La multimillonaria autodidacta más joven del mundo compartió múltiples consejos durante el 30° Banquete anual de Becarios de Coca-Cola, en el que se rindió homenaje a 150 estudiantes de último año de secundaria que han mostrado su conciencia social y vocación de servicio.

La fundadora de Spanx, Sara Blakely, sabe lo que es apoyar a los emprendedores en ciernes y a los agentes de cambios sociales. Desde el primer año de operaciones de Spanx, Blakely ha destinado una parte de sus ganancias al empoderamiento femenino. Blakely también fue la primera mujer multimillonaria en firmar The Giving Pledge, un compromiso de parte de las personas más acaudaladas del mundo a dedicar la mayor parte de sus riquezas a retribuir a la sociedad.

Blakely ofreció los siguientes consejos relacionados con el éxito empresarial en dicho banquete, el pasado 19 de abril:

Redefina el fracaso

Mucho antes de que surgiera la idea de Spanx, Blakely estaba convencida de que su futuro estaba en el Derecho. En lugar de sucumbir al abatimiento después de reprobar dos veces el examen de ingreso a la escuela de derecho LSAT, más bien descubrió la oportunidad de volver a visualizar su vida y explorar lo desconocido.

¿Cual es su consejo para renunciar al miedo al fracaso? Redefinalo.

“Mi papá me alentaba a equivocarme", recuerda. "Mientras estábamos sentados a la mesa, él nos preguntaba a mi hermano y a mí en qué habíamos fallado esa semana. Si no teníamos nada que decirle, realmente se sentía decepcionado. El fracaso dejó de ser el resultado de hacer algo, para convertirse en el hecho de no intentar algo.

A pesar de no contar con experiencia comercial y nunca antes haber trabajado en la industria de la ropa interior, Blakely continuó sin temor con su idea de Spanx. "Quería intentarlo", explica, "debido a esa postura en torno al fracaso".

Consigase un trabajo en ventas

Blakely está convencida de que trabajar en ventas y hacer llamadas no solicitadas ofrece un campo de formación empresarial ideal. ¿Qué aprendió durante los siete años durante los cuales vendió faxes antes de concebir Spanx? "Si puedes hacer reír o sonreír a alguien", dijo, "tienes 30 segundos adicionales".

Visualice el futuro

Spanx comenzó mucho antes de que a Blakely se le ocurriera la idea. Todo empezó con una visualización de lo que ella quería hacer durante su vida. "Mi intención fue que esta idea entrara a mi vida", explica.

Blakely había estado vendiendo faxes de puerta en puerta, y después de un día difícil en el que había sido expulsada de numerosos edificios en su ruta de ventas, se fue a su casa a escribir en su diario. "¿En qué eres buena?", Anotó. A pesar de haber tenido un día difícil, ella se dio cuenta de que la respuesta era, sin duda, que era buena para las ventas.

Blakely recuerda haber escrito: "Voy a inventar un producto que pueda venderle a millones de personas y que los hará sentir bien". Y luego, en voz alta al universo, dijo: "Por favor, dame la idea". Dos años después, le cortaba los pies a unas pantimedias para poder usar pantalones blancos en una fiesta y resolver una dificultad con la ropa interior.

No busque aprobación externa

Después de que surgiera la idea de Spanx, Blakely la mantuvo en secreto ante sus amigos y familiares durante un año. "No quería invertir tiempo explicándola. Quería hacerlo desarrollandola", dijo.

"A todo el mundo se le ocurren ideas millonarias durante su vida", continuó Blakely. "Estas ideas pueden aparecer y desaparecer, pero son más vulnerables la primera vez que se te ocurren”..

Si ella hubiera compartido su idea con el mundo, personas queridas bien intencionados podrían haber rechazado la idea, preguntando, "si es una buena idea, ¿por qué no existe ya?", pensó Blakely. "Si hubiera escuchado eso en el momento en que se me ocurrió la idea, probablemente todavía estaría vendiendo faxes”.

Permitale a su mente divagar

Aunque Blakely vive a seis minutos de las oficinas de Spanx, ella sale hacia el trabajo una hora antes, lo que permite que sus pensamientos divaguen conscientemente durante su "viaje ficticio".

Ella exhortó a los becarios a hacerse estas preguntas: "¿Estoy pasando suficiente tiempo a solas?; ¿dónde está mi tiempo para pensar?"

"Debes silenciarte a ti mismo", concluyó. "Escucha tu voz, confía en tu instinto. Es como un músculo: cuanto más confías en tu instinto, más fuerte será ese canal ".