Hace dos años, un novedoso plan se puso en marcha en República Dominicana, un plan que ayuda a atacar el problema de la contaminación y contribuye a generar una mayor conciencia ambiental, con la separación y el reciclaje de los residuos, al tiempo que ayuda a mejorar la calidad de vida los recolectores informales: es el programa de Reciclaje Inclusivo, llevado adelante por ECORED, la Red Nacional de Apoyo Empresarial a la Protección Ambiental,  junto al apoyo de la Compañía Coca-Cola.

Reciclaje Inclusivo es un proyecto integrador que va desde el relevamiento de los recolectores informales, su reclutamiento, capacitación, equipamiento y seguimiento de sus actividades, hasta  la educación y concientización en materia de separación y reciclaje a todos los actores de la sociedad.

La Ingeniera Mariely Ponciano, que coordina el proyecto en República Dominicana, resalta sus principales objetivos: ¨Primero la inclusión social y económica de los recolectores informales, la capacitación de los funcionarios de los municipios y a la población en general.¨

Esta capacitación tiene el añadido de que todos los actores de la sociedad pueden hacerse concientes, que además de estar haciendo un bien al medio ambiente, están ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas que se dedican a esta actividad. ¨Que se haga esa separación en la fuente de recolección, para que luego los recolectores puedan hacer esa recolección selectiva y mejorar su trabajo y calidad de vida¨, explica la ingeniera.

Hacia la formalización de los recolectores

El proceso de formalización de los recolectores, es uno de los aspectos más innovadores del proyecto y comienza con el relevamiento y la convocatoria de los mismos en los vertederos o zonas de recolección.

¨Nos dirigimos a los vertederos para ver quienes quieren capacitarse y comenzar a trabajar en la calle, fuera del vertedero. No es fácil, pero siempre hay quienes se interesan y se suman al proyecto¨, explica Ponciano.

A partir de aquí se generan asociaciones para que estos recolectores trabajen y vendan en conjunto los residuos que recolectan, se les brinda capacitación para que vendan materiales más limpios y apropiados, con un mejor precio de venta y sin intermediarios.

Para lograr esto, el proyecto le da diversos tipos de apoyo a los recolectores: ¨Primero asesoría técnica, es decir, los capacitamos. Luego los ayudamos en su formalización con apoyo legal para realizar las asociaciones. Una vez constituidas, avanzamos en la creación de centros de acopio para que puedan almacenar suficiente cantidad de material que alcancen los volúmenes mínimos de venta que las empresa exigen¨, agrega la coordinadora.

Además,el programa le da un seguimiento a las asociaciones creadas, con apoyo especial como: medios de transporte para la recolección y uniformes adecuados para la actividad, balanzas digitales, prensas y otras herramientas necesarias para hacer más eficiente el trabajo de los recolectores y darle valor agregado a los residuos.

“Les damos las herramientas y la asistencia para que ellos se vuelvan una micro empresa” concluye Ponciano.