JARABACOA. The Nature Conservancy con el apoyo de la Compañía Coca-Cola y su socio embotellador en el país, Bepensa Dominicana, junto al Plan Yaque, la Escuela Nacional de Medioambiente y el Ayuntamiento de Jarabacoa, iniciaron los trabajos de la primera etapa del proyecto “Fondo de Agua Yaque del Norte”. Esta primera etapa inicia con un entrenamiento a los técnicos y voluntarios comunitarios de Jarabacoa que apoyarán el proyecto colaborando en un programa de monitoreo de las condiciones de calidad y cantidad de agua en los afluentes de la cuenca Yaque del Norte.

La iniciativa tiene el objetivo de apoyar el rescate del río que representa la principal fuente acuífera del país, con 6,890 kilómetros cuadrados, el cual abastece de agua potable a casi dos millones de personas y favorece a 15,000 campesinos en sus labores de riego.

La capacitación fue realizada en coordinación con la Asociación del Río Charles, Boston, Estados Unidos, quienes donaron equipos para medir la calidad del agua por un valor de RD$500,000 pesos. El entrenamiento se llevó a cabo en la Escuela Nacional de Medioambiente y fue dividida en dos sesiones: una para técnicos especializados y un taller para jóvenes comunitarios.

Según explicó Erick Conde, especialista en fondos de aguas de TNC, se trata de un proyecto piloto que se iniciará en el arroyo Yerba Buena y en la cañada Los Gatos, y que luego será replicado en otros puntos de la cuenca Yaque del Norte.

Las labores consisten en la detección de materia orgánica presente en el agua por causa natural, análisis de la superficie para identificar sustancias como espuma o aceite, que pueden dar indicios del tipo de contaminación del agua, así como la medición de la temperatura, el pH y los niveles de amoníaco.

Julie Woods, científica senior de la Asociación por la Cuenca del Río Charles, quien impartió los talleres, explicó que la temperatura del agua revela factores importantes de las condiciones del río, como las posibilidades de vida y la presencia de fuentes de contaminación. “Los cambios drásticos en tramos determinados del río indican incidencia en las condiciones normales”, asegura.

Asimismo, la experta refiere la importancia de la medición del pH del agua y de los niveles de amoníaco, como elementos reveladores de descarga de desechos humanos y de peligro para la fauna, así como la cantidad de oxígeno, nitratos y nitrógeno y la conductividad de la electricidad en el agua, que también son técnicas para analizar el grado de contaminación.

En el programa de monitoreo también se medirá la profundidad y claridad del agua y se evaluarán los microhábitats que circundan la cuenca para garantizar su conservación.

Los trabajos de monitoreo serán coordinados por la directora de proyectos de la Asociación para la Cuenca del Río Charles, Kate Bodwitch, quien participó en el proceso de recuperación del Río Charles, en Boston, Massachusetts, el cual constituye una muestra de la viabilidad de ese tipo de proyectos, pues fue por décadas uno de los ríos más contaminados del mundo y se logró convertirlo en el más limpio en zonas urbanas de Estados Unidos.

El proyecto ha tenido muy buena acogida por los miembros de la comunidad, quienes se sienten comprometidos con el rescate de la principal fuente acuífera de la zona y del país. “Me siento motivado a participar en esta iniciativa porque los ríos de Jarabacoa están muy contaminados y si nosotros provocamos esa contaminación, somos los responsables de limpiarlo”, manifestó el voluntario Jorge Luis Peña, durante las labores de práctica que se desarrollaron como parte del taller a comunitarios.