Durante 2018, Coca-Cola continuó su camino de transformación hacia convertirse en una compañía total de bebidas, generando un aumento sólido y geográficamente equilibrado de las ganancias, y ofreciendo utilidades de valor compartido dentro de la complejidad del entorno monetario y de costos.

"Hay una constante en cuanto a lo que está impulsando mejores resultados en nuestros territorios", señaló la semana pasada el CEO James Quincey, durante una llamada telefónica que sostuvo con analistas e inversores. "Hemos robustecido nuestras marcas, incluida Coca-Cola, a través de la innovación estratégica y la construcción de rituales más disciplinados. Y nuestros socios embotelladores han aumentado las inversiones y mejorado el desempeño. Y juntos, estamos alineados como sistema acerca de cómo captar las oportunidades de crecimiento que se nos presentan ".

Crecimiento Global

A nivel mundial, el volumen de bebidas gaseosas aumentó 2% durante 2018, impulsado por el crecimiento en volumen de dos dígitos de Coca-Cola Zero Azúcar, y apoyado por innovaciones como Coca-Cola Plus Coffee. Diet Coke se recuperó con éxito en Norteamérica, donde el nuevo empaque, el nuevo marketing y los novedosos sabores generaron un crecimiento del 3% en el valor de venta de la marca, luego de varios años de descensos.

La marca Sprite contribuyó con el crecimiento  del volumen global en un 2%, a través de innovaciones premium, como Sprite Fiber + en China.

Conoce el reporte del 2017 en este link

Durante 2018, la compañía también adoptó medidas para introducir marcas como Fuze Tea, smartwater y AdeS en más mercados, junto con la expansión de su portafolio. La compañía anunció planes para adquirir las operaciones globales del café Costa, así como una inversión en la marca de hidratación deportiva premium BODYARMOR en Estados Unidos.

La compañía también eliminó más de 700 productos de bajo rendimiento, conocidos como "zombies", con el fin de ayudar a despejar el camino a las opciones que son más sólidas.



Mirando hacia el futuro

Para 2019, la compañía espera un crecimiento orgánico de 4% en las ganancias y un incremento comparable de dos dígitos en el ingreso operativo, neutral a la moneda. Como compañía global, Coca-Cola también se ve afectada por los cambios en los tipos de cambio, y las divisas representaron un factor importante en las directrices revisadas para las utilidades por acción. Coca-Cola espera que durante 2019, el crecimiento comparable de los ingresos por acción oscile entre 1% y -1%.

A pesar de la continua variabilidad macroeconómica, Quincey confía en el camino por delante.

"Nuestro negocio está diseñado para funcionar, incluso si las condiciones favorables se aplacan un poco", concluyó. "Básicamente, nos centraremos en lo que controlamos...tomando medidas para manejar el negocio a medida que nos convertimos en una compañía total de bebidas".