Ir a un gimnasio es una manera fantástica de ponerse en forma. Pero hay una alternativa más fácil, disponible con tan sólo cruzar la puerta de tu casa. Esa opción está abierta 24-7 y no te costará ni un centavo: ejercitarse al aire libre. Si tu actividad preferida es caminar, correr, jugar pelota, o practicar entrenamiento de resistencia, realizarla al aire libre da más recompensas de lo que piensas. "Ejercitarse al aire libre es tan eficaz como hacerlo en un gimnasio, pero también te dará la oportunidad de ser creativo y divertirte más, lo que te ayuda a mantenerte motivado”, explica Desiree Adderley, una fisiologa del ejercicio certificada y Directora de Operaciones de Fit 4 Life, una compañía de bienestar en Charlotte, Carolina del Norte. Con el verano a la vuelta de la esquina, este es el momento perfecto para aprovechar los 7 grandes beneficios de ejercitarse al aire libre.

1. Alegra tu estado de ánimo.

No sólo respiras aire más fresco cuando te encuentras al aire libre, también le das un gran estímulo a tu estado de ánimo. Se ha demostrado que pasar tiempo al aire libre disminuye el estrés, aumenta los niveles de energía y mejora la concentración y la memoria. "Eso es porque estás disfrutando las relajantes vistas y sonidos de la naturaleza, en lugar de escuchar el sonido metálico de pesas y máquinas bajo las brillantes luces de un gimnasio", dice Adderley.

2. Es bueno para tu salud.

Dependiendo de dónde vives y de la época del año, pasar de 5 a 30 minutos al aire libre es todo lo que tu cuerpo necesita para tomar suficiente luz UV, necesaria para satisfacer el consumo recomendado de vitamina D, dice Adderley. (Pero si planeas estar al aire libre más de unos cuantos minutos, no olvides el protector solar). La vitamina D te ayuda a mantenerte activo al construir huesos fuertes. Además, juega un papel fundamental en tu sistema inmunológico.

3. Te sentirás más conectado.

Trotar en las calles de tu comunidad, u organizar un juego de softbol en el campo de juego más cercano, puede hacer que verdaderamente te sientas parte de tu barrio. Es probable que conozcas a otras personas que viven cerca y que comparten tus mismos intereses y preocupaciones. Además de los beneficios sociales, compartir con los vecinos contribuye a fomentar un fuerte sentido de comunidad.

4. Tu imaginación también se ejercitará

Las máquinas para hacer ejercicio te ayudan a ponerte en forma, pero después de un tiempo, hacer la misma rutina puede empezar a sentirse más aburrido que beneficioso. "Cuando te ejercitas al aire libre y las actividades comienzan a sentirse monótonas, tienes mucha más libertad para cambiarlas y volver a hacerlas inspiradoras", dice Adderley. Por ejemplo, intenta hacer una ruta de senderismo que te ofrezca una vista totalmente diferente, o combina calistenia de la vieja escuela, como saltos de tijera y elevaciones de pierna, en tu paseo matutino.

5. Toda tu familia puede venir.

En los clubes o gimnasios, los miembros de la familia suelen ir por aparte. Cuando se ejercitan al aire libre, pueden permanecer juntos, corriendo en la pista, por ejemplo, o encestando después de la cena. "Practicar deportes o jugar en familia no sólo ayuda a unir a sus miembros. Las actividades al aire libre también ofrece una manera más segura de que los niños conozcan la actividad física, en lugar de estar rodeados de las pesas y piezas móviles potencialmente peligrosas con que cuentan los equipos de los gimnasios", dice Adderley.

6. Te ejercitarás por más tiempo.

Las investigaciones demuestran que normalmente se dura más tiempo cuando se hace ejercicio aire libre, ¡y eso es algo bueno! "No tienes un reloj al frente tuyo todo el tiempo, como sucede en un gimnasio, así que es fácil perderte en el entorno y ponerte en movimiento por el puro placer de hacerlo", dice Adderley.

7. Puedes hacer ejercicio en tu propio tiempo

Pertenecer a un club o a un gimnasio tiene múltiples ventajas, pero solamente puedes ejercitarte en su horario, lo que puede ser difícil cuando haces malabares con las obligaciones laborales y familiares. Ejercitarse al aire libre es más fácil en relación con tu rutina diaria: una caminata rápida antes del amanecer y antes de que los niños se levanten, un paseo en bicicleta por la noche después de cenar, o practicar yoga en la tarde-noche en el pórtico o en el patio. ¡Siempre es posible ejercitarse al aire libre!