• Una clínica de parrillada, exclusiva para mujeres, organizada por Robyn Lindars, quien bloguea como GrillGirl.

Tradicionalmente, cocinar directamente sobre fuego ha sido considerado como una actividad masculina. Sin embargo, hoy son más las mujeres que están desafiando el concepto de que hacer que funcione la barbacoa del patio trasero es mejor dejárselo del todo a los hombres.

Lo anterior, según la 25ª edición anual de Weber Grill Watch, que encuestó a 1.000 dueños de parrilladas. El estudio reveló que el 25 por ciento de las mujeres está invirtiendo roles y tomando el control de las tenazas. Eso es más que el 20 por ciento reportado en 2013, y el 15 por ciento en 2009.

Pero eso no quiere decir que la confianza en la destreza parrillera esté creciendo con gran rapidez; un tercio de los hombres propietarios de parrilladas consideran que son mejores para asar a la parrilla que la mayoría, mientras que el 17 por ciento de las mujeres dice lo mismo.

Gran parte de eso es cultural, dice Pat Mares. "Pero algunos de nosotros lo ignora," añade.

Mares, miembro de la parrillada de elite en Austin, Texas, ayudó a abrir en 1988 Ruby's BBQ,  a la sombra del club de blues Antone’s. "Pensamos que el blues y la barbacoa harían juntos una buena opción", recuerda.

Mares reconoce que la publicidad para el carbón y las parrilladas muestra principalmente a los hombres en el centro de la acción. Pero lo que ves no es necesariamente lo que ocurre.

Por años, Mares administró las barbacoas de ladrillo al aire libre de Ruby’s y numerosas parrilladas en casa, una tarea para la que parece estar predestinada.

Mares creció en una granja en Nebraska, donde ordeñaba las vacas cuando tenía 7 años de edad, y conducía un tractor cuando tenía 11. Criar animales significa aprender a manipular trozos grandes de carne, lo que refuerza su confianza. En 2005, Mares se convirtió en una de las fundadoras de la ya desaparecida Central Texas Barbecue Association.

A las mujeres que buscan incursionar en el área de las parrilladas, Mares les recomienda leer sobre los fundamentos para asar a la parrilla con calor alto  y directo. Luego pasar a bajo y lento con el nuevo libro de la leyenda de Austin, Aaron Franklin, Franklin Barbecue: A Meat-Smoking Manifesto.

La práctica, dice, hace al maestro. "No tiene sentido dejarse intimidar", insiste. "Busca una amiga y decidan que van a tener una noche de chicas, y diríjanse al patio trasero."

Supera el factor de intimidación

Lee Ann Whippen parece también haber nacido en el seno de la realeza de la barbacoa. Su padre, Jim Tabb, creció en una granja de cerdos fuera de Kansas City. Una vez que Whippen y su padre fueron certificados por The Kansas City Barbecue Society, ellos incursionaron de lleno en el mundo de las competencias de las parrilladas, con el Campeonato del Estado de Georgia.

Rápidamente ganaron, desterrando cualquier rumor de suerte de principiantes al aplastar posteriormente a la división porcina en The Annual American Royal World Series of Barbecue Invitational. "Y desde entonces, he estado un poco enganchada con todo el asunto", dijo Whippen.

Whippen, toda una campeona certificada de la parrillada, ha sido dueña de cuatro restaurantes (actualmente es chef / socia de Chicago q). Pero entrar en el mundo dominado por los hombres no fue un juego de niños.

"Me sentía súper intimidada, pero debes aferrarte a ello y lograr un par de triunfos," dice ella. "Una vez que ganas credibilidad, es más fácil superar la intimidación".

¿Cómo logras credibilidad, incluso si sólo haces parrilladas en el patio trasero de tu casa? Haz un producto delicioso. Eso significa no escatimar en la calidad de la carne. “Muchos competidores profesionales en parrilladas compran carne de bajo costo, Whippen revela, pero que mantienen la calidad."

Como campeona de competencias de parrillada, Whippen sabe que el tiempo es clave. Si un pedazo de carne dura 12 horas en cocerse, y debe estar en la mesa de los jueces para el mediodía, está bien cocerlo durante la noche.

Las reglas son parecidas en casa, ella dice. Identifica cuánto tiempo tardará la comida en cocinarse, y a partir de ahí, cuenta hacia atrás. "Y debes tener tu parrilla lista y todo preparado al menos una hora antes," explica Whippen.

Lo más importante, Whippen dice, diles a los chicos que dejen su machismo en casa.

"Las chicas dominan la parrilla," dijo. "Pero no dejes que los chicos te intimiden. Haz lo que quieras hacer y serás grandiosa".

Robyn Lindars frente a una ensalada a la parrilla y otros manjares cocinados a las brasas.

Engalana tu parrilla

La bloguera de GrillGirl, Robyn Lindars, supone que la intimidación en el área de la parrillada a menudo se deriva del hecho de tener un equipo defectuoso. Pocos artefactos de cocina están expuestos a los elementos como una parrilla, y la humedad y los cambios de temperatura pueden causar corrosión y malfuncionamiento. En las parrillas de gas propano, el arrancador del gas parece ser el primero en descomponerse.

"Eso significa que para encenderlo se necesita algo así como intercesión divina", dice. "Hay que abrir el gas y hacer muchas maniobras, lo que podría dar lugar a una especie de efecto de bola de gas".

Las clínicas de parrillada de Lindars confirman que las mujeres se frustran cuando tratan de conseguir que la gigante oxidada arroje fuego. Alrededor del 75 por ciento de sus estudiantes dice que simplemente no se molestan, y hacen que los hombres se hagan cargo: a nadie le gustan las cejas chamuscadas. "Pero una vez que han conseguido encender la parrilla, a menudo asumen la labor."

Ella superó su propio miedo cuando reemplazó el modelo deteriorado de su novio con una flamante máquina ultramoderna. "Fuera de la practicidad, dije, 'Voy a obtener el valor de mi dinero', y yo más o menos la adquirí," dice Lindars, riendo.

Lo que aprendió, la sorprendió. “Pensé, ¿Por qué no hay más chicas haciendo parrilladas?”, recuerda. “Esto es súper fácil, es una forma grandiosa de comer saludable y pasar tiempo al aire libre”.

Según Lindars, una vez que las mujeres asumen la labor en la parrilla, a menudo muestran más creatividad que los hombres. Eso no es una gran sorpresa, pues las mujeres tienden a ser grandes innovadoras en la cocina.

“Los hombres podrían dedicarse a la carne y las hamburguesas, pero a menudo las mujeres lo llevan al siguiente nivel”, ella dice.

¿Quieres llevar la parrillada al próximo nivel? Prueba este postre de frutas a la parrilla.

Pastel de frutas rojo, blanco y azul

Este pastel de frutas combina fresas, arándanos y coco, en una deliciosa opción para servir en cualquier celebración al aire libre. Receta cortesía de Robin Lindars.

  • Sarten de hierro fundido
  • 1,5 tazas de arándanos
  • 1,5 tazas de fresas (picadas, sin tallos)
  • ½ taza de azúcar
  • ½ taza de hojuelas de coco endulzado (¼ para la mezcla de baya, ¼ de taza para la mezcla de la pasta)
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 limón para jugo, además de la ralladura
  • 2 cucharadas de mantequilla: 1 para el sartén, 1 para la parte superior de la pasta
  • Mezcla para pastel dorado instantáneo
  • 1 huevo
  • ½ taza de agua

Combina los arándanos, las fresas, el coco, el jugo de limón, la ralladura, el azúcar y la vainilla, y deja las bayas macerando durante al menos 10 minutos. Mientras tanto, mezcla la masa con el huevo y el agua. Añade el coco a la pasta y mezcla hasta obtener una consistencia uniforme. A continuación, asegúrate de precalentar la parrilla o el horno a 350 grados. Si vas a cocinar en una parrilla, haz una zona indirecta, colocando los carbones a un lado para cocer el postre (directa: cocinar en la parte superior de los carbones, indirecta: cocinar en el otro lado, donde no hay carbones).

Cubre la sartén de hierro fundido con mantequilla (aproximadamente 1 cucharada) para que el pastel no se pegue. Si tienes aceite de coco, puedes usarlo. Añade la mezcla de la baya. A continuación, agrega la pasta. Revuelve con una cuchara unas cuantas veces la baya y la mezcla de la pasta para que algunas de las bayas suban.

Hornea en la parrilla o en el horno durante 25 minutos, o hasta que la fruta esté haciendo burbujas y el pastel haya alcanzado un tono dorado.

Deja enfriar por 5 minutos, luego sirve caliente con helado.