Cerca de 200 voluntarios se hicieron presentes el pasado sábado 23 de setiembre en las costas del Pacífico Central de Costa Rica. La actividad es parte del International Coastal Clean-up Day o Día Internacional de Limpieza de Costas que se celebra a nivel mundial cada año, en el tercer sábado de septiembre.

Si bien cada voluntario del Sistema Coca-Cola realizó un gran esfuerzo en esta jornada de limpieza de costas, tomamos algunas historias detrás de ese deseo de contribuir con el cuidado del medio ambiente.

Desde Liberia: Un viaje de más de 159 Km

Alrededor de 3 horas de viaje es lo que separa la provincia de Guanacaste con la de Puntarenas, ambas zonas cuentan con hermosas playas, en la mayoría de los casos muy turísticas. Tal belleza, unida al sentimiento de pertenencia, es lo que motivó a un grupo de 20 empleados de los Centros de Distribución de Coca-Cola Femsa en Liberia y Nicoya para emprender el viaje con el único objetivo de aportar su granito de arena a favor del medio ambiente. Un pequeño grupo con un gran mensaje para el resto de sus compañeros y la comunidad: cuidar el paisaje que habitamos.

Como parte de su participación, el equipo debió hacer ajustes en sus labores diarias de reparto, e inclusive en sus rutinas personales, ya que debieron de madrugar para llegar a Playa Guacalillo. El viaje inició desde las cinco de la mañana para poder estar a las 9 en punto en esta playa de Puntarenas.

“La idea de poder estar en la actividad se planeó con un mes de anticipación, y gran parte del grupo ya está a la espera de la invitación para el próximo año”, contaba Ronald Mora, unos de los colaboradores de Liberia que realizó el viaje.

Desde San José: Una primera vez en familia

En la provincia de Heredia, la familia Herrera, conformada por Óscar, Bárbara y Valentina comenzó la jornada del sábado a las 5 de la mañana, para lo que iba a ser su primera limpieza de playas en familia. La más pequeña, Valentina, de tan solo 8 años, era la más ansiosa del grupo y desde su llegada demostró su entusiasmo. Esa energía fue la que hizo posible recoger cuanta cosa encontrara en la caliente arena de playa Guacalillo, la playa del Pacífico Central costarricense donde se concentró la limpieza este año.



A las 6 de la mañana, La familia Herrera ya estaba en las instalaciones de Coca-Cola en La Uruca, San José. Para el padre, la principal motivación de hacer el viaje es poder crear conciencia de toda la basura que se está generando en el ambiente y de paso darle un ejemplo a su hija Valentina sobre la importancia de cuidar el planeta.

Años colaborando con el ambiente

Para estos dos colaboradores, ser parte de la Compañía Coca-Cola representa una importante dimensión de sus vidas, ya que ambos llevan en promedio unos 7 años en la Compañía.

El primero de ellos es Luis Barquero, ha participado en todas las actividades relacionadas al cuidado del medio ambiente, como la limpieza de playas y la siembra de árboles.

Para Luis lo que más lo motiva a venir cada año es ver la belleza de Costa Rica, y cómo el mal manejo de desechos puede atentar con el equilibro ambiental que existe en las zonas de más atractivo para el país.


Fernando Fernández Angulo está apunto de cumplir 10 años de funciones dentro de la Compañía y ha formado parte de las actividades de limpieza de costas en cada uno de ellos

Dentro de su experiencia ha notado que cada año la actividad mejora, un hecho fundamental para el verdadero impacto que genera sobre el ambiente este tipo de iniciativas.

La actividad tuvo alrededor de 200 voluntarios, donde se destacaban familias, empleados y funcionarios de la Fundación Terra Nostra que se hicieron presentes, en una actividad que estuvo pasada por lluvia. Sin embargo, ni el fuerte calor y ni la característica lluvia de la época fue lo suficientemente fuerte para detener a cada persona que decidió ponerse los guantes en pro del medio ambiente.

Al final de la mañana el recuento de desechos fue de unos 1.060 kilos de residuos que fueron sacados de las costas del pacífico costarricense.