Nivel: Fácil

Uno de los aspectos más entrañables de la celebración de Acción de Gracias es la tradición detrás de la festividad que cada persona lleva cerca de su corazón. Mi Acción de Gracias puede verse diferente de tu Acción de Gracias, pero hay un vínculo común de tradición que nos une en esta temporada. Algunas costumbres cambian y se adaptan conforme nuestras familias cambian, pero siempre están esas cosas sagradas que no nos atreveríamos a cambiar.

Uno de esos rituales que aprecio y llevo cerca de mi corazón no se puede saborear de la forma en que lo harías habitualmente durante el tiempo de Acción de Gracias. Se lleva a cabo justo antes de la festividad. Toda mi familia toma la mano de la persona al lado y forma un gran círculo irregular alrededor del área de la cocina, donde todos los platillos tradicionales están puestos; muy calientes, listos para ser devorados. Arroz condimentado, pavo perfectamente ahumado, camote coronado con gloriosos malvaviscos tostados, humeantes panecillos de levadura, y cubetas de dulce té se alinean en el buffet.

Mi abuelo mira amorosamente el círculo y susurra: "¡Gracias, Jesús!" Mi abuela le aprieta con suavidad la mano y responde rápidamente, "¡Alabado sea el Señor!" Este es un momento tan especial. Es su manera personal de dar gracias antes de la oración oficial. Ellos reconocen que este círculo extrañamente formado, que se está tejiendo peligrosamente cerca del cuarto de lavandería, es una extensión directa de sí mismos y la reunión de todos para Acción de Gracias significa más para ellos que cualquier cosa que se sirva ese día. Miro a la multitud alrededor a medida que mi abuelo sigue rezando, tomo este momento en el tiempo y doy gracias por ser parte de las vidas de los demás. Al terminar la oración, nos reunimos alrededor del área de la cocina y ponemos en nuestros platos toda la comida posible. Me siento a la mesa y como y como y como por lo que parecen ser días, pero la oración siempre parece terminar demasiado pronto.

¡No importa lo que traigan estas festividades! Dejemos que las viejas tradiciones brillen y adoptemos otras nuevas cada año, a medida que vemos a nuestras familias crecer y  fundirse como una comunidad. ¡Rezo para que tu Acción de Gracias esté llena de amor, momentos familiares y plenitud en tu estómago y en tu corazón!

Sobre la autora

Amber Wilson, quien creció en Cajun Country, experimentó la audacia de la comida tejana, probó la cocina light en Florida, saboreó las diversas influencias en Alabama, y ahora está disfrutando la armoniosa ciudad de Nashville. Ella creció en la pequeña ciudad de Lake Charles, Luisiana, donde las mujeres de su familia le enseñaron sobre la importancia del patrimonio Cajún y, por supuesto, la cocina cajún. Ella comparte su comida y recuerdos en For the Love of the South.

Amber es una de nuestras blogueras de alimentos para The Opener, una exclusiva red sólo para colaboradores invitados, que traerá lo mejor de la comida, la cultura, y la innovación a las páginas de Coca-Cola Journey.

Receta

Ingredientes

Porciones: 8

  • 1 taza de vinagre de champaña
  • 1 taza de miel local
  • 2 cucharadas de semillas de mostaza
  • 1 cucharadita de granos de pimienta, enteros
  • 1 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
  • 3 ramitas de tomillo
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 libra o medio kilo de pasas doradas

Preparación

Tiempo total: 15 minutos

Tiempo de preparación: 5 minutos

Tiempo de cocción: 10 minutos

  1. Pon el vinagre, la miel, las semillas de mostaza, los granos de pimienta, el pimiento rojo, las ramitas de tomillo, la sal y 1 taza de agua, a hervir en una cacerola mediana.
  2. Baja la temperatura a fuego lento y revuelve durante 3 minutos.
  3. Añade las pasas, retira del fuego y deja que se enfríe por al menos 1 hora.
  4. Prepara antes: Las pasas pueden ponerse en el vinagre 1 semana antes.
  5. Cubre y refrigera.
  6. Lleva a temperatura ambiente antes de servir.

Nota: Por lo general, hago una salsa de arándanos para el pavo y todos los platillos, pero este año quise traer una nueva tradición a la mesa: pasas doradas en escabeche en lugar de los arándanos. Las pasas se inflan cuando se rehacen y absorben todas las maravillosas especias. Ellas complementan el sabor del pollo, del pavo o del pato.