Uno de los componentes clave de mi trabajo es la preservación de los activos de los Archivos de Coca-Cola. Con todas las ilustraciones, fotografías y artefactos en nuestro poder, puede sorprenderle saber que uno de los formatos multimedia más difíciles de preservar es la videocinta. Tenemos más de 10.000 cintas en nuestra colección, con contenidos tan variados como comerciales de televisión, reportajes noticiosos, reuniones de ventas, entrevistas ejecutivas y metraje del Recorrido de la Antorcha de los Juegos Olímpicos. Todas estas imágenes cuentan una parte importante de nuestra historia y legado.

Las cintas de vídeo son muy difíciles de preservar debido a la forma en que fueron creadas. Explicado de forma simple, óxido de hierro magnetizado se aplica a una tira de plástico delgada, enrollada en dos núcleos. A menudo, todo lo relacionado con la confección de la cinta sale mal. La hoja de plástico puede estirarse. El óxido de hierro se puede humedecer (causando un problema llamado "cinta pegajosa"), o incluso puede perder su magnetismo, lo que ocasiona la pérdida de la imagen. Si alguna vez has intentado reproducir una cinta vieja de VHS, estoy seguro de que has visto algunos de los síntomas del envejecimiento de la cinta.


A pesar de que Jamal Booker escribió sobre cómo en el caso de los LPs musicales lo analógico supera lo digital, Analog tops Digital, todo lo contrario ocurre en el caso de las cintas de vídeo. El formato analógico en sí es el problema, y la migración la única respuesta.

En la era digital, todo el mundo asume que podemos simplemente digitalizar nuestra colección. Eso es lo que estamos buscando, pero el éxito de la labor con la cinta de video es más difícil debido a la variedad de formatos. VHS, Quad, D1, D2, ¾ en Umatic...la lista es casi interminable. Y lo que es aún más importante, usted debe tener un reproductor que se sincronice con la cinta. No se puede reproducir una cinta de VHS en una máquina Beta, y así sucesivamente. En algunos casos, las cintas son tan viejas que los reproductores en sí son dignos de museo. La cinta Quad (o dos pulgadas) no se ha utilizado en décadas, y las máquinas son muy difíciles de encontrar. En nuestro caso, esto es crítico porque el icónico anuncio Mean Joe Greene fue masterizado en Quad, y nuestra única copia original está en ese formato.

Estamos en el medio de un proyecto cuya duración será de varios años para digitalizar más de 6.000 cintas de nuestra colección. Elegimos a Crawford Media Services como nuestro socio. Cuando visité sus instalaciones en Atlanta, me impresionó tanto el museo de grabadoras, las estaciones de digitalización y los hornos (utilizados para hornear y secar las cintas para volver a adherir la capa de hierro) que trabajamos para desarrollar un video que ofreciera una visión general de cómo estamos trabajando para preservar el contenido en las cintas.

Si bien Crawford es una empresa comercial enfocada en proyectos de empresa a empresa, insto a cualquier persona que tenga recuerdos preciados en cintas de vídeo de más de 10 años a que busque un grupo local que pueda migrar el contenido. Si no lo hace, inevitablemente sus recuerdos se perderán a medida que las cintas se deterioran.

Ted Ryan es Director de Comunicaciones Patrimoniales para la Compañía Coca-Cola.