Detrás de una puerta, aparentemente como cualquier otra, se esconde un mundo donde los niños encuentran incentivos de imaginación y resuelven misterios, mientras los adultos descubren datos increíbles de la historia detrás de la bebida que cumple 130 años refrescándonos. Todo esto dentro de la embotelladora de Coca-Cola Femsa en Costa Rica.

Desde el 2014, niños de escuelas, colegiales, universitarios o colaboradores de empresas que quieran visitar la planta de Coca-Cola Femsa en Costa Rica, pueden vivir la magia de entrar al universo Coca-Cola.

Aunque el material utilizado durante la exhibición está diseñado de acuerdo con la audiencia para que, sin importar la edad, todos puedan llevarse lo mejor de este mundo, los valores y los procesos de calidad siempre son la esencia de todo el tour.

Solo durante el 2015, 907 niños y 1034 adultos se zambulleron en el misterio de la fórmula secreta y vivieron esta experiencia única, donde a cada paso se descubre un poco más de la fórmula mágica detrás de Coca-Cola y otros productos.


La visita empieza al abrirse la puerta del salón en donde materiales reutilizados decoran cada uno de los detalles del cuarto. Una lata se convierte en una luz directa y fondos de botellas en adornos para lámparas, finalmente las sillas y estantes son hechos de cajas de plástico.

 

El valor del reciclaje y la reutilización es lo primero que se aprende, en esta etapa se muestran diversos usos que se pueden dar a los envases, inclusive cuentan con un estante en donde muestran chanchitos (alcancías), adornos y cientos de distintos artículos hechos con botellas recicladas. Muchos de estos son llevados a las casas y pueden ser adoptados por escuelas.

 

Entre toda esta decoración, un refrigerador le ofrece a todos los invitados las bebidas que quieran probar, una pared muestra una línea de tiempo con la historia de Coca-Cola y del embotellador y una máquina misteriosa en el fondo invita a todos a preguntar qué pasa dentro de ella, y en el caso de los niños, ese es el reto que les llevará a conocer la fórmula mágica.

Un recorrido a sorbos por la historia

Aunque la historia de Coca-Cola empieza con John Pemberton, en Costa Rica todo comenzó unas décadas después, cuando la influencia de las bananeras y el ferrocarril trajeron a estadounidenses al país, quienes la importaban con la intención de no extrañar el sabor de su hogar.

Sin embargo, fue hasta 1942 cuando se empezó a embotellar en el país en el “antiguo mercado la Coca-Cola”, como aún en la actualidad se le conoce al lugar donde estuvo emplazada la primera planta.

Sus humildes inicios no son nada en comparación con los de la actual embotelladora, la cual está capacitada para producir alrededor de 8 botellas por segundo en caso de ser necesario, y que cada persona puede ver de primera mano como parte de las visitas.

“Las visitas tienen como objetivo crear una experiencia única y mágica que comience en la planta y nunca termine, enseñándoles a los visitante desde los procesos de fabricación hasta los valores de reciclaje y estilos de vida activos y saludables, para tener una vida mejor”, dijo Gabriela Rojas, Gerente de Mercadeo para Costa Rica y Nicaragua.

Durante la visita, los participantes ven videos con información sobre el proceso de producción de los productos, también pueden conocer más sobre la historia y las acciones que el sistema Coca-Cola realiza en Costa Rica para preservar nuestros recursos, el manejo de los desechos y de las actividades que se realizan para promover la actividad física.

Después de esto, los visitantes pasan a la fábrica en donde pueden ver en directo todos los pasos que le dan vida a las bebidas. En cada estación, los niños pueden ver las cualidades que forman la fórmula secreta: amor, energía, cariño y alegría, que no solo hacen la Coca-Cola, sino que son parte de los valores que se espera que todos lleven a sus hogares.

Una vez tomados los valores, se puede terminar de ver cómo la línea se mueve hasta el proceso final, en donde una persona revisa que el producto tenga la cantidad indicada, todos aquellos envases con líquido que no hayan pasado todas las pruebas, vuelven al inicio de la línea de producción o se descartan, dependiendo del caso.

De vuelta en la sala de exhibición, las personas introducen preformas de botellas con piedras que representan cada uno de los elementos (amor, cariño, energía y pasión), se oprimen botones y después de una gran nube de humo, aparecen tres Coca-Colas, una roja, una Light y otra Zero, revelando así el secreto de la misteriosa máquina.


Las visitas a planta tardan alrededor de 3 horas y están disponibles para todas las personas ya sea por medio de una empresa, universidad, escuela o colegio y pueden coordinarse con Daniela Campos (daniela.camposj@kof.com.mx) o Jeannette Arias (jeannette.arias@kof.com.mx).