Algunos expertos piensan que la ruta hacia un Día de la Madre armonioso puede encontrarse simplemente en la cocina.

Aunque esto puede sonar arcaico, es una manera de presentarles a los padres un ingrediente esencial para lograr mayor felicidad en la mesa: la unión familiar. Así lo dice Allison Carver, propietaria de Taste of Therapy, y autora de Cooking Therapy: The Recipe for Improving Communication with your Children Through Cooking.(Terapia Gastronómica: La Receta para Mejorar la Comunicación con sus Hijos mediante la Cocina).

Si usted considera que la terapia sabe a medicina amarga, piénselo de nuevo. Carver, una asesora profesional autorizada de Richmond, Virginia, descubrió en sus sesiones que la comida es muy útil en la sanación de muchas heridas.

"Hablábamos de comidas y cenas familiares, y yo llevaba comida a las sesiones y comíamos juntos y les encantaba", dice esta madre de un hijo. "Me encanta cocinar y amo todo lo relacionado con la comida, y Richmond se ha convertido en una gran ciudad de comensales. Pensé, ¿no sería esta una buena manera de ayudar a mis pacientes? "

Carver cambió el tradicional sofá de terapia por una estufa en 2010 e integró a sus pacientes a un nuevo método de acción terapéutica. "Empecé impartiendo clases en la cocina para problemas específicos, como terapia de pareja y terapia familiar, y así fue como todo empezó".

Fiesta de pizza

Que los niños vayan a la cocina es particularmente efectivo para reconectarlos con sus padres, dice Carver. "Pueden hablar y reír y ver a sus padres de una manera completamente diferente", señala. "Cambia un poco la dinámica, especialmente si la madre y el niño tienen problemas".

La cocina es un territorio neutral donde los niños y los padres pueden trabajar juntos por un objetivo común, dice ella. Mientras la comida no se convierta en su propio campo de batalla. Según Carver, la pizza mantiene su papel de gran ecualizador, incluso entre los miembros de la familia que se encuentran en una situación de conflicto. "La pizza es una gran receta universal", dice ella.

Compre o prepare una porción de masa de pizza, luego divídala en porciones más pequeñas para hacer pizzas personales. Coloque varios ingredientes en la mesa de la cocina y deje que todos se dediquen a alistar sus pizzas con entusiasmo. Luego, coloque todas las mini pizzas en una bandeja para hornear, espolvoreada con harina, y hornee en un horno bien caliente hasta que estén crujientes (o consulte nuestra siguiente receta de pizza).

Reúnanse

Una de las sesiones de terapia familiar más memorables de Carver involucró a un "adolescente de 15 años muy solo e infeliz".

"Creo que le gustaba la cocina principalmente porque no tenía que hablar tanto conmigo, pero también le permitía relajarse, y encontramos un común denominador", dice.

Ese chico terminó uniéndose a sus padres a través de la comida, dice Carver, aunque el beneficio para cada situación puede variar. Y puede que usted descubra que cocinar con sus hijos le ofrece oportunidades didácticas inesperadas.

Por ejemplo, cocinar ofrece una sutil enseñanza sobre cooperación y una lección no tan sutil sobre seguir instrucciones, como cualquier panadero novato podría contarnos. Más allá de eso, hornear les enseña a los niños más pequeños a sumar fracciones, así como el muy práctico arte de la sustitución.

"Solo hay tres huevos y se requieren cuatro, ¿qué otra cosa pueden usar?", dice Carver. "Les enseña adaptabilidad y también empoderamiento. Tienen algunos ingredientes y le dedican un poco de tiempo y se les ocurre un pastel. ¿No es genial?"

Carver dice que mientras más temprano empecemos a trabajar con nuestros hijos, es menor la probabilidad de que terminemos con un adolescente a quien no le importe lo que le sucede a la comida entre el refrigerador y su boca. Pero incluso si eso sucede, no es el fin del mundo, dice Carver. "Tengamos esperanza. Incluso es posible atraer a un adolescente malhumorado", dice riendo.

¿Y si la primera clase de cocina sale terriblemente mal? Comience de nuevo, o incluso pida comida para llevar. Es crucial recordar, dice Carver, que cocinar es importante, pero todavía no es algo serio.

"Esta es una buena manera de relajarse y comer juntos", dice ella. Hagamos que el hecho de que tenemos que comer algo sea algo bueno que podamos hacer como familia".

Seguidamente, presentamos 3 recetas en las que toda la familia puede participar para la próxima celebración del Día de la Madre:

Pizza a la parrilla con pesto

Ensalada de tomate y pepino

Tartaletas fáciles de fresa