La carbonatación que hay en una Coca-Cola no hace mucho ruido, pero la pionera de la música electrónica, Suzanne Ciani, creó un sonido tan fiel a la experiencia de los fans con la refrescante bebida, que personas en todo el mundo han llegado a reconocerlo como el sonido de las muy queridas burbujas.

Esas burbujas ayudaron a colocar a Ciani y a su música en el mapa. Y más de cuatro décadas después de la creación del sonido, éste continúa resonando.

"He estado de gira por el mundo con audiencias internacionales, y todos buscamos algo en común", dijo Ciani. Los sonidos y la experiencia de Coca-Cola, ella cree, proporcionan un terreno común.

Empezó con un Buchla

El Día de los Inocentes, en abril de 1974, Ciani llegó a Nueva York proveniente de Los Ángeles, con poco más que un Buchla, Sintetizador Modular Analógico, para tocar música electrónica en vivo en una galería de arte. A ella le gustaba mucho la ciudad como para irse.

Debido a la espontaneidad de la mudanza, Ciani no tuvo tiempo de llevar sus pertenencias de L.A. a Nueva York. Envió lo que quedaba en la Costa Oeste a un almacén, donde permanecerían durante los próximos cinco años hasta que ella pudo costear el envío.

"Estaba muerta del hambre y buscaba trabajo", explica. "Así que conseguí el REDBOOK, el cual, antes de Internet, era el catálogo de todas las agencias de publicidad".

Cada semana, llamaba a las 20 firmas más importantes de la ciudad para preguntar sobre puestos de trabajo, pero su forma de hacer sonidos electrónicos era tan nueva que ni siquiera ella estaba segura de cómo describir sus habilidades.

"En ese entonces, no conocíamos las palabras 'diseñador de sonido' ", repasa Ciani, "pero yo les decía", ‘Tengo un instrumento electrónico y hago sonidos. Me gustaría reunirme con usted’".

Billy Davis, un prolífico director musical de la agencia McCann Erickson, picó parcialmente el anzuelo. Acordó reunirse con Ciani tres veces, sólo para dejarla plantada en cada ocasión.

Ciani ya había tenido suficiente.

"Me fui para Times Square, llamé a la puerta de su estudio y entré en la cabina de controles", recuerda. "Y ahí estaba Billy".

Ciani había interrumpido una sesión de escritura de un jingle para Coca-Cola. Davis y su equipo estaban trabajando arduamente en la creación de "Coke Adds Life", y estaban atascados en una sección en particular.

¿Puede hacer algo allí?, le preguntó Davis.

Ciani recuerda, "Le dije que sí, y él replicó: 'Bueno, ¿qué necesita?'

Ella necesitaba su Buchla.

La creación de un logotipo musical

Ciani mandó a traer el instrumento, demasiado pesado para portarlo, a través de una compañía de transporte. Con cables y botones que se asemejaban el sistema operativo de un conmutador, el Buchla era un espectáculo desconocido para los que estaban en la habitación cuando llegó.

"La mayoría de las personas se sentía muy intimidada por esto, pero Billy no", recuerda Ciani. "Le doy gran crédito por abrirse a esta nueva tecnología, porque las discográficas no lo hicieron".

Seventh Wave Productions

Al reconocer que esta era una gran oportunidad, Ciani inmediatamente se puso a trabajar.

El jingle en curso de Coca-Cola era melódico, y su primer impulso fue crear una llamada y respuesta para llenar el espacio en blanco. Sin embargo, rápidamente se dio cuenta de que su sonido tendría muchas más aplicaciones si no dependía de la melodía, y en cambio podría utilizarse en canciones escritas para cualquier tono.

Debía ser un sonido que captara a Coca-Cola. Un logotipo musical, por así decirlo.

"Fue entonces cuando surgió la idea de las burbujas", explica Ciani. "Por supuesto, las burbujas no suenan, pero esta es la magia del diseño de sonido...usted puede crear el concepto de un sonido y parecer real".

A diferencia de una computadora, el Buchla no tiene almacenamiento de memoria. Esencialmente, el proceso compositivo es fluido.

"Billy decía: 'Volvamos a ese sonido que escuché hace cinco minutos'", recuerda Ciani riendo. "Y yo le decía: 'Bueno, no recuerdo qué era".

Finalmente, los dos desarrollaron una manera de explorar sonidos; Davis palmeaba la mano de Ciani cuando escuchaba algo que le gustaba.

"Cuando me daba una palmada en la mano", dice Ciani, "yo alejaba mis manos del instrumento porque era muy sensible. Podías mover un botón un poquito y todo el sonido cambiaría. "

Eventualmente, ellos encontraron su sonido, creando lo que llegó a ser conocido como el "Coca-Cola Pop 'n Pour" (“Destape y vierta una Coca-Cola”).

Imaginando ‘The Real Thing’

Seventh Wave Productions

Después de perfeccionar el "Pop 'n Pour", Ciani continuó trabajando estrechamente con Davis para mejorar otros jingles de Coca-Cola. Los "aumentos electrónicos" que ella proporcionó abrieron nuevos campos de posibilidades para la narración comercial.

Ella recuerda con cariño un anuncio en el que tres chicos trabajan arduamente en una carretera caliente, soñando con la Coca-Cola que esperaban beber pronto. Ciani utilizó su sintetizador para crear lo que ella imaginaba como el sonido del calor.

"Lo que haces en la electrónica es diseñar ese mundo imaginario idealista que es más grande que la vida", dice ella sobre la creación de un sonido que representa algo que se experimenta, no que se escucha.

Al imaginar los sonidos de momentos inaudibles, Ciani construye experiencias auditivas más auténticas, cimentando la resonancia de sus obras con el público.

"Ser capaz de diseñar de esta manera idealista conecta nuestros conceptos a un nivel superior", concluye. “Y eso es real”.