En un día claro y soleado, muchas personas optan por relajarse al calor del sol o dar un agradable paseo. Sin embargo, si eres miembro de alguno de los más de 2.400 clubes de aeromodelismo del país, lanzas al aire tu creación de 500 pies, con un valor de $ 2.000, y esperas poder aterrizar sin un rasguño.

Miles de miembros de la Academia de Aeromodelismo (AMA) pasan días, meses e incluso años desarrollando pequeños modelos de aviones muy parecidos a los grandes aviones que vuelan alrededor del mundo.

La preparación que se dedica a volar estos aviones es algo que los miembros del Club de Aeromodelismo Atenas consideran sagrado. Ellos lo ven como un pasatiempo y como una forma de arte que no se puede aprender en cuestión de minutos.

Esa es la razón por la que ellos no se sienten particularmente preocupados por las nuevas tecnologías de los drones, las cuales requieren poca construcción y un tiempo mínimo. Los drones son Vehículos Aéreos No Tripulados (UAVs por su sigla en inglés) cada vez más populares, volados por usuarios con fines recreativos.

El rápido crecimiento de la drone-manía tiene a los usuarios del aeromodelismo inquietos con los nuevos tiempos. Una sensación que un miembro del Club de Aeromodelismo de Atenas, James McGruddy, compara con el hecho de que los snowboarders tomen las pistas de esquí.

"Siempre hubo un problema entre los esquiadores de la vieja escuela, y los de la nueva escuela, porque los practicantes de snowboard les estorbaban a los esquiadores, y viceversa", dice McGruddy. "Con el tiempo, llegó al punto donde se mezclaban y se llevaban, pero es la misma cosa con los aviones y los drones... el pasatiempo más o menos cambia a medida que la tecnología migra. Ahora con los drones, es una nueva migración y herramienta para las personas que realmente no vuelan... y que pudieran no estar interesadas en volar”.

McGruddy y muchos de sus colegas miembros del club dicen que los drones se apartan del arte de construir y volar tu propio avión personal.

"Son divertidos para jugar y eso es genial, pero para mí, simplemente no hacen nada", dijo Mark Stanley, quien ha volado aviones a escala durante 35 años.

Y continuó: "Los drones parecen resonar en la generación de los videojuegos. Cuando éramos niños, nos gustaba aprender a construir y a volar aviones, y en los clubes había miembros con edades entre los 6 y los 96 años. Ahora, muchos de nosotros los veteranos nos quedamos en el club, pero los chicos nuevos no lo están haciendo. Muchos de los jóvenes prefieren quedarse en casa y jugar con videojuegos. Si me estrello, todo lo que debo hacer es presionar el botón de reinicio, en lugar de tener que ir a casa y arreglarlo”.

Nacido para volar

La mayoría de los miembros del club tienen modelos de aviones a escala por décadas. "Empecé en 1958. Así que han sido...bueno, voy a dejar que saques cuentas", dijo Ray Sexton, el miembro más antiguo del club.

Como la mayoría de los miembros de Aeromodelismo Atenas, a Sexton le emocionó el pasatiempo después del boom de la construcción de aeronaves militares durante la Segunda Guerra Mundial. De acuerdo con la revista Air & Space, para 1945, se habían fabricado más de 304.000 aviones estadounidenses, lo que dio lugar a estilos de aviones y bombarderos nuevos, innovadores. Muchas personas, como Ray, se enamoraron de ellos inmediatamente.

"Simplemente disfruto los aviones. No puedo engañarme con los grandes. Yo no tengo los medios económicos para hacerlo, así que esta es la segunda mejor opción", dijo Sexton. "Desde niño, he construido aviones a escala de una manera u otra...Cuando empecé, tenías que construir tu avión, tu radio y todo."

Sexton, de 87 años, vuela con un motor de gasolina de la vieja escuela. Compara su impresión sobre los drones con la forma en que él se sentía hacia los modelos de aviones eléctricos cuando salieron por primera vez.

Stanley dijo que la primera vez que se unió al club con su aeroplano de motor eléctrico, el recibimiento no era lo que él esperaba. "Ellos me miraban como si yo tuviera dos cabezas, porque utilizaba aviones eléctricos", recordó, imitando a unos cuantos de los miembros más antiguos del club.

 

La novedad

En la transición entre los aviones propulsados por gasolina y electricidad hubo cierta resistencia al principio, hasta que encontraron un lugar en el mismo aeródromo. Esa reticencia podría ser muy similar a la existe hacia la nueva ola de drones.

"Realmente no se puede convencer a las personas hasta que colocan sus manos sobre ellos [los drones]. Ya que todos tememos lo que no conocemos, y no entendemos", dijo Mark Evans, director del programa de Tecnologías Emergentes del Colegio Técnico Atenas en Georgia. Él les enseña a estudiantes de secundaria y universitarios cómo utilizar correctamente los drones con fines recreativos. Él dice: Los "Nativos Digitales", quienes nacieron en la era de la tecnología avanzada, se inclinan naturalmente hacia los drones.


"Hay una teoría de que hay dos tipos de personas en el mundo en este momento", explica. "Hay inmigrantes digitales - tipos como yo que crecieron antes de los teléfonos celulares. Y luego están los nativos digitales - personas que crecen con los teléfonos celulares y las computadoras a su alrededor. Lo que los nativos digitales quieren es controlar el mundo tanto como les sea posible, a través de los dispositivos que tienen. Y los drones les permiten ir y explorar sin realmente dejar la comodidad de donde están”.

Debido a su accesibilidad, los drones son cada vez más populares entre las generaciones más jóvenes. "Lo que me resulta atractivo de los drones es que es casi como si yo pudiera aplicar los mismos conceptos que para jugar un videojuego. Puedes utilizar estos conceptos para pilotear el dron ", dijo el estudiante de Atenas Tech, Aramis Pherrer.

Pherrer es uno de las decenas de estudiantes de Evans. Él dijo que fue capaz de convertirse en casi un experto en volar un dron en una semana, en comparación con el arte de volar un avión a escala, en lo que se pueden tardar meses o años para perfeccionarlo.

"Los aeromodeladores, son artesanos. Están orgullosos de su oficio, y es un verdadero pasatiempo. Es algo a lo que dedicas mucho tiempo y dinero. Y también es mucho más que volar esas particulares máquinas", admite Evans.

"Mientras que con los drones, si me das dos horas, te haré competente. Si me das una semana, te convertiré en un experto".

El aterrizaje final

Esta simplicidad de volar un dron hace que Evans crea que cada vez más y más jóvenes seguirán escogiendo este pasatiempo. Esto podría dañar inesperadamente el futuro de los clubes de aeromodelismo.


"Muchas veces hemos intentado hacer que los niños vengan aquí y se interesen...ellos toman su teléfono celular y se van a casa", dijo Sexton, moviendo la cabeza.

Casi la totalidad de los 22 miembros del Club de Aeromodelismo Atenas son jubilados, y no hay miembros menores de 30.

"En mi opinión, los aficionados a este pasatiempo son en su mayoría hombres mayores, más que chicos entre 20 y 30 años", dijo Harold Barnhart, presidente del Club de Aeromodelismo Atenas

Banhart es optimista de que este club continuará y seguirá atrayendo a nuevos miembros. Sexton, sin embargo, no está tan seguro sobre el futuro de su arte.

"Como puedes ver, todos somos hombres entrados en años", dijo Sexton. "Un día, el Club morirá si no conseguimos que haya sangre joven...Me gustaría que pudiéramos tener más personas jóvenes en él, pero tal vez eso no suceda."

Zack Watson es estudiante en Grady College of Journalism de la Universidad de Georgia.