No importa dónde vivamos, puede ser en el centro de una gran ciudad o en el poblado más remoto de un país, siempre podremos ir a nuestro mini mercado más cercano y disfrutar de una Coca-Cola helada, junto a la amplia oferta de bebidas que la Compañía Coca-Cola hoy ofrece al consumidor.

Más que un trabajo: 11 años repartiendo Coca-Cola en Costa Rica

Pero, ¿cómo llegan todos estos productos a sitios tan variados y distantes del planeta?

El Sistema Coca-Cola: Es quizás la idea de negocio más simple y efectiva que se haya ejecutado en la historia, cuando allá por el año 1920 la Compañía Coca-Cola empezó a construir su red mundial, entendiendo que debía asociarse con embotelladores y distribuidores locales para llegar con sus productos a todos los rincones del planeta.


Un aceitado sistema de preventa: El proceso comienza con un agente de preventa, que se encarga de agendar y facturar el pedido del cliente (donde sea que esté, exceptuando lugares que impliquen un riesgo para la integridad de los empleados), para que luego un camión repartidor llegue con los productos solicitados.

Un rigurosos sistema de reparto: Para esto se asignan zonas por agencias de reparto y, dentro de cada una de ellas, rutas que llegan a los lugares más recónditos de tu pueblo o ciudad.

Un camión bien cargado: El sistema de reparto empieza con la carga del camión, que responde a diversas lógicas, como el balance del peso y el cuidado de empaques sensibles como el vidrio. Un camión estándar puede cargar entre 300 a 400 cajas físicas. Los camiones nunca exceden su capacidad.

Una descarga con criterio: Pues no se trata solo de llegar con las cajas y dejar el pedido, algunos envases son retornables y deben recuperarse y existe todo un criterio de acomodo de los productos en las refrigeradoras. Por eso es que siempre encuentras tu Coca-Cola helada.