El año pasado en este informe, hicimos la primera publicación en una serie enfocada en la transparencia. Este año seguimos, abordando las preguntas que nos hacen con más frecuencia.

A menudo la percepción pública ayuda a dar forma a la realidad, y nos importa lo que piensas. En lugar de sacar la tarjeta "sin comentarios", vamos a responder preguntas críticas de forma directa. Al hacerlo, esperamos que entiendas mejor nuestra posición sobre varios temas y por qué hacemos lo que hacemos.

P. ¿Cómo cuantifica Coca-Cola su reabastecimiento de agua según su volumen global de ventas?

R. Nosotros cuantificamos el reaprovisionamiento de agua con base en proyectos que suministran agua de manera segura y sostenible a las comunidades y a la naturaleza, para su uso continuo. Estos proyectos pueden incluir agua potable, restauración o reabastecimiento de cuencas y recolección de agua de lluvia, entre otros proyectos de relevancia local. La cantidad de agua (medida en litros) se calcula entonces contra el volumen de ventas de nuestras bebidas producidas en un año dado. Por ejemplo, en 2015, nuestro volumen de ventas de bebidas fue de 166 mil millones de litros, y nuestros proyectos de reabastecimiento produjeron 191.900 millones de litros de agua que fueron devueltos a las comunidades y la naturaleza. Es importante tener en cuenta que el volumen de ventas es un poco más alto que el volumen de nuestros productos fabricados en nuestras plantas (151.100 millones de litros), debido a las ventas de las máquinas fountain en los locales de nuestros clientes, las cuales también contabilizamos dentro de nuestra labor de reabastecimiento.

Coca-Cola sólo cuenta el reabastecimiento del agua de los proyectos que aseguran el agua para las comunidades y / o la naturaleza. Tenemos más de 500 proyectos comunitarios de agua, pero aproximadamente 300 de ellos están enfocados en infraestructura hídrica, política, saneamiento o programas educativos. Si bien estos tipos de proyectos satisfacen una necesidad importante, no aportan beneficios directos relacionados con el agua; por lo tanto, no los contamos en nuestros cálculos de reabastecimiento. En 2015, 248 proyectos en 71 países equivalían al 115% del agua devuelta. Sólo calculamos el crédito de reabastecimiento para las porciones de cada proyecto que es financiado directamente o creado por el Sistema Coca-Cola. Por lo tanto, no tomamos ningún crédito por volumen de reabastecimiento por el trabajo financiado exclusivamente por nuestros socios.

P. ¿Cuándo ustedes "reabastecen", devuelven el agua a las fuentes de agua de donde sus plantas embotelladoras la obtienen?

R. La respuesta es: a veces. En cada uno de nuestros sitios de producción obtenemos el agua de fuentes locales, ya sea canalizada hacia nuestras plantas desde los sistemas municipales (que obtienen el agua de ríos, lagos, embalses o aguas subterráneas), o extraída directamente por nuestras operaciones de fuentes de agua superficiales o del suelo. (En algunos casos también recolectamos agua de lluvia y, en algunos lugares, tomamos agua del mar).

Tratamos esta agua y luego la usamos en los procesos de fabricación (como en la limpieza de los tanques de mezcla o en las torres de enfriamiento), y en la producción de nuestras bebidas. El agua sale de la planta de una de dos maneras: un poco más de la mitad del agua (en promedio) termina en nuestros productos, y el resto en la limpieza y otros procesos de manufactura. Cabe destacar que hemos mejorado nuestra eficiencia en el uso del agua durante 13 años consecutivos, logrando una reducción total del consumo de agua por litro de producto producido del 27%, desde 2004.

Nuestra política sobre el manejo del agua solicita que el agua restante que no es parte de nuestros productos debe ser tratada de forma adecuada y según la ley correspondiente, y debe permitir la vida acuática, incluso si la regulación local no lo exige, antes de ser descargada directamente al ambiente local (cuencas), o devuelta por medio de los sistemas municipales. En cualquier caso, en última instancia, el agua termina en el medio ambiente local. En la mayoría de los casos, esta práctica devuelve aproximadamente la mitad del agua que usamos a la fuente de donde provino.

El agua restante se encuentra en nuestros productos, y es en este volumen de ventas de bebidas terminadas en el que trabajamos para devolverlo a través de proyectos comunitarios de agua. Basándonos en las vulnerabilidades y necesidades locales, trabajamos con socios para seleccionar proyectos que tengan el mayor beneficio potencial e impacto en las cuencas hidrográficas, comunidades y medios de subsistencia. A veces los proyectos implican acciones que no se pueden cuantificar en términos de reabastecimiento, pero que son igualmente importantes en algunas comunidades, por lo que también las hacemos. El trabajo con el gobierno local para aumentar la concientización sobre la eficiencia del agua en los hogares y las prácticas de saneamiento son buenos ejemplos.

De hecho, algunos proyectos de reabastecimiento devuelven directamente el agua a la fuente de la cual la tomamos, mientras que otros están fuera de la cuenca que usan nuestras plantas, pero son importantes para ayudar a satisfacer las necesidades de los gobiernos locales, las comunidades y socios. Buscamos proyectos que tengan un beneficio directo, que puedan ampliarse para llegar a más personas y partes de un ecosistema, o que son fáciles de aprender y replicar en otros lugares donde los desafíos son similares. También enfocamos muchos de nuestros proyectos de reabastecimiento donde las necesidades son grandes y en áreas donde hemos identificado el riesgo a través de nuestras Evaluaciones de Vulnerabilidad de las Fuentes (SVAs por sus siglas en inglés – véase más adelante).

Tal vez aun te preguntes sobre las plantas en las que no reabastecemos todo el agua que utilizamos a la fuente de donde la obtenemos. En cada planta, las operaciones deben determinar la sostenibilidad del suministro de agua que comparten con otros en términos de calidad, cantidad y otros aspectos como la infraestructura disponible para tratar y distribuir el agua (lo llamamos SVA).

En las SVAs, las plantas primero tienen que demostrar que su uso del agua y la descarga de la misma no tienen un impacto negativo en la capacidad de otros para tener acceso al agua en una cantidad y calidad suficientes. Se trata de un enfoque basado en los derechos de "no hacer daño". Pero aun así, algunas fuentes de agua pueden ser vulnerables en algún aspecto. Nuestro requisito obliga entonces a que cada planta desarrolle e implemente un Plan para la Protección de la Fuente de Agua, comprometiendo a otros a buscar soluciones mutuamente. Esto puede dar como resultado proyectos de reabastecimiento para nosotros u otras oportunidades.

Así, aunque no cada planta pueda reabastecer toda el agua a su fuente, todas las plantas trabajan para asegurarse de no afectar negativamente las fuentes de agua y trabajan con la comunidad en soluciones a más largo plazo.

P. ¿Por qué su programa de reabastecimiento no incluye el agua de sus productos, desde el cultivo y procesamiento de sus ingredientes agrícolas (sus estudios demostraron que la gran mayoría de su huella total de agua está en los cultivos)?

R. Estamos trabajando por una sostenibilidad de clase mundial de los recursos hídricos en nuestras operaciones directas y en nuestra cadena de suministro de ingredientes agrícolas. Existen diferencias significativas entre estos aspectos de nuestra cadena de valor, incluyendo nuestro nivel de control e influencia, la escala de uso del agua, la geografía y el entorno (principalmente urbano para nuestras plantas y en su mayoría rural para la agricultura), los modelos e incentivos financieros y la regulación.

Estas diferencias exigen una estrategia diferente para lograr el mismo objetivo: la sostenibilidad de los recursos hídricos.

En cuanto a nuestras plantas, estamos tomando medidas directamente en nuestro negocio. En relación con nuestros ingredientes agrícolas, tenemos que trabajar a través de nuestra cadena de suministro. Nuestra relación comienza con nuestros proveedores directos, pero en la mayoría de los casos no son sembradores de cultivos (productores, agricultores) ni siquiera procesadores de siembras (como un ingenio azucarero). Así como ustedes adquieren alimentos en una tienda de comestibles, o un restaurante compra a los proveedores, quienes en última instancia compran a los agricultores, nuestros proveedores son similarmente un eslabón en la cadena de la granja a la mesa (o a la botella, en nuestro caso).

Como resultado, tenemos que trabajar a través de toda nuestra cadena de suministro para garantizar que los agricultores que producen los ingredientes que utilizamos usan el agua de forma responsable. Hemos señalado las expectativas de nuestra Compañía en cuanto a prácticas de agricultura sostenible en nuestros Principios Rectores para una Agricultura Sostenible (SAGP por sus siglas en inglés). El manejo de los recursos hídricos, es decir, la eficiencia, el control de la contaminación y la sostenibilidad de la fuente de agua, son parte clave de los SAGPs.

En los últimos tres años, nos hemos comprometido fuertemente con nuestros proveedores clave para llevar a las granjas los requisitos de los SAGPs –u otras directrices equivalentes-. Para la implementación de estos criterios en la agricultura se requiere el compromiso con los agricultores, generando entendimiento e incorporando el cambio de comportamiento, que en última instancia puede ser auditado y verificado. Este es un largo viaje y hemos avanzado mucho, especialmente con el té, el café, la lima y el azúcar, pero aún queda mucho por hacer.

En resumen, estamos trabajando tanto en la agricultura como en las operaciones directas hacia métricas y metas de sostenibilidad. Utilizamos diferentes enfoques que manejan las realidades y necesidades de modelos de negocio muy heterogéneos.

P. ¿Ustedes les pagan a terceros para que revisen y evalúen su progreso en cuanto al reabastecimiento?

R. Sí, pagamos por este servicio como cualquier empresa o individuo paga por un servicio. Pagamos un precio razonable y habitual por los servicios prestados: revisión de datos, evaluación de programas y proyectos y verificación de la exactitud de la información. Utilizamos a terceros respetados que siguen siendo imparciales en su revisión y que nos brindan retroalimentación crítica sobre nuestro trabajo y progreso.

P. ¿Ustedes creen que todas las compañías deben trabajar para reabastecer el agua?

R. Creemos que todos los negocios deben empezar por entender el uso que hacen del agua, de dónde proviene el agua que utilizan y qué riesgos existen entre el uso y el suministro disponible.

Específicamente, las compañías deben enfocarse inicialmente en el uso del agua en sus operaciones directas, midiendo primero el uso del agua, trabajando por una mayor eficiencia y asegurando que sus descargas de aguas residuales y de aguas pluviales no tengan un impacto negativo en el medio ambiente. Una vez que tienen esta base, las compañías deben mirar fuera de la línea de su propiedad hacia la cuenca que comparten, hacia arriba en su cadena de suministro y cómo cada uno administra el agua, e incluso revisar donde sus bienes o servicios son utilizados por otros. Todas las partes de esta cadena de valor utilizan un poco de agua y probablemente enfrentarán desafíos.

Entonces, una compañía puede considerar los riesgos y oportunidades que presentan estos desafíos y desarrollar una estrategia integral para abordarlos.

Nuestro programa de reabastecimiento aborda nuestro volumen de ventas de productos terminados, esto es esencialmente nuestro uso consuntivo del agua, y tratamos el agua que no es parte del producto y la devolvemos al medio ambiente en cada localidad. Otros negocios pueden encontrar que abordar su uso consuntivo, en términos de calidad y cantidad, brinda una forma fácil de entender y eficaz para motivar a sus equipos, marcar el progreso y medir el impacto positivo de sus acciones.

P. ¿Por qué trabajan con socios y cómo los seleccionan?

R. Cuando salimos de nuestras operaciones directas para participar en desafíos relacionados con el agua estamos entrando en un ambiente compartido. El agua es el bien común supremo y, en cualquier lugar, todos los usuarios del agua comparten el suministro de agua y tienen una responsabilidad compartida por su manejo. Por lo tanto, tenemos que asociarnos con los usuarios del agua, incluyendo a las ONGs y otras organizaciones de la sociedad civil que están interesadas en el agua. No sólo debemos asociarnos, sino que queremos asociarnos, ya que creemos que la acción colectiva tiene un impacto mayor.

Estas asociaciones siempre comienzan con la comunidad local y el gobierno. Ambos son críticos para el éxito de cualquier proyecto relacionado con el agua.

Al elegir socios adicionales, buscamos a aquellos que pueden aportar diversos puntos de vista, la experiencia necesaria y / o recursos adicionales. Ya sea que estos socios son otra industria, empresas comerciales, agricultores, académicos, organizaciones de ayuda y desarrollo u ONGs, buscamos a aquellos interesados en los desafíos locales y comprometidos a desarrollar soluciones a largo plazo.

P. ¿Están ustedes reabasteciendo el 100% del agua en todas las geografías donde operan?

R. No. Nuestro progreso en cuanto al reabastecimiento se basa en la labor de reabastecimiento total a nivel mundial. Reabastecemos el 100% o más en 12 de nuestras 18 unidades de negocio. Además, en varios países (Brasil, México, India, China, Estados Unidos, entre otros) estamos devolviendo el 100% del agua o más. En otros mercados, seguimos trabajando por nuestro objetivo para el año 2020 de devolver a las comunidades y a la naturaleza el 100% del agua equivalente a la que usamos, y estamos en camino de cumplirlo.

Dos de nuestras unidades de negocio están muy comprometidas con el reabastecimiento del agua, pero enfrentan muchos desafíos debido a conflictos y cuestiones geopolíticas y sociales.

Los proyectos de reabastecimiento se determinan con base en las vulnerabilidades identificadas a través de nuestro programa de riesgos, de las solicitudes de las comunidades locales y las áreas donde tenemos las asociaciones y recursos locales para desarrollar y mantener programas sostenibles.

En algunas unidades de negocio donde no estamos al 100%, la Compañía está trabajando para reponer en áreas clave donde el estrés hídrico es más alto.

P. ¿Cómo cambiarán los esfuerzos de reabastecimiento de agua de Coca-Cola ahora que la Compañía ha alcanzado su meta para el 2020?

R. Nuestra meta de devolver toda el agua que usamos como sistema no termina ahora que hemos cumplido este objetivo. Nuestros esfuerzos de sostenibilidad están en curso. A medida que nuestro negocio continúa creciendo, tenemos la intención de seguir reabasteciendo el 100% del agua que usamos en nuestras bebidas y en su producción. Eso significa que esperamos cada año lograra un equilibrio a través de proyectos para el tratamiento de las aguas residuales y de reabastecimiento en todo el mundo. Mantener el 100% del reabastecimiento es algo en lo que nuestra compañía y nuestros socios embotelladores están enfocados.

P. ¿Ustedes trabajan con otras empresas, incluso con la competencia?

R. En relación con el agua, trabajamos ampliamente con otras compañías, incluyendo a las de la competencia, y nos enorgullece hacerlo. Los desafíos relacionados con el agua son retos compartidos en cualquier entorno dado. La sostenibilidad del abastecimiento común del agua es un tema que no consideramos competitivo. Competimos en el mercado, pero sabemos que es necesaria una acción colectiva por la sostenibilidad del agua. Personas, comunidades, ecosistemas, agricultores, negocios, todo el mundo necesita contar con un suministro sostenible de agua. En la mayoría de los casos, la acción o la inacción de cualquier usuario de agua sería insuficiente para abordar de manera holística los desafíos más grandes en relación con el agua.

En todo el trabajo que hacemos fuera de nuestras plantas, nos esforzamos por buscar, alinear objetivos y en última instancia, trabajar con socios. Esta colaboración aprovecha los recursos de todos los socios, permite proyectos más grandes con un impacto mayor y genera impulso, ojalá, inspirando a otros a participar. Los múltiples Fondos de Agua de los que formamos parte con The Nature Conservancy y otros son un gran ejemplo. Por definición, en estos fondos se necesita que el mayor número de usuarios de agua en una cuenca compartida combinen sus fuerzas.

Un claro ejemplo es PepsiCo, nuestro principal competidor en muchos mercados, el cual es un socio activo en nuestro compromiso con la organización 2030 Water Resources Group.

La colaboración con otras empresas va más allá del trabajo de campo. Nos mantenemos activos en varias organizaciones con otras compañías que buscan desarrollar y compartir mejores prácticas y discutir los desafíos y soluciones. Éstos incluyen el CEO Water Mandate del Pacto Mundial de las Naciones Unidas, y Beverage Industry Environmental Roundtable.