar sal marina, por qué el agua debe estar a borbollones cuando cocino la pasta, cómo cocinar pasta al dente sin que se pase, detalles que a veces se ignoran o se pierden, porque para un cocinero de profesión son obvios”.

 Para el chef Marcos González en la cocina la obviedad no existe, por eso en ningún momento de la clase dejó de dar explicaciones, desde las más básicas hasta el último detalle: cómo guardar los ingredientes de forma correcta, cómo utilizar el lavado de nuestras preparaciones de manera provechosa, aprender a congelar pequeñas porciones para tener buena comida disponibles y todo tipo de consejos para que “cocinar se vuelva más sencillo, que no sea algo estresante, sino algo relajante, para cocinar con gusto y no pasar ese estrés a la comida”.

La verdadera importancia de cocinar

Por último, le pedimos un consejo general para mejorar como cocineros del hogar: “Hay que perder el miedo y dejar de creer que la cocina es algo complicado, y empezar a creer que podemos hacer cosas en la casa, inventar, dejar de hacer siempre lo mismo, animarse a explorar y buscar cosas fuera de la zona de confort, tratar de buscar cosas exóticas para probar diferentes sabores y así vamos a ir aumentando el menú”, contestó Marcos.

Sacar el espacio para cocinar y ojalá cenar en familia, fue otro punto que el chef destacó por afuera de los apuntes del curso, “es una tradición que se está perdiendo. Apagar los celulares y sentarnos a la mesa, aprovechar el espacio de la cena que es tan bonito e involucrar a toda la familia en la cocina: alternarse, cocinar con la pareja, con los hijos, enseñarles  montar la mesa, es una parte importante de nuestra educación que no debemos perder”.